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Los labios prudentes

Damos gracias a Dios por una nueva oportunidad para estudiar juntos la palabra de Dios. Nuestro tema de estudio es el libro de Proverbios, en la serie que lleva por título: Proverbios, sabiduría celestial para la vida terrenal. Hoy nos corresponde estudiar la segunda parte del capítulo 20. En instantes más estará junto a nosotros David Logacho para orientarnos en el estudio de este fascinante pasaje bíblico.

Bajo la guía del Espíritu Santo vamos a estudiar la segunda parte del capítulo 20 de Proverbios.

El primer versículo que vamos a tocar es el 15, donde dice: «Hay oro y multitud de piedras preciosas; mas los labios prudentes son joya preciosa.»

Este proverbio compara los dichos sabios, o los labios prudentes, con el oro y la multitud de piedras preciosas. El resultado de la comparación es que los labios prudentes, o los dichos de un sabio, son joya preciosa, más valiosa que el oro y la multitud de piedras preciosas. La gente del mundo hace todo tipo de maniobras para obtener oro y piedras preciosas, pero no se preocupa por adquirir sabiduría para adornarse con labios prudentes. No olvide que los labios prudentes son joya preciosa, mejor que el oro y las piedras preciosas.

Proverbios 20:16 dice: «Quítale su ropa al que salió por fiador del extraño, y toma prenda del que sale fiador por los extraños.»

La sabiduría divina advierte del peligro de ser fiador de los extraños. El que hace caso omiso de la advertencia de la palabra de Dios, muestra que no es digno de ninguna confianza. Lo que dice el proverbio es: Ten mucho cuidado al hacer tratos con personas así. Asegúrate de todas las maneras posibles para que cumpla su compromiso. La ley de Moisés permitía tomar en prenda el vestido de alguien, pero se lo debía devolver a la puesta del sol.

A manera de aplicación, es necesario extremar las medidas de precaución al hacer tratos con personas que no tienen respeto por la palabra de Dios. Es preferible no hacer ningún trato con alguien que no se somete a lo que dice Dios en su palabra.

Continuemos. Ahora tenemos Proverbios 20:17 donde dice: «Sabroso es al hombre el pan de mentira; pero después su boca será llena de cascajo.»

Hermoso proverbio. Cuando este texto habla de pan de mentira, se está refiriendo a cualquier tipo de ganancia deshonesta. La ganancia deshonesta produce una satisfacción pasajera. A esto se refiere la frase: Sabroso es al hombre el pan de mentira.

Lamentablemente, la satisfacción que produce la ganancia deshonesta es de corta duración. Casi inmediatamente se transforma en tragedia y dolor. A eso se refiere la frase: Pero después su boca será llena de cascajo.

De modo que, amable oyente, tenga mucho cuidado con los beneficios o los placeres que resultan de alguna acción contraria a lo que dice Dios en su palabra. En el momento menos pensado, estos beneficios o placeres se convertirán en profundas y dolorosas heridas difíciles de sanar.

Ananías y Safira disfrutaron de la admiración de los demás cuando pusieron a los pies de los apóstoles el dinero de la venta de una herencia. Lo que los demás no sabían era que Ananías y Safira habían entregado a los apóstoles sólo una parte de lo que recibieron de la venta de su heredad. El resto se lo guardaron para ellos. Pretendían hacer creer que lo que dieron a los apóstoles fue todo lo que recibieron por la venta de su herencia. La satisfacción por ser el objeto de admiración de los demás, se transformó muy pronto en una terrible tragedia, porque ambos cayeron muertos a los pies de los apóstoles.

Sigamos con el estudio de Proverbios. El versículo 18 dice: «Los pensamientos con el consejo se ordenan; y con dirección sabia se hace la guerra.»

Este proverbio enfatiza la importancia de los buenos consejos. Lo que está diciendo es que los planes de un hombre se hacen más firmes cuando el hombre busca el consejo sabio de personas que conocen sobre el asunto. Lo mismo es en la guerra. La victoria es segura cuando se despliega una buena estrategia que resulta del consejo de los expertos militares. Jamás desprecie el consejo sabio, amable oyente.

Ahora tenemos Proverbios 20:19 donde dice: «El que anda en chismes descubre el secreto; no te entremetas, pues, con el suelto de lengua.»

Este proverbio habla de lo que tanto nos entretiene, a pesar que sabemos que es malo. Me refiero al chisme. El chismoso traiciona la confianza. A esto se refiere la frase: El que anda en chismes descubre el secreto. Cuando llegue a la conclusión que alguien es chismoso, evite el contacto con esta persona. No te entremetas con el suelto de lengua, dice el proverbio. Una manera de decir: No te juntes con la gente que habla de más.

Ahora tenemos Proverbios 20:20 donde dice: «Al que maldice a su padre o a su madre, se le apagará su lámpara en oscuridad tenebrosa.»

Qué terrible amigo oyente. Maldecir significa condenar a destrucción. Maldecir a alguien es algo que Dios abomina sobre manera, cuánto más maldecir al padre o a la madre. Por esto Dios reacciona drásticamente. Dice que al que maldice a su padre o a su madre, se le apagará su lámpara en oscuridad tenebrosa. Esto significa que le sobrevendrá una terrible muerte.

Note lo que dice la ley de Moisés sobre los que maldicen a su padre y a su madre. Leo Levítico 20:9 «Todo hombre que maldijere a su padre o a su madre, de cierto morirá; a su padre o a su madre maldijo; su sangre será sobre él.»

Cuidado amable oyente con maldecir a sus padres. Si alguna vez lo ha hecho, tal vez en el fragor de una discusión con ellos, debe lo antes posible pedir perdón a Dios por haber maldecido a sus padres y también debe pedir perdón a sus padres. Es por su propio bien, no sea que se apague su lámpara en oscuridad tenebrosa, o que muera trágicamente.

Viene a continuación Proverbios 20:21 donde dice: «Los bienes que se adquieren de prisa al principio, no serán al final bendecidos.»

Bienes que se adquieren de prisa al principio, son aquellos que se los obtiene con suma facilidad. Este tipo de bienes no duran mucho. Un amigo mío salió en busca de comprar un auto usado. Halló uno que le pareció maravilloso. No lo pensó dos veces y pagó en efectivo lo que le pidieron. Ya fue tarde cuando se dio cuenta que el motor necesitaba una reparación completa. Lo que llega fácil, fácil se va. De esto nos habla este proverbio.

Tenemos ahora Proverbios 20:22 donde dice: «No digas: Yo me vengaré; espera a Jehová, y él te salvará.» Hermosa enseñanza. Cuando sea ofendido de alguna manera, no busque la venganza. Ponga la situación en la mano del Señor y él se encargará de administrar justicia. Deje que Dios luche por Usted. Deje que Dios se encargue de componer su imagen que ha sido deteriorada por la ofensa.

Romanos 12:19 dice al respecto: «No os venguéis vosotros mismos, amados míos, sino dejad lugar a la ira de Dios; porque escrito está: Mía es la venganza, yo pagaré, dice el Señor.»

Vamos adelante. Proverbios 20:23 dice: «Abominación son a Jehová las pesas falsas, y la balanza falsa no es buena.»

El mundo corrupto en el que vivimos piensa que no se puede obtener ganancias por medios legítimos, como esto de respetar el peso justo. Por eso es que la mayoría de los comerciantes estafa a sus clientes usando pesas falsas y balanzas alteradas. Dios es testigo de todo esto y algún día tomará cuentas a los comerciantes corruptos.

Prosiguiendo tenemos Proverbios 20:24 donde dice: «De Jehová son los pasos del hombre; ¿Cómo, pues, entenderá el hombre su camino?»

Dios es soberano y en su soberanía, dirige los pasos del hombre. Muchas veces, Dios hace cosas que el hombre no puede entender. En casos así el hombre tiene que aceptar por fe que Dios debe tener buenas razones para permitir algo que no lo entendemos.

Luego tenemos Proverbios 20:25 donde dice: «Lazo es al hombre hacer apresuradamente voto de consagración, y después de hacerlo, reflexionar.»

El consejo es muy sencillo. Hacer compromisos sin pensar y después pensar en todo lo que ese compromiso implica, es equivalente a ponerse uno mismo una trampa. Cuántas veces no habremos sufrido tanto por haber dado nuestra palabra sin haberlo pensado previamente. Muchas veces ya es tarde para rectificar los errores y sólo nos queda cosechar las consecuencias.

A continuación viene Proverbios 20:26 donde dice: «El rey sabio avienta a los impíos, y sobre ellos hace rodar la rueda»

Un rey sabio hará que los impíos sean separados de los justos, así como se avienta el trigo para separar el grano de la cáscara. Una vez separados, los impíos serán triturados en un molino de piedra. Es trágico el destino de los impíos.

Tenemos ahora Proverbios 20:27 donde dice: «La lámpara de Jehová es el espíritu del hombre, la cual escudriña lo más profundo del corazón.»

Cuando este proverbio habla del espíritu del hombre se está refiriendo a la conciencia del hombre. Dios usa la conciencia del hombre como una lámpara para arrojar luz sobre lo más recóndito del hombre. De esta manera el hombre puede saber lo que no agrada a Dios para poder corregirlo.

A continuación tenemos Proverbios 20:28 donde dice: «Misericordia y verdad guardan al rey, y con clemencia se sustenta su trono.»

Cuando un rey, o una persona en autoridad, echa mano de la misericordia y la verdad, podrá sentirse seguro. Su oficio se afirmará en la clemencia.

Proverbios 20:29 dice: «La gloria de los jóvenes es su fuerza, y la hermosura de los ancianos es su vejez.»

La vida implica cambios constantes. Cada etapa de la vida tiene su característica más importante. En los jóvenes, la característica más importante es su fuerza, su vigor, su energía. En los ancianos, la característica más importante es su vejez, o la canas. Por algo se dice que las canas infunden respeto.

Por último tenemos Proverbios 20:30 donde dice: «Los azotes que hieren son medicina para el malo, y el castigo purifica el corazón.»

Este proverbio se enfoca sobre el castigo corporal. El castigo corporal tiene la virtud de corregir la mala conducta. De esta manera, el castigo corporal, tiene como fin purificar lo más íntimo del ser. El castigo corporal es muy beneficioso para la crianza de los hijos, especialmente en su niñez. La sabiduría celestial ha sido desplegada. Lo prudente es que la apliquemos a nuestro diario vivir. Solamente así se obtendrá el beneficio de ella.

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