in

Importancia de andar en sabiduría

Gracias al Señor por la oportunidad de compartir este tiempo junto a Usted. Bienvenida, bienvenido al estudio bíblico de hoy. Seguimos estudiando el libro de Proverbios en la serie titulada: Proverbios, sabiduría celestial para la vida terrenal. En instantes más estará con nosotros David Logacho para hablarnos acerca de la importancia de andar en sabiduría.

La sabiduría es un ingrediente indispensable para el bienestar del ser humano. Por eso es que Salomón exhorta a sus hijos a adquirir sabiduría. Una vez adquirida, la sabiduría tiene que ser utilizada en el diario vivir. Solamente así se podrá ver el fruto de la sabiduría.

Dicho esto, si tiene una Biblia a la mano, ábrala en Proverbios capítulo 4, versículos 10-19. Esta sección de Proverbios tiene que ver con la importancia de andar en sabiduría. ¿Por qué es importante andar en sabiduría? Pues, en primer lugar por los beneficios que produce.

El primer beneficio es cantidad de vida. Proverbios 4:10 dice: «Oye, hijo mío, y recibe mis razones, y se te multiplicarán años de vida.»

Los hijos deben adquirir sabiduría y deben incorporar esa sabiduría al diario vivir y como resultado verán un incremento en la cantidad de vida. El texto dice que se multiplicarán años de vida. Es conocido que una vida recta, lo cual es resultado de andar en sabiduría, impide muchas situaciones que representan una amenaza para la vida.

Una persona que jamás abusa del alcohol tiene pocas probabilidades de contraer una cirrosis. Una persona que no fuma, tiene menos riesgo de contraer un cáncer pulmonar. Una persona que se mantiene en pureza sexual no sufrirá jamás de cualquier enfermedad sexualmente transmisible. Andar en sabiduría resulta en un incremento de los años de vida. Esto no significa que todos los que mueren viejos han andado en sabiduría, ni tampoco que todos los que mueren jóvenes no han andado en sabiduría.

No olvidemos que Dios en su soberanía está en todo su derecho de quitar y otorgar la vida. Pero por regla general, un estilo de vida caracterizado por la sabiduría ofrece mejores garantías de vida que un estilo de vida caracterizado por la falta de sabiduría.

En el versículo 11, podemos notar que la sabiduría no sólo debe ser enseñada verbalmente sino también prácticamente. Salomón hizo eso con sus hijos. No se limitó a hablarles sobre la sabiduría sino que lo complementó con lecciones prácticas de sabiduría. Como afirma el dicho: Lo que haces habla más alto de lo que dices. De esto trata este versículo. Dice así: «Por el camino de la sabiduría te he encaminado, y por veredas derechas te he hecho andar.»

Salomón fue un buen ejemplo para sus hijos. Nadie podía acusar a Salomón de enseñar una cosa y vivir otra diferente. Si Usted es un padre o una madre de familia, ¿está dando un buen ejemplo de conducta a sus hijos? De nada sirve decir a nuestros hijos: Haz esto o aquello, si nosotros mismos no lo estamos haciendo.

Así que, andar en sabiduría resulta en cantidad de vida. Pero no solo eso. Nada se gana con tener una vida larga pero miserable. Andar en sabiduría también resulta en calidad de vida. Eso se desprende de Proverbios 4:12 donde dice: «Cuando anduvieres, no se estrecharán tus pasos, y si corrieres no tropezarás.»

Una versión muy antigua del Antiguo Testamento, conocida como la versión siríaca traduce así este versículo: Mientras vas dando pasos, yo abriré el camino para ti. ¿No le parece hermoso? Esta es la idea encerrada en el proverbio cuando dice: Cuando anduvieres, no se estrecharán tus pasos, y si corrieres no tropezarás.

Ahora medite en este concepto. Digiéralo lentamente: Mientras vas dando pasos, yo abriré el camino para ti. De esto podemos aprender que Dios nos guía paso a paso, en lugar de revelar todo su plan de una sola vez. Como humanos que somos, nos gustaría saber lo que Dios tiene preparado para nosotros de aquí a un año, o de aquí a cinco años, o de aquí a cincuenta años, pero el andar sabido dice: No te preocupes de dónde vas a estar en uno o en cinco o en cincuenta años. Confía en Dios en cada paso que das y Dios mismo se encargará de mostrarte hacia donde debes dar el siguiente paso.

También podemos aprender que Dios revela su voluntad a los que están dando pasos, no a los que están estáticos. Para conocer la voluntad de Dios es necesario estar moviéndonos. Si no hacemos nada, Dios jamás nos mostrará hacia donde debemos dar el siguiente paso. Es como andar en bicicleta. Si la bicicleta no está en movimiento, el manubrio no le puede dirigir a ninguna parte.

La sabiduría nos permite desarrollar la suficiente confianza en Dios para saber que él dirige nuestros pasos y por tanto no vamos a tropezar aunque vayamos a la carrera. Todo esto se resume en una vida grata, en una vida sin temor, en una vida sin angustia ni preocupación. En definitiva, una buena calidad de vida.

Andar en sabiduría permite tener cantidad de vida y calidad de vida. La vida entonces depende de andar en sabiduría. Si no andamos en sabiduría nuestra vida será miserable. Eso es lo que dice Proverbios 4:13 «Retén el consejo, no lo dejes; guárdalo, porque eso es tu vida»

¿Quiere vivir largo y bien? Entonces comience a andar en sabiduría. El mandato es: Retén el consejo, no lo dejes, guárdalo. De eso depende la vida. ¡Qué interesante! La mayoría de la gente piensa que la vida depende de la buena salud o de la riqueza que podamos acumular, o de la buena presencia, o del poder que podamos lograr, o tal vez de la fama que podamos alcanzar. El mundo catalogaría como exitoso a alguno que tenga todo esto.

Pero las normas de Dios son muy diferentes a las normas del mundo. Para Dios, el éxito está en adquirir sabiduría, en retener la sabiduría, en no dejarla, en guardarla. Eso es tu vida, dice Dios. Al comienzo de este estudio bíblico nos planteamos una pregunta: ¿Por qué es importante andar en sabiduría? Una de las razones es por los beneficios que produce. Vida y larga y vida buena.

En segundo lugar, por los males que previene. Aconsejando a sus hijos, Salomón les da un mandato. Proverbios 4:14-15 dice: «No entres por la vereda de los impíos, ni vayas por el camino de los malos. Déjala, no pases por ella; apártate de ella, pasa.»

Los impíos tienen sus veredas, o sus caminos, o sus sendas. Es una referencia al estilo de vida que han escogido vivir. Un estilo de vida caracterizado por la ausencia total de sabiduría. El consejo de Salomón a sus hijos es aplicar un corte total con este estilo de vida. No entrar a la vereda de los impíos significa no adoptar el estilo de vida de los impíos. No ir por el camino de los malos significa no imitar las malas acciones de los malos.

¿Qué es lo que debería hacer un hijo sabio en relación con las veredas de los impíos? Salomón dice que debería realizar cuatro acciones.

Número uno: Déjala. Esto significa una decisión voluntaria, tomada de antemano, de no tener absolutamente nada que ver con el estilo de vida de los impíos.

Número dos: No pases por ella. Esto significa no exponerse innecesariamente a la influencia del estilo de vida de los impíos.

Número tres. Apártate de ella. Esto significa una salida abrupta cuando inesperadamente nos encontremos en medio de una situación impropia, creada por los impíos.

Número cuatro: Pasa. Esto significa no te detengas para indagar. Ni siquiera des una mirada. Pon tus ojos hacia otro lado.

¡Qué manera tan acertada de tratar el estilo de vida de los impíos! Note que no se trata de un rechazo a los impíos, porque como cualquier pecador, son personas necesitadas de salvación. De lo que se trata es de un rechazo a las acciones impías de los impíos. Quizá le parezca un tanto radical esto que Salomón está ordenando a sus hijos. Pues, Salomón tiene buenas razones para ello.

La primera es por el mal que los impíos tratan de hacer al prójimo. Proverbios 4:16 dice: «Porque no duermen ellos si no han hecho mal, y pierden el sueño si no han hecho caer a alguno.»

Los impíos no están tranquilos hasta no hacer mal a alguno. Su pasión es el mal.

La segunda es porque los impíos aprovechan de los inocentes. Proverbios 4:17 dice: «Porque comen pan de maldad, y beben vino de robos»

Los impíos no comen ni beben de lo que trabajan sino de lo que despojan a los inocentes. Como habrá notado, las razones para un corte total con el estilo de vida de los impíos, son muy poderosas.

Terminando ya esta sección, Salomón hace un contraste entre el estilo de vida de los justos y el estilo de vida de los impíos. Observe lo que dice Proverbios 4:18-19: «Mas la senda de los justos es como la luz de la aurora, que va en aumento hasta que el día es perfecto. El camino de los impíos es como la oscuridad, no saben en qué tropiezan.»

El contraste es muy claro, el estilo de vida de los justos es como la luz al rayar el alba, la luz de la aurora. A medida que pasa el tiempo, la intensidad de la luz va en constante aumento, hasta que el sol brilla con toda su fuerza y se ve absolutamente todo con total claridad.

En cambio, el estilo de vida de los impíos es como el ocaso. A medida que pasa el tiempo, la intensidad de la luz va en constante decremento, hasta que el sol termina por ocultarse y llega la más densa oscuridad, cuando no se puede ver absolutamente nada. Andar en sabiduría conduce a niveles cada vez más elevados de virtud. Andar sin sabiduría conduce a niveles cada vez más profundos de degradación moral.

¿Qué prefiere? Ir hacia arriba en a vida o ir hacia abajo en la vida. La clave está en adquirir la sabiduría y en guardar la sabiduría. No olvide que la sabiduría resulta de oír, leer, estudiar, meditar, memorizar y sobre todo, practicar la palabra de Dios.

La necesidad de adquirir sabiduría

La necesidad de atesorar la sabiduría