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Lo que el Evangelio exige parte 4

Si aún existe una desobediencia deliberada en tu vida que es persistente, hay una razón para cuestionar si Cristo está en ti o no. Mira, si la verdad de Cristo no está en alguien, si aún estás hablando mentiras sobre Jesús, entonces hay razones para cuestionar si Cristo está allí o no, es justamente de eso de lo que hablaremos el día de hoy. Bienvenidos a este su programa “La Biblia Dice Presenta” soy Nelson Cabrera y estas son las dudas que queremos resolver el día de hoy, y para eso, tenemos junto a nosotros a David Platt, él ha sido un gran instrumento de Dios para llevar el Evangelio a miles de personas.

Este es el punto ciego en el que Cristo me ha abierto los ojos y mi corazón. Ha llegado a esta conclusión en mi vida y en la vida de esta iglesia, es hora de volverse radical. Tal vez te estas preguntando David ¿qué quiere decir con eso? Y la verdad es que no lo sé. No sé qué significa todo esto, ni siquiera sé qué significa esto para mi vida y mi familia.

Mira, la verdad es que estamos en un viaje en el que estamos empezando a identificar algunas cosas, algunas de las principales falacias de la iglesia. Pero la verdad es que no sé cómo se verá todo esto en mi vida y en mi familia, así que ciertamente no iría tan lejos como para decir que sé cómo se ve esto en su vida o en su familia o incluso qué aspecto tiene esto para nosotros como familia de fe. Pero lo que quiero hacer es invitarlos a emprender un viaje en las próximas semanas donde escucharemos las palabras de Jesús, el Jesús que afirmamos seguir. Y escuchar las palabras que Él dice y que obviamente hemos ignorado.

Quiero que escuchemos la voz del Señor y consideremos las implicaciones de estas en nuestras vidas y nuestras familias. Quiero que escuchemos cada una de sus palabras y cómo estas actúan en nuestras vidas.

No creo que podamos siquiera comenzar a pensar en lo que esto significa para nosotros como una familia de fe. Pero si lo que dice este libro es verdad, entonces quiero pedirte que te sumerjas en cada una de sus palabras hasta que podamos entender, qué significa seguir verdaderamente a Cristo, qué significa vivir radicalmente por los perdidos y qué significa vivir radicalmente para los pobres.

Ahora la realidad es que algunos de ustedes no están entusiasmados en este momento acerca de este viaje. Tenemos un problema de concepción de lo que significa ser la iglesia de Cristo. Vivimos en una cultura de iglesia que, para ser sinceros, le gusta disfrutar de nuestro fútbol los domingos y pasar un domingo agradable y tranquilo para que podamos continuar el resto de la semana y, la verdad es que esto no es congruente con este trabajo. La iglesia de Cristo no fue creada para que tú te relajes el fin de semana escuchando una predica junto a tus amigos, la iglesia cristiana fue creada para hacer la voluntad de Cristo.

Dios nos hará enfrentarnos a batallas, pero también será Dios mismo quien nos librará de ellas para que podamos dar gloria y honra a su nombre. Y sé que probablemente haya personas que digan “yo no quiero hacer esto” y no decidan empezar este viaje junto a nosotros. Personas que piensan: “puedo vivir mi vida cristiana sin esto” y sí, está bien, esa es una opción, pero hoy te suplico, que no vayas allí. Ahora, sé que al pedirte esto no logro mucho porque es muy probable que lo hagas, que decidas no comenzar este viaje por el mensaje de Cristo, pero hoy quiero decir algo, y es que Jesús fue muy claro con lo que debemos hacer, él sabía que mucha gente se iría al escucharlo decir lo que decía, y efectivamente cuando Él decía estas cosas, la multitud se alejaba. Jesús siempre se quedó con 12 personas. Y te confieso algo, la idea de que el día de mañana sólo 12 personas me escuchen no me asusta. Este es un momento de decisiones y hoy tú debes decidir creer o no en lo que este libro, llamado Biblia dice que debemos hacer.

Ahora, quiero ser muy cuidadoso aquí porque lo último que quiero hacer al decir que algunos pueden irse es sonar frío o insensible. Algunas personas podrían decir que soy un imprudente. Y la verdad es que quiero liderar a esta familia de fe basado únicamente en la Palabra del Señor. Así que, por favor escuchen esto, lo que hoy les digo, no lo hago porque odio esta iglesia sino porque amo esta iglesia. Y lo que me asusta y es lo que he visto y también es de lo que me arrepiento, es que no hemos estado haciendo lo que el Señor nos ha ordenado hacer. Hemos hecho tantas otras cosas, de hecho, son cosas que realmente nos harían más exitosos en la imagen contemporánea de la iglesia que hemos creado. Pero en el proceso de tener éxito desperdiciaremos nuestras vidas y desperdiciaremos la iglesia y muy probablemente tendremos éxito aquí y en el futuro, pero estoy seguro de que en mil millones y miles de millones de años nos daríamos cuenta de lo tontos que éramos. Así que quiero invitarte a que vayas conmigo.

A ninguno de nosotros nos gustan los cambios, no nos gustan que nos muevan de nuestro lugar de confort, es por ello que la sola idea de pensar en cambios en nuestras vidas, en nuestras familias, o en la iglesia nos asusta, pero hoy quiero invitarte a que nos tomemos fuertemente de la mano del Señor, y caminemos juntos por el camino que Él nos enseña.

Ninguno de nosotros, incluyéndome a mí mismo, quiere afrontar problemas o dificultades, pero déjame decirte que sí hoy asumes el desafío de ser un seguidor de Cristo, muy seguramente tendrás batallas que enfrentar, pero nunca más las enfrentaras solo porque hay uno que nunca te dejará. Así que hoy eres tú quien decide. Mira, estoy seguro que, si hacemos oídos sordos a los 30.000 niños que mueren de inanición o enfermedad prevenible, actualmente, no será necesario que hagamos ningún cambio. Pero si vamos a vivir por el bien de 4.500 millones de personas perdidas, incluyendo los miles y miles y miles de niños que mueren todos los días porque no tienen comida en la mesa, eso significa un cambio radical en nuestras vidas, en nuestras familias y en la iglesia.

Seguir a Jesucristo implica integridad total. Un adolescente que pasa de una relación a otra relación, no puedes ser un adolescente sexualmente activo y decir: “yo soy todo por Jesús”. No puedes decir que estas saliendo con alguien, sin saber si ella o él es un creyente. Ahora, déjenme preguntarles algo, padres: ¿están dispuesto a dejar que sus hijos sigan a Cristo? Conozco a algunos padres que están demasiado asustados para dejar que sus hijos hagan un viaje misionero; están robando a sus hijos la oportunidad de ser siervos del Señor. Entonces, ¿cuál es tu zona de confort?

Jesús exige un compromiso radical, que reemplaza todas las relaciones, incluso la de nuestros padres. Tenemos que dejar todo de lado para seguir a Jesús. Y sé de muchachos de entre 30, 40 y 50 años que aún están tratando de complacer a sus padres y a todos los demás, y por eso no pueden agradar a Dios. Por cierto, padres, por el amor de Dios, dejan que sus hijos respiren, déjalos ir. Cuando se casen, déjalos vivir sus vidas. No estés en todos los detalles de su vida. Estás matando su relación cuando haces eso. No puedes seguir a Jesús si otras relaciones son más importantes que Él.

Jesús dice: no me puedes seguir y siempre mirar hacia atrás. No me puedes seguir y siempre volver a los pecados del pasado. No puedes seguirme y tener un pie en el mundo. No puedes seguirme y tratar de complacer a otras personas. Debes seguirme sin lealtades divididas. Entonces, ¿realmente estás siguiendo a Cristo? Tal vez te gusten las cosas cristianas. Te gusten los himnos y las alabanzas, pues mira, eso es genial siempre y cuando seas obediente a ese Dios.

De nuevo, no sé cómo se ve todo eso. También estoy enfrentando muchas dudas con respecto a esto, pero hoy he decidido seguir a Cristo, aun con todo lo que eso implica. Así que esto es lo que quiero que hagamos este día. Quiero que pasemos un tiempo con el Espíritu y la Palabra de Dios, para que eso penetre hasta lo más profundo de nuestro ser y seamos capaces de tomar decisiones como individuos y familias.

Sé que muchos pensaran que ir a la iglesia es un tiempo de descanso y diversión que sucede una vez a la semana y no te compromete a nada, pero hoy quiero que hagamos algo diferente, quiero que nos sumerjamos en sus ordenanzas, y si tú deseas encontrarte con Dios, quiero invitarte a reflexionar en su Palabra junto a nosotros. Todos los días lo haremos, y para ello es necesario que tengas a tu lado tu Biblia y un cuaderno para que tomes apuntes.

Ahora, ya para finalizar, sólo quiero invitarte a que desde ahora empieces a orar por ello.

Entonces, vamos a Lucas capítulo 14, versículos del 25 al 35, pero antes de empezar a leerlo quiero que te imagines a ti entre la multitud escuchando esto: «Grandes multitudes iban con él; y volviéndose, les dijo: Si alguno viene a mí, y no aborrece a su padre, y madre, y mujer, e hijos, y hermanos, y hermanas, y aun también su propia vida, no puede ser mi discípulo. Y el que no lleva su cruz y viene en pos de mí, no puede ser mi discípulo. Porque ¿quién de vosotros, queriendo edificar una torre, no se sienta primero y calcula los gastos, a ver si tiene lo que necesita para acabarla? No sea que después que haya puesto el cimiento, y no pueda acabarla, todos los que lo vean comiencen a hacer burla de él, diciendo: Este hombre comenzó a edificar, y no pudo acabar. ¿O qué rey, al marchar a la guerra contra otro rey, no se sienta primero y considera si puede hacer frente con diez mil al que viene contra él con veinte mil? Y si no puede, cuando el otro está todavía lejos, le envía una embajada y le pide condiciones de paz. Así, pues, cualquiera de vosotros que no renuncia a todo lo que posee, no puede ser mi discípulo. Buena es la sal; más si la sal se hiciere insípida, ¿con qué se sazonará? Ni para la tierra ni para el muladar es útil; la arrojan fuera.  El que tiene oídos para oír, oiga”. Una gran enseñanza ¿verdad? Bien ahora quiero pedirte que terminemos este tiempo en oración:

Padre, hoy queremos pedirte que prepares nuestros corazones para todo lo que vendrá, permítenos entender lo que significa ser un verdadero seguidor tuyo, danos las herramientas y el entendimiento para no desistir en este viaje que hoy empezamos junto a ti, permítenos tener nuestra mirada fija en ti para que nada terrenal nos haga flaquear. Padre gracias por tu hermosa Palabra porque es a través de ella que podemos conocerte cada día un poco más. Gracias por tu amor y misericordia para con nosotros. Amén.

Esta es una producción del ministerio internacional “La Biblia Dice” desde Quito-Ecuador. Traducido y adaptado para sus países habla hispana, Pablo Logacho en la voz de David Platt.

“Programa especial”

Lo que el Evangelio exige parte 1