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El Rey Josafat

44 Personajes de Influencia. El Rey Josafat II (Haz clic y descarga el texto)

La manera como vives hoy será tu legado para mañana. Empecemos a invertir en el reino de Dios, y nunca nos arrepentiremos de hacer esto, la pregunta es ¿tú lo estás haciendo?

Pero antes queremos darte a conocer una publicación especial de la Biblia Dice “Personajes de Influencia” este es un estudio interactivo en audio, que examina hitos importantes que conducen a un legado perdurable “Personajes de Influencia” ahora está disponible en nuestro sitio web.

Estamos involucrados en una serie de sermones llamados “lo que vives es lo que dejas” la manera como vives hoy, será tu legado para mañana, y estamos estudiando a los reyes de esta pequeña nación llamada Israel, vemos como Dios obró en sus vidas de maneras diferentes, y no sólo en ellos individualmente, sino en sus familias y a través de eso en la nación en la que ellos servían.

Israel quería un rey, tal cual como las otras naciones lo tenían, y comenzaron con un hombre llamado Saúl, ellos realmente estaban a gusto con Saúl, porque era un hombre de aspecto agradable, ellos habían puesto sus ojos sólo en lo exterior, pues Saúl era imprudente, era impaciente, no tenía capacidad para arrepentirse y, por lo tanto, Dios lo desecho. David fue su siguiente Rey, pero lejos de ser un hombre perfecto, era un hombre conforme al corazón de Dios, pues era sensible y cuando estaba en pecado, siempre se arrepentía y regresaba a Dios.

Después de él llegó su hijo Salomón, y Salomón fue el hombre más sabio y más rico que jamás haya existido, pero su corazón estaba dividido, y esto es algo difícil de entender, siempre creemos que nuestra economía es lo que hace a una nación fuerte, que nuestros militares son los que hacen a una nación poderosa, y sabemos que necesitamos de esas cosas, pero es solamente el corazón de la gente lo que permite que una nación siga adelante, y ya que el corazón de Salomón estaba dividido, su reino también se dividió, en el norte, el reino de Israel, y en el sur el reino de Judá. En su mayoría los reyes de estos reinos eran malos, pero, algunos Reyes siguieron a Dios. Hoy queremos considerar la vida de uno de estos Reyes, en el estudio anterior habíamos hablado del Rey Asa, hoy queremos estudiar la vida de su hijo llamado Josafat.

En el programa anterior consideramos 3 lecciones importantes que aprendemos del Rey Josafat.

¿Recuerdas la lección numero 3? Josafat, por alguna razón que no entendemos hizo alianza con el Rey del norte Acab y entonces  Acab, un hombre muy astuto, el rey de Israel, y le dijo a Josafat (Rey de Judá) que él iba a entrar a la batalla disfrazado, pero que Josafat llevara sus trajes reales, era casi como que Josafat estuviera diciendo; “Yo soy el Rey, vengan y mátenme” pues esto es justamente lo que Acab trataba de hacer, ahora, mira el verso 30, “Había el rey de Siria mandado a los capitanes de los carros que tenía consigo, diciendo: No peleéis con chico ni con grande, sino sólo con el rey de Israel. Cuando los capitanes de los carros vieron a Josafat, dijeron: Este es el rey de Israel. Y lo rodearon para pelear; mas Josafat clamó, y Jehová lo ayudó, y los apartó Dios de él; Pues viendo los capitanes de los carros que no era el rey de Israel, desistieron de acosarle.” (2 Crónicas 18:30-32) ¡Sorprendente! Aun cuando estamos metidos en problemas que nosotros mismos provocamos, aun ahí, el Señor viene con su gracia y bondad para ayudarnos. Recuerda esto, Dios es bueno y misericordioso y Él es el mismo siempre.

Bueno, hoy quiero compartirles 4 lecciones más sobre la vida de este Rey. Y aquí está la lección número cuatro; Es imposible escondernos de Dios, mira el verso 33, “Mas disparando uno el arco a la ventura hirió al rey de Israel entre las junturas y el coselete. El entonces dijo al cochero: Vuelve las riendas, y sácame del campo, porque estoy mal herido. Y arreció la batalla aquel día, por lo que estuvo el rey de Israel en pie en el carro enfrente de los sirios hasta la tarde; y murió al ponerse el sol.” (2 Crónicas 18:33 y 34)

“Más disparando uno el arco a la [¿qué?] ventura, hirió al rey de Israel entre las junturas y el coselete.” ¿puedes imaginarte esto? Muchas personas creen que pueden esconderse de Dios, pero Acab es nuestro recordatorio de que eso es imposible, Dios conoce nuestros pecados, aunque nosotros tratemos de cubrirlos con una apariencia de cristiandad, es imposible escondernos de Dios, el rey David sabía esto, y así lo dijo en el salmo 139, verso 7, “¿A dónde me iré de tu Espíritu? ¿Y a dónde huiré de tu presencia?” son preguntas retóricas, “Si subiere a los cielos, allí estás tú; Y si en el Seol hiciere mi estrado, he aquí, allí tú estás. Si tomare las alas del alba Y habitare en el extremo del mar, Aun allí me guiará tu mano, Y me asirá tu diestra.” (Salmo 139:8-10).

¡Quítate tú máscara!, seas hombre o mujer, preséntate ante Dios sin ningún pretexto, pues Él conoce quién eres realmente, Dios puede ver a través de cualquier máscara que tú quieras ponerte, no puedes burlar a Dios, Él lo sabe todo, El libro de Hebreos capítulo 4, versículo 13 dice, “Y no hay cosa creada que no sea manifiesta en su presencia; antes bien todas las cosas están desnudas y abiertas a los ojos de aquel a quien tenemos que dar cuenta.” tú no tienes que darle cuentas a nadie de tu vida, solamente a Dios. Bien, Acab murió debido a las heridas de la batalla, Josafat escapó y regresó a Jerusalén, pero llegando un profeta se opuso a él y le dijo; “Josafat rey de Judá volvió en paz a su casa en Jerusalén. Y le salió al encuentro el vidente Jehú hijo de Hanani, y dijo al rey Josafat: ¿Al impío das ayuda, y amas a los que aborrecen a Jehová? Pues ha salido de la presencia de Jehová ira contra ti por esto. Pero se han hallado en ti buenas cosas, por cuanto has quitado de la tierra las imágenes de Asera, y has dispuesto tu corazón para buscar a Dios.” (2 Crónicas 19:1-3)

Aquí está la lección número cinco; No hagas alianzas con los incrédulos, Josafat le había dicho a Acab cuando Acab le propuso ir a la guerra; “Yo soy como tú; y mi pueblo como tu pueblo” esto fue una locura, pues los dos tenían diferentes caminos, tenemos que aprender a equilibrar el compañerismo con un discernimiento espiritual, no podemos aliarnos con aquellos que caminan en una dirección diferente y creo que esto se aplica a los negocios, pues podemos trabajar para los incrédulos o trabajar con los incrédulos, pero antes de hacer una alianza de negocios o de una cooperación con un incrédulo, deberíamos leer 2 Corintios 6, verso 14, “No os unáis en yugo desigual con los incrédulos; porque ¿qué compañerismo tiene la justicia con la injusticia? ¿Y qué comunión la luz con las tinieblas?” (2 Corintios 6:14).

Puede ser un hombre bueno, o una mujer buena, pero, si caminan espiritualmente en una dirección diferente, no tengas alianza con ellos, algunos dicen que desean llevarlos a Cristo, te pregunto; ¿vas a desobedecerle a Dios a fin de llevar a una persona a Cristo? es un poco raro esto, pero, si lo aplicamos las relaciones de matrimonio, esto es bastante simple, se supone que los creyentes no deben casarse con aquellas personas que no han confiado su vida a Cristo, esta es la única manera de tener una relación con un Dios vivo, muchos dicen; sí pero, es una persona agradable, va a la iglesia, y hace buenas obras, mira, en esta historia estamos aprendiendo que no podemos tener intimidad con aquellos que no son creyentes, no es así de simple.

Dios dijo; “Quiero ver si realmente Josafat está dispuesto a poner esto en práctica” cuando vienen las pruebas, ¿qué es lo que haces? Josafat sabía que se había equivocado  al hacer una alianza con Acab, por lo tanto fue personalmente a cada rincón de su reino, desde el sur hasta el norte, y hablo con cada una de las personas para que regresaran su mirada a Dios, desde el norte hasta el sur hizo una reforma espiritual, y luego puso jueces y sacerdotes en cada lugar, de modo que la gente pudiera tener algún ministro, a quien consultar todo el tiempo, entonces, Dios quiso ver si realmente estaban dispuestos a buscarlo, mira el verso 3 del capítulo 20, “Pasadas estas cosas, aconteció que los hijos de Moab y de Amón, y con ellos otros de los amonitas, vinieron contra Josafat a la guerra. Y acudieron algunos y dieron aviso a Josafat, diciendo: Contra ti viene una gran multitud del otro lado del mar, y de Siria; y he aquí están en Hazezon-tamar, que es En-gadi. (2 Crónicas 20:1-2)

La amenaza estaba demasiado cerca, prácticamente ya estaban en su territorio. Bien, mira que es lo que él hizo, verso 3, “Entonces él tuvo temor; y Josafat humilló su rostro para consultar a Jehová, e hizo pregonar ayuno a todo Judá. Y se reunieron los de Judá para pedir socorro a Jehová: y también de todas las ciudades de Judá vinieron a pedir ayuda a Jehová.” (2 Crónicas 20: 3 y 4) Nada como un ejército que está dispuesto a buscar de Dios, y así lo hicieron, esta es la sexta lección; El temor nos lleva a la oración, el miedo es una alarma interna que nos indica que es tiempo de orar, no debemos llenarnos de pánico, pero debemos orar.

Aquí está la última lección, mira el verso 15, “Y dijo: Oíd, Judá todo, y vosotros moradores de Jerusalén, y tú, rey Josafat. Jehová os dice así: No temáis ni os amedrentéis delante de esta multitud tan grande; porque no es vuestra la guerra, sino de Dios.” Mira el verso 17, “No habrá para qué peleéis vosotros en este caso: paraos, estad quedos, y ved la salvación de Jehová con vosotros. Oh Judá y Jerusalén, no temáis ni desmayéis; salid mañana contra ellos, que Jehová estará con vosotros.” “porque no es vuestra la guerra, sino de Dios.” Uno de mis pasajes favoritos está en el libro de Éxodo capítulo 14, verso 13 y 14, justamente antes de que el pueblo de Dios cruzara el Mar Rojo, Moisés le dijo a la gente; “No temáis; estad firmes, y ved la salvación que Jehová hará hoy con vosotros; porque los egipcios que hoy habéis visto, nunca más para siempre los veréis. Jehová peleará por vosotros, y vosotros estaréis tranquilos.” Y tú puedes leer la historia completa de la batalla de Josafat aquí en 2 de Crónicas capítulo 20 versos del 18 al 24, Dios causo tal confusión en el ejército enemigo que se mataron unos a otros, la gente de Josafat solo miraba asombrada lo que Dios estaba haciendo, realmente podían decir “porque no es vuestra la guerra, sino de Dios.”

¿Puede un verdadero creyente desechar su fe?, ciertamente que no, a menos que nunca la haya tenido, si todo lo que hizo fue solo para complacer a su padre y a su madre, entonces sí, se puede desechar la fe ya que nunca la tuvo.

Estamos involucrados en una serie de sermones llamados “lo que vives es lo que dejas” la manera como vives hoy, será tu legado para mañana, pero ahora quiero hacerte una pregunta ¿Puede un verdadero creyente desechar su fe?

Esperamos que puedas acompañarnos en nuestro próximo programa y con la guía de la Palabra del Señor poder responder a esta interrogante, ven y descubramos más sobre las verdades eternas del Rey de Reyes.

 

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