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El Rey David

Tú eres lo que tú dejas atrás, las cosas que haces hoy son las cosas que van a aparecer en aquellos que amamos mañana.

No es muy común conocer a un hombre que camina en el escenario del mundo y cuyo propósito es seguir a Dios, su caminar no siempre es perfecto, de hecho, él a veces se mete de lleno en el pecado, pero cuando todo está dicho y hecho, él siempre muestra 3 rasgos de innegable amor por Dios, y Dios honra a este hombre, en el programa de hoy compartiremos las tres características que pertenecen a un hombre conforme al corazón de Dios.

Pero antes queremos darte a conocer una publicación especial de la Biblia Dice “Personajes de Influencia” este es un estudio interactivo en audio, que examina hitos importantes que conducen a un legado perdurable. “Personajes de Influencia” ahora está disponible en nuestro sitio web.

Dime cómo vives y te diré que tal te va, y esta es una verdad que se muestra claramente en la vida de los reyes del Antiguo Testamento. Esta es la serie de estudios en la que estamos involucrados en este momento, así que toma tu Biblia y busca el libro de 1 de Samuel, mientras lo estás haciendo permíteme establecer el contexto de este estudio.

El pueblo de Israel quería un rey, estaban cansados de Samuel el profeta, estaban cansados de este viejo hombre cabalgando simplemente sobre un asno por todo el reino, esto no era impresionante para ellos, Israel quería otra cosa, afortunadamente no es nuestro caso, pero para ellos la apariencia era muy importante, Israel quería ser como las otras naciones, que tenían un rey cabalgando sobre un elegante carruaje, flanqueado por un ejército. Inicialmente Samuel tomó este rechazo como algo personal ¿Lo recuerdas?

Samuel había estado sirviendo al pueblo de Israel durante todos estos años, sacrificándose por el pueblo, y entonces ellos le dijeron que ya no querían que él lo siga haciendo, entonces Dios le dijo a Samuel que no lo estaban rechazando a él, leamos 1 Samuel capítulo 8 versos del 7 al 9, “Y dijo Jehová a Samuel: Oye la voz del pueblo en todo lo que te digan; porque no te han desechado a ti, sino a mí me han desechado, para que no reine sobre ellos. Conforme a todas las obras que han hecho desde el día que los saqué de Egipto hasta hoy, dejándome a mí y sirviendo a dioses ajenos, así hacen también contigo” Así que aquí está lo que el Rey iba a hacer, Samuel se los explico, les dijo que las cosas iban a ser muy diferentes, ¿quieren un rey? primero que todo él va a llevarse a sus hijos para combatir sus batallas, él va a cobrar impuestos sobre sus cosechas y sobre sus rebaños. Con un rey las cosas van a ser diferentes. En 1 Samuel 8:19 al 22 dice, “Pero el pueblo no quiso oír la voz de Samuel, y dijo: No, sino que habrá rey sobre nosotros; y nosotros seremos también como todas las naciones, y nuestro rey nos gobernará, y saldrá delante de nosotros, y hará nuestras guerras. Y oyó Samuel todas las palabras del pueblo, y las refirió en oídos de Jehová. Y Jehová dijo a Samuel: Oye su voz, y pon rey sobre ellos. Entonces dijo Samuel a los varones de Israel: Idos cada uno a vuestra ciudad”

A veces Dios nos da exactamente lo que pedimos y vivimos para lamentarlo, y muy tarde nos damos cuenta de que lo que estábamos pidiendo no era lo que realmente queríamos, después de todo, Dios permitió que el pueblo de Israel escoja a su primer rey y recuerda que estábamos hablando sobre las apariencias. Bueno, ellos escogieron a un hombre llamado Saúl, las escrituras lo describen así, 1 Samuel 9:2 dice, “Y tenía él un hijo que se llamaba Saúl, joven y hermoso. Entre los hijos de Israel no había otro más hermoso que él; de hombros arriba sobrepasaba a cualquiera del pueblo”

“De hombros arriba sobrepasaba a cualquiera del pueblo” Este era un joven impresionante con un pequeño corazón marchito, era impaciente, impulsivo, imprudente y finalmente Dios le dijo a Samuel, vete y dile a Saúl que Yo lo he desechado, entonces, leamos 1 de Samuel 15:26, “Y Samuel respondió a Saúl: No volveré contigo; porque desechaste la palabra de Jehová, y Jehová te ha desechado para que no seas rey sobre Israel” y no te pierdas esto, verso 35, “Y nunca después vio Samuel a Saúl en toda su vida; y Samuel lloraba a Saúl; y Jehová se arrepentía de haber puesto a Saúl por rey sobre Israel” he leído este versículo muchas veces, y te digo la verdad, me asusta. Quiero decir ¿te imaginas tener estas palabras sobre ti? Con una gran bendición también viene una tremenda responsabilidad y honestamente Saúl no podía manejar la asignación real, de modo que Dios envío a Samuel para encontrar a un reemplazo, Dios instruyó a Samuel para buscar a un hombre llamado Isaí, que vivía en Belén y Dios le dijo; Yo he elegido a uno de los hijos de Isaí, ve y úngelo como Rey.

Mira 1 de Samuel capítulo 16 verso 3, me encanta esta historia, “Y llama a Isaí al sacrificio, y yo te enseñaré lo que has de hacer; y me ungirás al que yo te dijere. Hizo, pues, Samuel como le dijo Jehová; y luego que él llegó a Belén, los ancianos de la ciudad salieron a recibirle con miedo, y dijeron: ¿Es pacífica tu venida? El respondió: Sí, vengo a ofrecer sacrificio a Jehová; santificaos, y venid conmigo al sacrificio. Y santificando él a Isaí y a sus hijos, los llamó al sacrificio”, ahora mira el versículo 6, “Y aconteció que cuando ellos vinieron, él vio a Eliab, y dijo: De cierto delante de Jehová está su ungido” y ahora el 7, “Y Jehová respondió a Samuel: No mires a su parecer, ni a lo grande de su estatura, porque yo lo desecho; porque Jehová no mira lo que mira el hombre; pues el hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero Jehová mira el corazón” Samuel, no hagas lo mismo que hizo Israel, no te impresiones por la apariencia de Eliab.

Recuerda, Dios siempre va más allá, leamos 1 Samuel capítulo 16 versos del 8 al 11 “Entonces llamó Isaí a Abinadab, y lo hizo pasar delante de Samuel, el cual dijo: Tampoco a éste ha escogido Jehová. Hizo luego pasar Isaí a Sama. Y él dijo: Tampoco a éste ha elegido Jehová. E hizo pasar Isaí siete hijos suyos delante de Samuel; pero Samuel dijo a Isaí: Jehová no ha elegido a éstos. Entonces dijo Samuel a Isaí: ¿Son estos todos tus hijos?” “Y él respondió: Queda aún el menor, que apacienta las ovejas. Y dijo Samuel a Isaí: Envía por él, porque no nos sentaremos a la mesa hasta que él venga aquí” Entonces Isaí dice tengo un hijo más, pero él no cuenta, es solo el que cuida a las ovejas, pero mira lo que sucede a continuación, 1 Samuel 16:11 y 12 dice: “Envió, pues, por él, y le hizo entrar; y era rubio, hermoso de ojos, y de buen parecer. Entonces Jehová dijo: Levántate y úngelo, porque éste es”

Y Samuel se inclina y le susurra en el oído a David, “vas a ser el próximo Rey de Israel” y toma un cuerno de aceite y lo derrama sobre la cabeza de David ahí mismo, y entonces, David es ungido como el nuevo Rey de Israel. 1 Samuel capítulo 16 verso 13 dice. “Y Samuel tomó el cuerno del aceite, y lo ungió en medio de sus hermanos; y desde aquel día en adelante el Espíritu de Jehová vino sobre David. Se levantó luego Samuel, y se volvió a Ramá” El poder del Espíritu Santo estaba con David, y lo siguiente que vemos en este capítulo es que David está llevándoles un poco de pan y queso a sus hermanos, que están luchando en una batalla contra los filisteos, ¿Recuerdas la historia? los filisteos tienen a un campeón llamado Goliat y entonces, él grita: “¡envíen a su mejor hombre para pelear uno a uno!” El que gane, ganará la batalla por todos, entonces David lo escucho y decidió que él podía subir y vencer a este gigante Goliat, porque el poder de Dios estaba con él.

David no se puso ninguna armadura, no iba a pelear contra Goliat uno a uno como este gigante esperaría que lo haga, por el contrario, David sólo tomó una honda y 5 piedras, entonces el colocó una piedra justo en medio de la frente del gigante, mira el capítulo 17 de 1 Samuel versículo 51, “Así venció David al filisteo con honda y piedra; e hirió al filisteo y lo mató, sin tener David espada en su mano” Ahora mira el 54, “Y David tomó la cabeza del filisteo y la trajo a Jerusalén, pero las armas de él las puso en su tienda” y ahora el versículo 57, “Y cuando David volvía de matar al filisteo, Abner lo tomó y lo llevó delante de Saúl, teniendo David la cabeza del filisteo en su mano” No me puedo dejar de imaginar a la mamá de David gritando, “¡no me importa cómo lo mataste sólo saca esa cabeza de la casa!”

Después de matar a Goliat, David se convirtió en toda una celebridad y Dios estuvo con él para concederle el éxito, Saúl le dio un alto rango en el ejército y de hecho, también le dió a su hija Mical para casarse, cada vez que David salía a la batalla, Dios le concedía la victoria. Ahora imagina esta situación, aquí está David triunfante, Saúl está apagándose, David lleva a los hombres a la batalla, al regresar están sudorosos y sangrientos, están sucios, pero la gente se amontona en las calles para verlos, para ver a los soldados regresar, una vez más, ellos son celebridades, y la gente canta canciones sobre ellos, “Saúl a matado a miles y David a sus diez miles,” Alguien ha dicho que lo más peligroso que puede pasar es tener demasiado éxito y demasiado pronto, y así es como Dios le dijo a David “no voy a permitir que esto pase contigo” las cosas van demasiado rápido, vamos a ponerle un alto a todo esto, ¿recuerdas esta canción? “Saúl ha matado a sus miles, pero David a sus 10 miles”

Pues bien, déjame decirte que este canto les gustó a todos menos a Saúl, 1 Samuel 18 versículos del 7 al 8 dice, “Y cantaban las mujeres que danzaban, y decían: Saúl hirió a sus miles, Y David a sus diez miles. Y se enojó Saúl en gran manera, y le desagradó este dicho, y dijo: A David dieron diez miles, y a mí miles; no le falta más que el reino” y un día cuando David estaba en la misma habitación con Saúl tomo una lanza y la disparó contra David, y ese día David escapó sano y salvo, pero desde ese día empezó a correr por su vida, ¿sabes cuántos años David huyo de Saúl? 10 años, toda una década. Desde el momento en que tenía 20 años hasta el día en que tuvo 30, pasó todo ese tiempo escondido en las cuevas de las montañas, por cierto, en las escrituras muchas veces estas cuevas son llamadas ciudadelas, pero David se encuentra huyendo, o escondido en una de esas cuevas; a veces con sus hombres a veces con su familia y ahí permaneció durante 10 años.

Creo que no es necesario decirlo, pero David aprendió mucho durante esos 10 años, pero finalmente la persecución terminó, y Saúl fue muerto en combate por los filisteos en el monte Gilboa y después de la muerte de Saúl, David asumió el reino meridional llamado Judá, el hijo de Saúl Is-Boset, asumió el reino del norte y luchó contra David otros 7 años y medio más, hasta que finalmente David pudo convertirse en rey de Israel 17 años y medio después de que Samuel lo ungió.

Durante todo este tiempo David fue bendecido grandemente, David hizo mucho más grande el reino, Dios bendijo a David de una manera increíble y las escrituras dicen que David era un hombre conforme al corazón de Dios, leamos 1 Samuel 13, “Jehová se ha buscado un varón conforme a su corazón, al cual Jehová ha designado para que sea príncipe sobre su pueblo” y aquí en el libro de los Hechos capítulo 13, Pablo está predicando un sermón a la gente en Antioquia y dice en Hechos 13, 22 y 23, “Quitado éste, les levantó por rey a David, de quien dio también testimonio diciendo: He hallado a David hijo de Isaí, varón conforme a mi corazón, quien hará todo lo que yo quiero. De la descendencia de éste, y conforme a la promesa, Dios levantó a Jesús por Salvador a Israel”

Así se expresa Dios de David, un hombre cuyo corazón estaba en sintonía con el corazón de Dios. Un hombre cuyo corazón palpitaba al ritmo del corazón de Dios, un corazón que le interesaba lo que a Dios le interesaba. Un corazón que amaba lo que Dios amaba, un corazón que odiaba lo que Dios odiaba, el pecado. Que gran hombre fue David. Dios pudo decir de él: Hará todo lo que yo quiero. ¿Sabe, amable oyente? Cuántos hombres como David hacen falta hoy. Hombres que hagan TODO lo que Dios quiera. Hombres que tengan un celo santo por vivir vidas santas. Hombres que tengan un corazón sintonizado con el corazón de Dios.

David es considerado como un rey justo, valiente, apasionado; guerrero, músico y poeta, pero un rey, también, no exento de pecados. Esperamos que puedas acompañarnos en nuestro próximo programa para conocer más sobre la vida de David y los propósitos del Señor a través de este pastor de ovejas. Bendiciones.

Comunidad. Lo que hemos descuidado II

El Rey David II