in

El Rey Asa

42 Personajes de Influencia. El Rey Asa (Haz clic y descarga el texto)

Dios dice, Yo quiero a esa persona cuyo corazón palpite con el mío, Yo quiero a esa persona que esté dispuesta a seguirme, Yo quiero a esa persona que me diga: Padre, te necesito a cada instante, en la victoria o en los momentos difíciles, quiero depender siempre de Ti.

La resistencia espiritual es más importante que las victorias del ayer y las victorias de hoy, es vital seguir adelante para alcanzar el objetivo, el premio de nuestro llamado en Cristo Jesús. Hoy aprenderemos sobre esta clase de resistencia a través de la historia de un rey judío que se rindió, aquí descubrirás la estrategia clave para alcanzar ese premio.

Bien, hace unas semanas nuestra familia participó en una carrera de relevos. Siempre he pensado que lo mejor de las carreras está al final ¿cierto? Bueno, antes de la carrera, estuve leyendo sobre alguien llamado James Kira de Kenia, un gran corredor que ganó la maratón en el 2012 y 2013, entonces me preguntaba si podría ganarla por tercera vez. Así que, después de la carrera busqué para saber si él lo había logrado, pero no estaba. Unos días después leí algo sobre esta carrera y sobre alguien que la había ganado, pero no era James Kira, él abandono la carrera a los pocos minutos, bueno, en las carreras suele suceder esto, pero sería lamentable decir lo mismo sobre tu vida espiritual ¿verdad? “Él abandono la carrera, ella abandonó la carrera, no pelearon la buena batalla, no guardaron la fe, abandonaron la carrera.”

Estamos involucrados en una serie de sermones titulados “Personajes de influencia” y para este estudio estamos utilizando las historias de algunos Reyes del Antiguo Testamento, para considerar el impacto que nuestras vidas pueden hacer hoy en la gente de mañana, ninguno de nosotros es una isla solitaria, lo que hacemos hoy es influencia para los que están a nuestro alrededor, pero también para las personas de futuras generaciones. Ahora vamos a ver la historia de un Rey que comenzó bien, tuvo un gran comienzo, pero abandonó la carrera.

¿Recuerdas? después de David vino su hijo Salomón. David unifico el reino, muchas cosas buenas pasaron bajo su gobierno, entonces vino Salomón, y fue capaz de mantener todo lo que había hecho su padre, y Dios lo siguió bendiciendo, Salomón construyó un gran templo, fue fantástico, Salomón fue el rey más sabio y rico que alguna vez haya existido, pero al final fracasó. Salomón tenía una debilidad, una gran debilidad, las mujeres, 700 esposas y 300 concubinas. Aquí está lo que dice la escritura 1 de Reyes, capítulo 11, “Y cuando Salomón era ya viejo, sus mujeres inclinaron su corazón tras dioses ajenos, y su corazón no era perfecto con Jehová su Dios, como el corazón de su padre David”

Así pues, al final de su reinado, Dios puso sus ojos sobre un hombre llamado Jeroboam, un funcionario de Salomón con gran capacidad de Liderazgo y el beneplácito de Salomón, él era responsable de toda la mano de obra. Entonces vino un profeta y le dijo qué Salomón había sido desechado por Dios, y que él iba a ser el próximo Rey, que él iba a gobernar sobre 10 tribus de Israel excepto la tribu de Judá y la de Benjamín. Cuando Salomón escuchó sobre esto trato de matar a Jeroboam, y él tuvo que huir a Egipto para salvar su vida, este fue un momento decisivo para la nación de Israel.

Al morir Salomón, Roboam se convirtió en Rey, Jeroboam regresó de Egipto y muchas personas estaban de su lado, entonces fueron hasta donde estaba Roboam y le dijeron; tu padre Salomón empobreció al pueblo con los impuestos, ¿podrías reducir los impuestos para nosotros? Roboam consultó con los consejeros más viejos y ellos le dijeron que el país entero podría estar de su lado si él obraba honesta y justamente reduciendo los impuestos, pero Roboam fue a dónde los consejeros jóvenes y ellos le dijeron que no lo hiciera así, que por el contrario, pusiera impuestos aún más altos, así lo hizo y el pueblo se rebeló contra Roboam, entonces fueron a donde Jeroboam en este punto la nación se dividió, Jeroboam era el rey de la parte norte llamada Israel y Roboam era el rey de la parte sur llamada Judá y el reino nunca más volvió a unirse.

Jeroboan estuvo en el Reino del Norte hasta el año 722 A.C. entonces fueron llevados cautivos por el Reino del Sur hasta el año 586 A.C. Los judíos se dispersaron por todo el mundo y así ha sido hasta el día de hoy, ¿Crees que tu pecado no tiene influencia en otras personas? El problema con Jeroboam y Roboam fue que no eran buenos Reyes, Jeroboam no quería que la gente vaya hasta Jerusalén al reino de Judá en el sur, y por lo tanto estableció un sistema religioso en su propio reino, puso altares y becerros de oro en la parte sur de su reino para que la gente no vaya hasta Jerusalén para adorar, él tenía miedo de que la gente hiciera alianzas y no regresarán a su reino, estableció sitios de adoración paganos al dios Baal y a la diosa Astarot la diosa femenina de la fertilidad. Roboam hizo lo mismo en el Reino del Sur, en lugar de mantener los sitios de adoración establecidos por Dios, construyó nuevos lugares de adoración pagana incluso, tenían prostitutas y prostitutos para sus templos paganos.

Después de Roboam, que reino durante 17 años, vino su hijo Abias él reinó durante 3 años y después llegó su hijo Asa, es justamente de él de quien queremos hablar hoy. Mira 2 de Crónicas 14, versículos 2 al 6 “E hizo Asa lo bueno y lo recto ante los ojos de Jehová su Dios. Porque quitó los altares del culto extraño, y los lugares altos; quebró las imágenes, y destruyó los símbolos de asera y mandó a Judá que buscase a Jehová el Dios de sus padres, y pusiese por obra la ley y sus mandamientos. Quitó asimismo de todas las ciudades de Judá los lugares altos y las imágenes, y estuvo el reino en paz bajo su reinado. Y edificó ciudades fortificadas en Judá, por cuanto había paz en la tierra, y no había guerra contra él en aquellos tiempos; porque Jehová le había dado paz.”

Asa se dio cuenta que el pueblo no estaba en el camino correcto, no estaban siguiendo a Dios y mandó a derribar los altares para que el pueblo volviera a depender de Dios, entonces los etíopes vinieron para atacarle, mira el verso 9, “Y salió contra ellos Zera etíope con un ejército de millones, y trescientos carros; y vino hasta Maresa. Entonces salió Asa contra él, y ordenaron la batalla en el valle de Sefata junto a Maresa.” Asa salió para combatir contra ellos, pero sólo tenía 580.000 soldados dispuestos para luchar contra este enorme ejército de Egipto. Más tarde veremos que no sólo los etíopes vivían en Egipto sino también los libios y han unido fuerzas contra Asa, pero este Rey no va a hacer nada, a menos que Dios se lo indique.

Veamos el versículo 11 de 2 de Crónicas capítulo 14, “Y clamó Asa a Jehová su Dios, y dijo: ¡Oh Jehová, para ti no hay diferencia alguna en dar ayuda al poderoso o al que no tiene fuerzas! Ayúdanos, oh Jehová Dios nuestro, porque en ti nos apoyamos, y en tu nombre venimos contra este ejército. Oh Jehová, tú eres nuestro Dios: no prevalezca contra ti el hombre.” Me encanta esta oración; “Tú eres nuestro Dios, confiamos en Ti”, esto es casi como el refrán de Asa, “pon tus ojos sobre nosotros Dios, anhelamos hacer latir tu corazón, esta es tu batalla, no permitas que el hombre prevalezca contra Ti, Tú puedes hacerlo, estamos de tu lado”, y esto es lo que Dios hizo, Dios dice; “Yo quiero a esa persona cuyo corazón palpite con el mío, Yo quiero a esa persona que esté dispuesta a seguirme, que me diga: Padre, te necesito a cada instante, en la victoria o en los momentos difíciles, quiero depender siempre de Ti.”

Y entonces Dios les concedió la victoria. Leamos el verso 12, “Y Jehová deshizo a los etíopes delante de Asa y delante de Judá; y huyeron los etíopes. Y Asa, y el pueblo que con él estaba, lo siguieron hasta Gerar; y cayeron los etíopes hasta no quedar en ellos aliento; porque fueron deshechos delante de Jehová y de su ejército. Y les tomaron muy grande botín.” Dios venció la batalla, usó al ejército de Asa, pero Dios hizo todo el trabajo, y  Asa le dijo a Dios; “confiamos en Ti, no sólo nos diste la victoria militar, sino que también has hecho grandes cosas en nuestra tierra”, mira el verso 12 “Entonces prometieron solemnemente que buscarían a Jehová el Dios de sus padres, de todo su corazón y de toda su alma;”  el pueblo anhelaba estar con Dios, todo el botín que habían tomado de esta guerra se lo dedicaron a Dios, ellos dijeron que Dios se merecía todo este botín, esto es en honor a Ti y queremos estar contigo de corazón, vamos a seguirte, vamos a vivir a través de lo que tú órdenes.

Mira el verso 15, “Todos los de Judá se alegraron de este juramento; porque de todo su corazón lo juraban, y de toda su voluntad lo buscaban: y fue hallado de ellos; y les dio Jehová paz por todas partes.” ellos comenzaron a buscar a Dios, estaban orando a Dios diariamente, buscaban a Dios de todo corazón, y Dios les concedió paz. Me encantaría poder decirte que la historia de Asa terminará aquí, pero no es así, después de estas grandes victorias Asa abandonó la carrera. En el norte Jeroboam reino durante 22 años y entonces vino alguien llamado Nadab, él reino 2 años y luego vino Basá quien reino durante 24 años.

Basá era el Rey de Israel y Asa era el rey de Judá. Basá decidió capturar algunas ciudades en el territorio de Judá entre ellas Ramá, esta era una ciudad estratégica, y por lo tanto bloqueó y fortificó la ciudad de tal modo que nadie podía entrar o salir. Asa no estaba de acuerdo con esto, así que tomó cartas en el asunto. Tú pensarías que después de una gran victoria como la que Dios le dio, él volvería a depender de Dios, pero no fue así, muchas veces a nosotros también nos pasa que después de una gran victoria olvidamos a quien nos concedió esta victoria, entonces Asa tomó dinero y se lo dio a sus mensajeros y los envío al norte de Israel, a un país llamado Aram que hoy es Siria. Asa le propuso formar una alianza al rey de ese lugar Ben-Adad y el acepto.

Asa y el pueblo estaban celebrando su éxito, pero, mira el verso 7, del capítulo 16, “En aquel tiempo vino el vidente Hanani a Asa rey de Judá, y le dijo: Por cuanto te has apoyado en el rey de Siria, y no te apoyaste en Jehová tu Dios, por eso el ejército del rey de Siria ha escapado de tus manos. Los etíopes y los libios, ¿no eran un ejército numerosísimo, con carros y mucha gente de a caballo? con todo, porque te apoyaste en Jehová, él los entregó en tus manos.”  Ahora mira el versículo 9, “Porque los ojos de Jehová contemplan toda la tierra, para mostrar su poder a favor de los que tienen corazón perfecto para con él.

Dios está esperando la oportunidad para enviar su ayuda, Dios quiere que solicitemos su favor, que le digamos; “Dios no puedo hacer esto, Ven, necesito tu ayuda” Entonces Él dirá; eso es lo que estaba buscando de ti. Dios está “a favor de los que tienen corazón perfecto para con él.”  Miremos el resto del verso 9, “Locamente has hecho en esto; porque de aquí en adelante habrá más guerra contra ti.” Pensarías que Asa pudiera haber dicho; “Perdóname Dios, hice algo malo, no debería haber hecho esto,” Pero, por algún motivo, su corazón estaba muy orgulloso, mira el verso 10, “Entonces se enojó Asa contra el vidente, lo echó en la cárcel, porque se encolerizó grandemente a causa de esto. Y oprimió Asa en aquel tiempo a algunos del pueblo.”

Te desafío hoy para que hagas lo que tienes que hacer, para que tus victorias espirituales sean renovadas y frescas, que tu éxito esté basado en una relación con Dios, los ojos de Dios están buscando a un corazón que esté totalmente dedicado a Él, Dios quiere mostrarnos su poder y su gracia; te animo en este día que no admitas pecado en tu vida, te desafío para que no abandones la carrera.

Josafat sabía que no solo debía decirle a la gente que no debían hacer ciertas cosas, sin decirles que cosas si debían hacer, por lo tanto, consiguió levitas y sacerdotes y los envió por todo el reino para que enseñen la palabra de Dios.

Esperamos que puedas acompañarnos en nuestro próximo programa para conocer más sobre estos personajes de influencia y cómo sus acciones llevaron a todo un pueblo a los pies del Señor. Bendiciones.

 

 

El Rey David II

El Rey Josafat