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Genealogía

Es un gusto saludarle amiga, amigo oyente. La Biblia Dice… le da la bienvenida al estudio bíblico de hoy. Estamos estudiando el Evangelio según Mateo. En esta ocasión David Logacho nos hablará acerca de la genealogía de Jesús.

I. Saludos y agradecimiento.

II. Si tiene una Biblia a la mano, ábrala en Mateo capítulo 1. El primer versículo dice lo siguiente: “Libro de la genealogía de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abraham.” Cuando se comienza a leer el libro de Mateo, casi es inevitable preguntarse: ¿Por qué tiene que haber una genealogía al inicio del libro? ¿Se ha hecho esa pregunta, amable oyente? Muchos piensan que poco o nada se puede sacar de una genealogía y que por tanto es mejor pasarla por alto e ir directamente a donde comienza la acción. Sin embargo, esta genealogía en el libro de Mateo es indispensable. Tanto es así que sirve de fundamento para lo que resta del libro. Si no se puede demostrar que Jesús es un descendiente legal de David y además de eso que desciende por la línea real, es imposible probar que él es el Mesías-Rey de Israel. De modo que Mateo comienza su libro de la manera que debe, mostrando que Jesús es el heredero legal del trono de Israel. Dicho esto, me gustaría leer el pasaje bíblico que se encuentra en Mateo 1:2-17 La Biblia dice: “Abraham engendró a Isaac, Isaac a Jacob, y Jacob a Judá y a sus hermanos. Judá engendró de Tamar a Fares y a Zara, Fares a Esrom, y Esrom a Aram. Aram engendró a Aminadab, Aminadab a Naasón, y Naasón a Salmón. Salmón engendró de Rahab a Booz, Booz engendró de Rut a Obed, y Obed a Isaí. Isaí engendró al rey David, y el rey David engendró a Salomón de la que fue mujer de Urías. Salomón engendró a Roboam, Roboam a Abías, y Abías a Asa. Asa engendró a Josafat, Josafat a Joram, y Joram a Uzías. Uzías engendró a Jotam, Jotam a Acaz, y Acaz a Ezequías. Ezequías engendró a Manasés, Manasés a Amón, y Amón a Josías. Josías engendró a Jeconías y a sus hermanos, en el tiempo de la deportación a Babilonia. Después de la deportación a Babilonia, Jeconías engendró a Salatiel, y Salatiel a Zorobabel. Zorobabel engendró a Abiud, Abiud a Eliaquim, y Eliaquim a Azor. Azor engendró a Sadoc, Sadoc a Aquim, y Aquim a Eliud. Eliud engendró a Eleazar, Eleazar a Matán, Matán a Jacob; y Jacob engendró a José, marido de María, de la cual nació Jesús, llamado el Cristo. De manera que todas las generaciones desde Abraham hasta David son catorce; desde David hasta la deportación a Babilonia, catorce; y desde la deportación a Babilonia hasta Cristo, catorce.” Pues allí lo tiene amable oyente. ¿Qué le parece? Aparte de la cantidad de nombres extraños, por supuesto. Bueno, me gustaría enfocar sobre algunos aspectos importantes e interesantes.

III. Primero. El nombre Jesucristo es un nombre compuesto. Jesús es el equivalente griego del nombre hebreo Yeshua, que aparece en el Antiguo Testamento como Josué y que significa Jehová es salvación. Cristo es el equivalente griego de la palabra hebrea Meshiah, que aparece en el Antiguo Testamento como Mesías, que significa El Ungido. A Jesucristo se le llama también el Hijo de David, lo cual es un título mesiánico altamente popular en aquella época.

IV. Segundo, la genealogía del libro de Mateo retrocede únicamente hasta Abraham y el rey David es una especie de bisagra sobre la cual giran todos los elementos. Note. Son catorce generaciones desde Abraham, hasta ¿Dónde? David. Luego son catorce generaciones desde ¿Dónde? Desde David, hasta la deportación a Babilonia. Finalmente son catorce generaciones desde la deportación a Babilonia hasta ¿Dónde? Pues hasta el Hijo de David, es decir hasta Cristo. Es como si Mateo se estuviera esforzando por manifestar un vínculo inequívoco entre Cristo y David.

V. Tercero, la genealogía en el libro de Mateo se traza hasta José, quien fue el padre legal, aunque no natural, de Jesús, y de esta manera se demuestra que Jesús tiene derecho legal al trono de Israel. En cambio, si examináramos la genealogía de Jesús en el libro de Lucas, encontraríamos que se traza hasta María, la madre de Jesús.

VI. Cuarto. En la genealogía de Jesús aparece un personaje de no muy grata recordación, que se llamaba Jeconías. También se le conocía con el nombre de Joaquín y a veces aparece con el nombre Conías, que es una forma abreviada de Jeconías. Este hombre estaba reinando sobre Judá justo cuando Nabucodonosor se llevó al pueblo de Israel al cautiverio en Babilonia en el año 597 AC. Sucede que Jeconías, o Conías o Joaquín era un hombre de cuestionable condición moral y por eso Jehová pronunció una maldición sobre él. Note lo que dice Jeremías 22:29-30 “!Tierra, tierra, tierra! Oye palabra de Jehová. Así ha dicho Jehová: Escribid lo que sucederá a este hombre privado de descendencia, hombre a quien nada próspero sucederá en todos los días de su vida; porque ninguno de su descendencia logrará sentarse sobre el trono de David, ni reinar sobre Judá.” Es decir que si bien la descendencia de este hombre retuvo el derecho legal al trono de Israel, sin embargo, por la maldición, ningún descendiente natural suyo podría sentarse en el trono de David. La genealogía de Mateo presenta a Jesús como descendiente de David por el lado de Salomón, hijo de David pasando por Jeconías o Conías. Esta es la genealogía del padre legal de Jesús, es decir de José. Lucas en cambio presenta la genealogía física de Jesús a través de María, pasando por Natán, otro de los hijos de David, haciendo a un lado el linaje de Jeconías o Conías y demostrando acertadamente el cumplimiento de la profecía de Jeremías. Si Jesús hubiese nacido sólo a través del linaje de José, y por ende de Jeconías, no hubiese calificado para reinar desde el trono de David.

VII. Quinto. En la genealogía de Jesús aparecen los nombres de cuatro mujeres que no necesariamente fueron un dechado de virtudes. Allí está Tamar mujer cananea que fingiendo ser prostituta concibió de Judá. También está Rahab, quien en un pasaje de su vida fue una prostituta. Luego tenemos Rut quien era moabita y finalmente a Betsabé, quien fue mujer de Urías y con quien David cometió el pecado de adulterio.

VIII. Hilando más fino tal vez encontraríamos en esta genealogía más cosas dignas de comentar, pero lo dicho es tal vez lo más importante. El fondo del asunto es que Jesús tiene derecho legal y derecho real de sentarse en el trono de David para reinar sobre Israel. Esto es lo que Mateo quiere dejar bien establecido.

IX. A manera de aplicación es asombroso como se manifiesta Dios como el Amo y Señor de todo lo que sucede en la historia de la humanidad. Todo tiene su propósito y todo conduce a que se cumpla lo que Dios ha planificado. Es posible que esté atravesando por situaciones difíciles. No se desanime. Recuerde que todas las cosas ayudan a bien a los que a Dios aman, porque todas las cosas están bajo control soberano de Dios.

Libro de Mateo

Niño Jesús