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Misión del ángel Gabriel

Cordiales saludos amable oyente. Bienvenida, bienvenido al estudio bíblico de hoy. El tema de estudio es el libro de Daniel. En nuestro último estudio, comenzamos a estudiar la última sección del libro, formada por los capítulos 10, 11 y 12. El capítulo 10 muestra detalles interesantes relacionados con la forma como Daniel recibió su última visión. Todo aconteció en el año tercero de Ciro rey de Persia. Daniel había estado en aflicción por tres semanas, y en el día 24 del mes primero, estaba a orillas del gran río Tigris. En su debilidad alzó sus ojos y miró y lo que vio fe a un varón vestido de lino y ceñidos sus lomos de oro de Ufaz. Su cuerpo era como de berilo, y su rostro parecía un relámpago, y sus ojos como antorchas de fuego, y sus brazos y sus pies como de color de bronce bruñido, y el sonido de sus palabras como el estruendo de una multitud. En cuanto a la identidad de este varón vestido de lino, no se puede ser dogmático. Muchos pensamos que es una Cristofanía, o una manifestación visible de la segunda persona de la trinidad, antes de su encarnación. Otros piensan que el varón vestido de lino, es simplemente un ángel de elevado rango, como el rango del arcángel Miguel. En el estudio bíblico de hoy vamos a examinar lo que sucedió después.

Si tiene una Biblia a la mano, ábrala en Daniel capítulo 10 a partir del versículo 7. Lo primero que vamos a notar es la reacción de Daniel ante la visión del varón vestido de lino. Daniel 10:7-9 dice: Y sólo yo,  Daniel,  vi aquella visión,  y no la vieron los hombres que estaban conmigo,  sino que se apoderó de ellos un gran temor,  y huyeron y se escondieron.
Dan 10:8  Quedé,  pues,  yo solo,  y vi esta gran visión,  y no quedó fuerza en mí,  antes mi fuerza se cambió en desfallecimiento,  y no tuve vigor alguno.
Dan 10:9  Pero oí el sonido de sus palabras;  y al oír el sonido de sus palabras,  caí sobre mi rostro en un profundo sueño,  con mi rostro en tierra.
Daniel estaba acompañado de otras personas mientras estaba a orillas del río Tigris, pero solamente Daniel vio aquella visión. Las personas que le acompañaban no vieron la visión. Lo único que sucedió con estas personas es que sintieron un gran temor y presas del pánico huyeron y se escondieron. Solo ante el varón vestido de lino, Daniel sintió que la poca fuerza que tenía por haber estado ayunando durante tres semanas, se estaba esfumando y entró a un estado de total desfallecimiento. No tenía ánimo para nada. Mientras estaba en este estado, el varón vestido de lino comenzó a hablar. No olvide que la voz de este varón vestido de lino era como el estruendo de una multitud. Tan pronto Daniel escuchó la voz del varón vestido de lino, cayó rostro a tierra y le sobrevino un profundo sueño. La reacción de Daniel al ver en visión al varón vestido de lino se parece mucho a la reacción del apóstol Juan al ver al Señor Jesús en su estado glorificado. Note la similitud. Apocalipsis 1:17 dice: Cuando le vi,  caí como muerto a sus pies.  Y él puso su diestra sobre mí,  diciéndome:  No temas;  yo soy el primero y el último;
Esta similitud es otro argumento que confirmaría que el varón vestido de lino que vio Daniel en visión es la manifestación del Hijo de Dios antes de tomar formar humana, una Cristofanía. En segundo lugar tenemos la intervención de otro ser. Daniel 10:10-11 dice: Y he aquí una mano me tocó,  e hizo que me pusiese sobre mis rodillas y sobre las palmas de mis manos.
Dan 10:11  Y me dijo:  Daniel,  varón muy amado,  está atento a las palabras que te hablaré,  y ponte en pie;  porque a ti he sido enviado ahora.  Mientras hablaba esto conmigo,  me puse en pie temblando.
No olvide que Daniel estaba profundamente dormido con el rostro a tierra, de modo que no debe haber podido ver de quien era la mano que le tocó. Algunos piensan que era la mano del varón vestido de lino. Podría ser, pero es mejor entenderlo en el sentido que se trataba de un ángel, del ángel Gabriel, específicamente, por la similitud en el trato a Daniel, cuando le dice: varón muy amado. En Daniel 9:23 el ángel Gabriel dijo a Daniel: Porque tú eres muy amado. En todo caso, cuando Daniel sintió el toque de la mano, recobró algo de fuerza como para incorporarse del suelo, y ponerse sobre sus rodillas y las palmas de sus manos. Bueno, esto ya es mejor que estar boca abajo en la tierra, pero aún no es suficiente para sostener un diálogo con otra persona. Estando en esta posición un tanto incómoda, el ángel comenzó a hablarle y le dijo: Daniel, varón muy amado, está atento a las palabras que te hablaré, y ponte en pie, porque a ti he sido enviado ahora. El ángel simplemente está presentándose a sí mismo como un mensajero para dar a conocer a Daniel algo importante. Esto trajo algo más de ánimo a Daniel y pudo ponerse en pie, pero estaba temblando. No es que Daniel era cobarde o algo por el estilo. Recuerde que Daniel no había comido por tres semanas, y sobre esto, acababa de ver en visión a un varón extraordinario. No es extraño que haya reaccionado como lo hizo. Es muy interesante ver parte de la obra de los ángeles a favor de los que pertenecemos a Dios. No sólo son mensajeros de Dios sino también medios para animar y alentar a los que somos de Dios. En tercer lugar, el ángel Gabriel explica el motivo por el cual se tardó en traer el mensaje a Daniel. Daniel 10:12-13 dice: Entonces me dijo:  Daniel,  no temas;  porque desde el primer día que dispusiste tu corazón a entender y a humillarte en la presencia de tu Dios,  fueron oídas tus palabras;  y a causa de tus palabras yo he venido.
Dan 10:13  Mas el príncipe del reino de Persia se me opuso durante veintiún días;  pero he aquí Miguel,  uno de los principales príncipes,  vino para ayudarme,  y quedé allí con los reyes de Persia.
Daniel estaba de pié, temblando y con sus ojos puestos en tierra, según el versículo 15 del mismo capítulo. Estando en esta posición, el ángel Gabriel le infunde ánimo, exhortándole a no temer. Luego el ángel comparte con Daniel que desde el primer día que se dispuso en su corazón a entender y humillarse en la presencia de Dios, su oración fue oída por Dios, y no sólo eso, sino que su oración fue respondida por Dios. El ángel Gabriel fue el mensajero designado por Dios para hacer conocer a Daniel la voluntad de Dios en cuanto al pueblo de Israel. Esto debe animarnos mucho a buscar a Dios en oración. Cuando alguien busca con sinceridad conocer la voluntad de Dios sobre cierto asunto, Dios está listo y dispuesto a conceder ese deseo. Pero además de esto, el ángel Gabriel informa a Daniel sobre un obstáculo que se presentó en la misión de comunicar a Daniel el mensaje de Dios. El ángel Gabriel dice que el príncipe del reino de Persia se le opuso durante 21 días. ¿Quién es este príncipe del reino de Persia? Bueno, no puede ser un ser humano, por más poderoso que sea en la esfera humana, por la simple razón que los ángeles de menor rango son extremadamente más poderosos que el más poderoso de los seres humanos, no se diga el famoso ángel Gabriel. Si el príncipe del reino de Persia no es un ser humano, entonces ¿quién es? Pues debe tratarse de un ángel caído de alto rango, a cuyo cargo estaba velar por los asuntos de Satanás en el reino medo-persa. La palabra de Dios enseña en el Nuevo Testamento que el poder maligno tiene a Satanás como su amo supremo y bajo él existe una muy bien organizada estructura maligna. Efesios 6:12 dice: Porque no tenemos lucha contra sangre y carne,  sino contra principados,  contra potestades,  contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo,  contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes.
Satanás es la cabeza del poder maligno, bajo él están los principados. El príncipe del reino de Persia era uno de ellos. Debajo de los principados están los gobernadores de las tinieblas de este siglo, y debajo de estos gobernadores están las huestes espirituales de maldad. Todos son ángeles caídos o demonios, cada uno con un rango determinado. Todos estos seres espirituales malignos operan en las regiones celestes. Esto nos enseña que Satanás se opone a los designios y propósitos de Dios, por medio de seres espirituales malignos, como este príncipe del reino de Persia, para influenciar a generaciones y naciones enteras en contra de Dios y de su pueblo. Hablando de esto, Charles Ryrie dice lo siguiente en las notas al pie de página de la Biblia anotada por él: El príncipe del reino de Persia es una criatura sobrenatural que intentaba controlar a los gobernadores humanos de Persia para que se opusieran al plan de Dios. Por 21 días o tres semanas, el mismo tiempo que Daniel pasó en ayuno y oración, este príncipe del reino de Persia logró impedir que el ángel Gabriel cumpla con su misión de comunicar a Daniel la visión sobre el pueblo de Israel. Fue necesaria la ayuda de Miguel, uno de los principales príncipes, para que Gabriel pueda cumplir con la misión que se le encomendó. Miguel es designado como arcángel, en Judas 9 y como el gran príncipe que está de parte de los hijos de Israel. Así como existen demonios que están a cargo de hacer la voluntad de Satanás en determinada región o reino, existen ángeles que están a cargo de hacer la voluntad de Dios en determinada región o reino. El ángel Gabriel con la ayuda del arcángel Miguel quedó con los reyes de Persia para neutralizar la obra del príncipe del reino de Persia. En nuestro próximo estudio bíblico vamos a mirar detalles del mensaje que el ángel Gabriel trajo a Daniel. Espero su compañía.

Varón vestido de lino

Diálogo entre Daniel y ángel Gabriel