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Bajo Ataque – El Enemigo 6

PABLO// Estamos hablando de la defensa que como creyentes debemos tener contra Satanás. Los creyentes debemos adoptar una posición firme con esto, Santiago 4:7 dice: “Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros”

Se ha dicho que la mejor defensa es el ataque, y esto, también es verdad en la guerra espiritual. Hoy hablaremos sobre las armas defensivas y como usarlas contra los ataques del enemigo.

CORTINA

Hemos estado hablando de los hombres que estamos involucrados en la batalla, y todos somos parte de ella, hemos dicho que hay tres campos de batalla: el mundo, la carne y el campo del enemigo. Sabemos lo que dicen las escrituras al respecto, debemos tener la actitud adecuada hacia Satanás, Dios está de nuestro lado, pero no podemos asumir la victoria automática.

Santiago 4:7 dice: “Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros” Cuando luchamos debemos tomar esta actitud, no podemos estar indecisos. No podemos decir: “bien, aquí viene el enemigo, no sé si voy a luchar contra él o no, no sé si voy a pelear, no sé qué armas voy a utilizar” Debo estar listos para esto, debemos estar preparados para la batalla: “Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros”

MARTIN// Debemos tener la actitud correcta, la fortaleza necesaria. Durante mi carrera jugué varias veces contra Reggie White, este hombre tenía la fuerza de un toro, le llamábamos el tren de carga, y cuando este toro venía, debías estar firme para resistirlo. Debes estar consciente de la fuerza de este toro y pararte firme contra su embestida.

PABLO// Cada vez que hablamos con alguien que ha caído en el pecado nos dicen lo mismo, nunca pensé que me pudiera pasar a mí.

MARTIN// Simplemente no creí que me iba a pasar a mí, hacia esto, y lo otro, y de pronto estaba en el cuarto de un hotel.

PABLO// Y mientras estaban ocupados haciendo cualquier otra cosa, no adoptaron la actitud correcta frente a los ataques del enemigo. Él ataca las áreas más débiles, de la misma manera que lo haría un atacante del equipo contrario, viene por un costado y tú no lo ves venir. Lo mismo pasa con el pecado, enfocamos nuestra mirada en la dirección equivocada y entonces ¡boom! Somos golpeados, y estoy diciendo esto a los hombres que nos dicen: “Ron, sabes, pensé que podía fallar en muchas cosas, pero nunca me imaginé caer con esto.

MARTIN// A veces pasa con nosotros, a veces somos tan ingenuos. Por eso debemos constantemente recurrir a la palabra. Recordemos a David, David era un hombre conforme al corazón de Dios, escribió la mayoría de los salmos, y podemos ver en él, su pasión por Dios, su inteligencia, su nivel de adoración, y aun así, cayó en el pecado. Si piensas que tú puedes resistir los ataques estas muy equivocado, esto nos queda muy claro cuando ves la vida de David y piensas en las consecuencias de su pecado, su hijo Absalón, y como este influencio en el destino de Israel, creo que Dios permitió que todo este quede registrado para que nosotros no pensemos ni por un minuto que podemos estar exentos de estas pruebas, de la tentación, de un fracaso potencial, y por eso, debemos permanecer aferrados a Dios.

PABLO// No podemos coquetear con el pecado, debemos resistir al Diablo. Ahora es el tiempo para volver atrás, ahora es cuando debemos arrepentirnos, hemos hablado bastante de esto, de un David conforme al corazón de Dios, pero David cayó y cayó en serio, no sabemos que pasaba en su cabeza, debía haber estado en el campo de batalla con sus hombres, no debía haber estado mirando a una mujer desde la terraza de su palacio, pero él admitió sus pecados, tenía un corazón sensible a las cosas de Dios, cuando fue confrontado en su pecado él lo admitió, no todos lo han hecho. Recuerdas al rey Asá, el nieto de Salomón, él pecó, y cuando fue confrontado se enfureció contra quien lo confrontó. Sucedió lo mismo con Saúl, ha pasado lo mismo con personas del Nuevo Testamento, mira a Pedro y Judas, ambos negaron a Jesús, Judas tomó el asunto en sus manos y se mató, Pedro admitió su pecado y se convirtió en un heraldo del evangelio. El tema no es ser perfecto, el tema es estar dispuesto de corazón para Dios.

Estaba leyendo una narración sobre pasajes de las escrituras, ahí mencionan una conversación de la confesión de David antes de una batalla, uno de sus hombres habla con él, de un pecado y David le dice que aún no está listo para hablar sobre eso. Lo que quiere decir es que aún no está listo para arrepentirse de ese pecado, esto es algo muy valioso sobre la vida de David, él siempre llegaba al momento cuando sabía que debía admitir su pecado ante Dios, David no era perfecto, pero para Dios, era un hombre conforme a su corazón.

MARTIN// “Contra ti, contra ti solo he pecado” (Salmo 51:4) sabes, lo realmente importante es que la relación entre Dios y David era realmente de intimidad, David no iba a permitir que su pecado se interponga entre Dios y él.

PABLO// Era una relación muy profunda.

Lo bueno de todo esto, es que aun cuando llegan las pruebas esto no significa que no podamos afligirnos, no significa que no exista el dolor, el dolor es algo inevitable, alguien dijo: “el dolor es inevitable, pero la tristeza es opcional”, Así que, debes pasar por ese dolor de la mano con Dios, y te aseguro que estarás bien, porque Dios está de tu lado, porque lo hemos leído en su palabra y podemos apoyarnos en esa palabra de verdad, podemos descansar en sus promesas.

MARTIN// Así es, y Dios no iba a permitir que David descansara y David no quería descansar. Finalmente, David iba a quedar limpio.

PABLO// De esta manera necesitamos adoptar una actitud decisiva ante el enemigo, “resistid al Diablo y este huira de vosotros” Esto se llama arrepentimiento, debemos volver nuestra mirada a Dios, aquí está algo más, Dios nos ha proporcionado una armadura para la batalla, el libro de Efesios capítulo 6 verso 10 dice: “Por lo demás, hermanos míos, fortaleceos en el Señor, y en el poder de su fuerza” que versículo tan reconfortante, la fuerza de Dios está con nosotros, esto es más que suficiente, “Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo. Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes. Por tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y habiendo acabado todo, estar firmes” (Efesios 6:11-13)

Me encanta este pasaje, el enemigo nos ha estado atacando, y aun cuando hemos peleado contra él, aún estamos de pie, “Estad, pues, firmes, ceñidos vuestros lomos con la verdad, y vestidos con la coraza de justicia, y calzados los pies con el apresto del evangelio de la paz. Sobre todo, tomad el escudo de la fe, con que podáis apagar todos los dardos de fuego del maligno. Y tomad el yelmo de la salvación, y la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios” (Efesios 6:14-17) Esta es nuestra defensa.

MARTIN// Así es, nos debemos equipar adecuadamente, ponernos toda la armadura, seriamos ingenuos si no lo hiciéramos, no podremos resistir los dardos de fuego del enemigo sin toda la armadura de Dios.

PABLO// Estas listo para salir al campo de juego Tunch, tú estás en el túnel saliendo de los vestidores, y entonces te das cuenta de que no tienes tus hombreras, ¿Qué te dirían tus compañeros?

MARTIN// ¡Debes estar loco! Esto podría ser una pesadilla. Sabes, a veces tenía esta pesadilla, estaba listo para empezar el juego y entonces me daba cuenta de que no tenía puestas mis hombreras, ni mi casco, no puedo encontrarlos y empiezo a entrar en pánico. Es lo mismo en la vida espiritual, no podemos entrar en la batalla sin toda la armadura de Dios, no podemos combatir la carne, el mundo o al enemigo, sin la armadura de Dios.

PABLO// Así que, si vieras a un jugador de futbol sin sus hombreras y sin su casco, pensarías que es algo ridículo, que este hombre debe estar loco. Así mismo, no podemos entrar en la batalla sin toda la armadura de Dios.

MARTIN// Pensaría que está completamente loco.

PABLO// Hacer esto, no sólo sería una locura. Para un creyente, esto sería muy peligroso.

MARTIN// Muy peligroso.

PABLO// Si entramos al campo de batalla sin ninguna defensa o protección. Satanás va a tener un día de campo. Hemos hablado todo este tiempo sobre Satanás, y hemos dicho que no está escondido detrás de los árboles para asustarnos, él es una persona, es poderoso, es un estudioso de nuestra naturaleza humana, no es omnisciente, no es omnipotente, no es omnipresente, pero sabe quiénes somos, donde estamos y está listo para derrotarnos, es como un león hambriento buscando a su presa para devorarnos. Bien, entonces, oramos para que Dios nos dé la sabiduría para entrar en la batalla con toda la armadura de Dios, para estar siempre listos para el combate.

“Padre, bendecimos tu nombre, damos gracias por todo lo que has hecho por nosotros, te damos gracias por la cruz, te agradecemos por enseñarnos en tu palabra quien es Satanás y que es lo que puede y lo que no puede hacer, Padre, sólo te pedimos fortaleza, sabemos que él es el tentador, no permitas que caigamos en la tentación. Sabemos que es un impostor, el acusador y un mentiroso, padre de toda mentira, pedimos que no permitas que nos enamoremos de sus mentiras, él es el acusador. No permitas que nos engañe con sus ataques, que sepamos que hemos sido perdonados por Ti, que Tú nos puede usar para su reino, que todas las mentiras que nos susurra en el oído sean destruidas por el poder de la palabra de Dios, estaremos amparados en tu verdad Padre, tu palabra es verdad, sabemos que él se disfraza como un ángel de luz, que nos quedemos deslumbrados por su engaño. Padre hoy te pedimos que siempre estemos agradecidos por el sacrificio de Jesús en la cruz, que podamos vestirnos con toda Tú armadura, que sepamos que la lucha no es contra carne y sangre, que seamos capaces de mantenernos firmes contra los dardos de fuego del enemigo, que no nos sorprendamos cuando llegue la prueba y las tentaciones, que podamos mantenernos firmes en el evangelio de la paz, te damos tantas gracias Padre, porque no nos dejaras solos en la batalla, pues tú moras en cada uno de nosotros así que tu poder está con nosotros, Padre que nunca, nunca olvidemos esto, en el nombre de Jesús, amen”

Tunch, y hoy queremos extenderte nuestro eterno agradecimiento por acompañarnos en esta maravillosa serie de estudios, serie que, si bien fue pensada para varones, ha sido de mucha bendición para todos. La batalla no es fácil y jamás termina, pero sabemos que solamente puestos la armadura completa de Jehová nuestro Dios, saldremos más que vencedores en Cristo Jesús.

Y bueno, aunque hemos llegado a nuestro último programa, de esta serie “Involucrados en la Batalla” esperamos contar con ustedes para una nueva emisión de “La Biblia Dice” llevando la palabra de Dios a todas las naciones. Bendiciones.

Bajo Ataque – El Enemigo 5

Conociendo la Generosidad 1