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El riesgo del amor. Pt. 3

Que bendición poder estar a tu lado un día más. Estamos estudiando el libro de Rut, y estamos viendo un tipo de amor que solamente puede provenir de Dios. En el programa anterior vimos la primera característica de este amor expresado en todo el libro de Rut, y para continúa viéndolas, te pido que abras tu Biblia en Rut capítulo 3, versos del 3 al 5, esto dice: “Te lavarás, pues, y te ungirás, y vistiéndote tus vestidos, irás a la era; mas no te darás a conocer al varón hasta que él haya acabado de comer y de beber. Y cuando él se acueste, notarás el lugar donde se acuesta, e irás y descubrirás sus pies, y te acostarás allí; y él te dirá lo que hayas de hacer. Y ella respondió: Haré todo lo que tú me mandes.”

Bien, en base a esto, vimos que, la primera característica es que, el amor es paciente. La segunda es que el amor protege. Todo el capítulo 3 de Rut trata sobre la protección. Noemí quiere proteger a Rut de una vida de viudez. Ella necesita encontrar un esposo. Cuando Rut comienza a hablar, más adelante en el versículo 9 ella le dice a Booz: «extiende el borde de tu capa sobre tu sierva, por cuanto eres pariente cercano«, la realidad es que Rut no está buscando solo un marido para sí misma. Ella está buscando un proveedor y un protector para ella y Noemí. Un pariente redentor que cuidaría y protegería a su familia. Obviamente, Booz protegería a Rut y de sus intereses. Este es un amor que protege.

Tercero, el amor es puro. Quiero que vean la pureza del amor en Rut capítulo 3 en dos niveles notables. En primer lugar, debemos recordar que esta historia tuvo lugar a mediados del período histórico llamado los jueces, una época en que la inmoralidad sexual era desenfrenada y todos hacían lo que era correcto a sus propios ojos y en medio de este desorden moral, vemos en Rut capítulo 3 la escena de un hombre y una mujer que a pesar de estar solos recluidos en la era, salieron ilesos y puros, sin haber cedido a la tentación que indudablemente estaba allí.

El autor es intencional para mostrarnos con este tipo de lenguaje que esta fue una escena intensa y sin embargo salen puros. Eso incluso se intensifica cuando miras al segundo nivel. Ahora aquí es donde se pone realmente interesante. Recuerda que estamos en Rut 3, pero te voy a pedir que por un momento regreses a Génesis, capítulo 19. Recuerda que Rut es Moabita y que hemos mencionado a lo largo de esta serie de donde provienen los moabitas. Recuerda la historia que condujo a la imagen de los moabitas y ve si hay algún paralelismo entre esta historia y lo que acabamos de leer en Rut capítulo 3. He leído a Rut antes, pero nunca me di cuenta de la escena. Mira en Génesis capítulo 19, versículo 30. Síguelo. Ahora hay diferencias significativas, pero hay algunas similitudes sorprendentes, similitudes intencionales.

Génesis 19, versículo 30 dice: «Pero Lot subió de Zoar y moró en el monte, y sus dos hijas con él; porque tuvo miedo de quedarse en Zoar, y habitó en una cueva él y sus dos hijas. Entonces la mayor dijo a la menor: Nuestro padre es viejo, y no queda varón en la tierra que entre a nosotras conforme a la costumbre de toda la tierra. Ven, demos a beber vino a nuestro padre, y durmamos con él, y conservaremos de nuestro padre descendencia». Ahora veamos algunas semejanzas: aquí, en el capítulo 19 de Génesis, tienes a dos mujeres maquinando, conspirando para preservar su línea familiar. Es la misma imagen, aunque algo diferente en Rut capítulo 3, donde dos mujeres tramaron preservar su línea familiar. Las similitudes continúan. Verso 33 de Génesis dice: «Y dieron a beber vino a su padre aquella noche».

Segundo, la diferencia aquí es que Lot está totalmente ebrio y sabemos que Booz no, pero la imagen es que, ellas esperaron a que Lot haya terminado de beber, ¿qué dice el verso 33? “y entró la mayor, y durmió con su padre;” La misma imagen de espera que vemos aquí en Rut capítulo 3. Aunque radicalmente diferente porque en Génesis vemos una escena mucho más fuerte, pero las similitudes hay. Escucha el resto de la historia. «mas él no sintió cuándo se acostó ella, ni cuándo se levantó. El día siguiente, dijo la mayor a la menor: He aquí, yo dormí la noche pasada con mi padre; démosle a beber vino también esta noche, y entra y duerme con él, para que conservemos de nuestro padre descendencia. Y dieron a beber vino a su padre también aquella noche, y se levantó la menor, y durmió con él; pero él no echó de ver cuándo se acostó ella, ni cuándo se levantó» (Génesis 19: 33-35). Así que escucha el versículo 36: «Y las dos hijas de Lot concibieron de su padre» Aquí hay otra similitud, ambas mujeres en ambas historias se alejan de esta escena con semilla. En este caso es con semilla de niños. En el caso de Rut es de una semilla de grano. Ambos se van con la semilla. Y luego escucha el versículo 37 en Génesis 19: «Y dio a luz la mayor un hijo, y llamó su nombre » ¿qué? “Moab, el cual es padre de los moabitas hasta hoy

No te pierdas esto, estamos escuchando la historia de Rut acerca de una moabita yendo a una maquinación israelita, Noemí había ideado este plan y se lo había dicho a Rut, una moabita, ella está esperando hasta que Booz termine de comer para recostarse a su lado. Cuando escuchamos eso, es casi imposible no relacionarlo con el acto sexual, sin embargo, el autor nos está dejando en claro que, en medio de la impureza oscura en la que el pueblo de Dios se encontraba hay una luz que brilla con pureza de una roca sólida, un compromiso de confianza en Dios entre una moabita y un israelita. Esta es una imagen de la pureza que contrasta con la historia de la humanidad y el presente en el que nos encontramos.

Obviamente, tal vez no vivimos cosas como las de Génesis 19 o no estamos en el período de los jueces, pero seamos honestos amigos y amigas, vivimos en una época de inmoralidad sexual desenfrenada y de impureza desenfrenada. Casi todas las historias de amor en nuestra cultura, casi todas, si no todas, involucran a un hombre apasionado que busca a una mujer y una mujer apasionada respondiendo a un hombre y nos complacemos mirando eso y nuestras mentes apenas dan un segundo pensamiento al hecho de que esto es radicalmente inmoral ante Dios. En cambio, nos imaginamos esto como amor. Nuestros corazones se calientan e incluso soñamos con que nos suceda algo similar. Sin embargo, cuando vemos Rut capítulo 3 vemos que hay otra manera de amar.

Hay otra manera y es una forma de pureza y santidad. Lo que vemos en la pantalla no es amor. Esto es amor; el amor es puro, es una imagen de integridad, santidad y amor a Dios que brota con amor verdadero el uno por el otro. No lujuria, ni deseo. Ahora, en base a eso, quiero pedirte que me acompañes a orar.

Te pido Dios porque levantes a Ruts y Boozs a través de esta familia de fe. Padre, levanta a las adolescentes, las universitarias, las solteras de toda la audiencia que desean la pureza y la santidad de Dios por encima de cualquier cosa en una relación con un hombre. Pido porque tu Dios, levantes a hombres al estilo de Booz; los muchachos adolescentes, los universitarios, los solteros que se niegan a satisfacer sus propios deseos, que no comprometen la santidad de un siervo de Dios por perseguir sus propios placeres. Dios, levanta a que amen la santidad más que cualquier otra cosa en este mundo. Ahora Padre, no sólo te pido por los solteros sino también por hombres y mujeres casados, esposos, esposas en todo el mundo. Dios, levanta a un pueblo que anhele tu pureza y santidad en medio de la impureza y de la inmoralidad desenfrenada en la que nos encontramos. Padre, te suplico que levantes hombres y mujeres que amen la pureza y la santidad y se comprometa a cuidar lo que ven en Internet o en las películas. Dios, levanta un pueblo que sea puro al amar, danos este tipo de pureza, Dios haz esto en nosotros, en nombre de Cristo Jesús. Amen.

Amigo, amiga oyente, no podemos fabricar este tipo de amor puro por nuestra propia cuenta, esto solo viene del corazón y la fuerza de Dios. El amor es puro, es paciente y protege, el amor proveerá. En Rut vemos a todos los personajes mostrando provisión el uno para el otro. Ellos están haciendo un gran esfuerzo para proporcionarse el uno al otro hasta el final. Y finalmente, el amor tiene un precio.

Hay riesgos en todo el capítulo 3 de Rut. Noemí arriesgó todo al poner a Rut en esta posición. Rut arriesgó todo: su reputación y su futuro podría derrumbarse por completo si esto fuera a salir mal. Booz, el riesgo que está a punto de tomar mientras entra en la plaza del pueblo, y declarar su deseo de casarse con una mujer moabita. Hay riesgos en toda esta imagen. Y es una imagen del precio que está asociado con el amor. El amor causa riesgo. El amor obliga al riesgo. ¿Por qué? ¿Por qué una chica soltera abandona su vida y todos sus anhelos, sueños y deseos y decide ir a Asia central llevando el mensaje de salvación? El amor lo arriesga todo. ¿Por qué un hombre se va con su esposa y dos hijos a la parte más dura del mundo llevando el evangelio? Vale la pena arriesgarlo todo por amor. Cuando hay amor por la gloria de Dios, existe un riesgo radical a seguir. El amor tiene un precio.

Ahora esta es la imagen que vemos en estos personajes. Un amor que es paciente, que protege, que es puro, que provee y que tiene un precio; “Hesed” la amorosa bondad de Dios. ¿Dejarías que esto empape tu corazón hoy? en el lugar donde te encuentras, considera a este Dios supremo del universo, creador de todo, soberano sobre todo, el mismo Dios que te ama de una manera sobrenatural. Un Dios que es paciente contigo, Él es paciente en amor hacia nosotros. Aunque volvemos una y otra vez a pecar, aunque no conseguimos confiar incluso a pesar de su continua fidelidad, luchamos por confiar y, sin embargo, Él es paciente. Él es Éxodo 34: «El Señor, el Señor, el Dios misericordioso y compasivo tardo para la ira y abundante en amor».

Hesed”, amor y fidelidad manteniendo en amor a miles, perdonando nuestra maldad rebelión en el pecado. ¿No estás contento de que Dios en amor sea paciente con nosotros? Y este Dios es quien jura protegerte. El Dios del universo extiende su manto sobre ti y se convierte en tu refugio, una fortaleza para ti, impenetrable por las tormentas y las circunstancias de la vida, las luchas y el sufrimiento. Él protege. Él es puro. Su amor no está contaminado. Es santo para ti, un pecador amado por un Dios puro y santo. Su amor te provee.

Amigos y amigas cuando estás bajo la protección de tu Dios, nunca estarás vacío, nunca. Por toda la eternidad, nunca, jamás, estarás vacío otra vez. Él ha apostado su gloria en proveer para tus necesidades y su amor tiene un precio. ¿Cómo sabes que Él protege y provee?, ¿cómo sabes que Él es paciente y puro?  Este es el Evangelio; el irresistible atractivo del Evangelio no se encuentra en ninguna otra historia de amor. La mejor historia de amor. Dios en paciencia santa. Dios en suprema paciencia santa nos protege de su ira. Cuando nos corresponde el castigo de nuestro pecado, un paciente y santo Dios elige protegernos de su ira y salvarnos de nuestro pecado, librarnos y redimirnos de nuestro pecado. ¿Cómo? Sacrificando a su hijo. Esa es la gran historia de amor.

Es el Evangelio y es indescifrable, indescriptible, así que quiero invitarte hoy a recibir ese tipo de amor. Si no eres cristiano, permítete por primera vez abrir tú corazón a un Dios que te ama lo suficiente como para enviar a su hijo a cubrir tu pecado y convertirse en su refugio y fortaleza. Para los cristianos que supongo se encuentran en una posición de espera para muchos de ustedes, en una posición en la que no saben lo que está a la vuelta de la esquina, no saben cuál es el próximo paso, no estoy seguro de qué va a suceder y encuentras cosas fuera de tu control; espera en amor. Descansa en ese tipo de amor porque el Dios del universo que está escribiendo esta historia de amor en tu corazón sabe exactamente cómo va a terminar. Y las cosas que quizás no veas ahora, Él sí las ve. Las cosas que puede que no sepas ahora mismo Él sabe y Él está guiando tu vida por amor a tu bien y a su gloria.

El riesgo del amor. Pt. 2

El riesgo del amor. Pt. 4