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“El Principio 14”

La pregunta que hoy quiero hacerles es ésta: ¿Saben qué día va a volver nuestro Señor? Hemos escuchado esta pregunta tantas veces. Tal cual como en los días de Noé, cuando la gente se preguntaba si en realidad iba a llover y año tras año nada sucedía. Bueno pues, dice Jesús que en nuestros días, tenemos esta misma mentalidad de Génesis 5 y 6 Pero, al igual que en ese entonces, tal vez en algún momento, puede ser demasiado tarde para nosotros.

La venida del Señor es una realidad. De una u otra manera, nuestra generación va a terminar y posiblemente al final de nuestros días digan: “él murió” o “ella murió” Pues mi pregunta para ti es: ¿Estás listo para esto? ¿Sabes con certeza a dónde pasarás la eternidad? ¿Sí Jesucristo viniera hoy día, tu eternidad sería con Dios o lejos de Dios?

Jesucristo es el único camino para tener una relación con nuestro Dios vivo. Mi petición para hoy es que no dejes pasar más tiempo, que le entregues tu vida a Jesucristo, esta es la única manera de tener una relación con Dios.

Una cosa más, en el Nuevo Testamento, en el libro de Judas, él nos habla algo más acerca de Enoc. Judas nos dice que Enoc no sólo caminó con Dios, sino que también hablaba y testificaba acerca de lo que Dios puede hacer. Enoc no caminaba silenciosamente, lamentablemente, hoy en día hay una gran cantidad de creyentes que caminan silenciosamente su vida cristiana. Judas versículo 14 y 15 dice: “De éstos también profetizó Enoc, séptimo desde Adán, diciendo: He aquí, vino el Señor con sus santas decenas de millares, para hacer juicio contra todos, y dejar convictos a todos los impíos de todas sus obras impías que han hecho impíamente, y de todas las cosas duras que los pecadores impíos han hablado contra él.”

Enoc no solo caminó con Dios, él también compartía el mensaje con otros, les advirtió de lo que se avecinaba. Si nosotros sabemos que hay un peligro inminente, ¿No deberíamos advertirles a aquellos a los que amamos? ¿No deberíamos advertirles de este final a nuestros amigos y vecinos? Recuerda, no podemos quedarnos callados.

Bien, ahora toma tu Biblia y vamos al libro de Génesis capítulo 6. Hoy continuamos con nuestro estudio de este, el primer libro de la Biblia. Ya hemos mencionado que si queremos entender el Nuevo Testamento tenemos que entender el Antiguo. Hemos visto que en el Nuevo Testamento hay cientos de referencias al Antiguo Testamento entonces, permíteme comenzar este estudio con una pregunta. En el mundo loco en el que vivimos, encontramos noticias cada 15 minutos. Todo el tiempo está ocurriendo algo: quizás un ataque terrorista, crímenes, asesinatos, hambre, guerras, la pregunta es ¿Pueden los hombres y las mujeres continuar viviendo una vida en oposición a Dios? ¿Puede seguir viviendo la gente como si Dios no existiera? ¿Pueden seguir viviendo en su inmoralidad, en su egoísmo, pueden las personas seguir disfrutando de los placeres de este mundo sin sufrir las consecuencias?

Hoy estudiaremos el capítulo 6 de Génesis para responder a esas preguntas. En el capítulo 3, el pecado invadió, como un veneno, a todas las generaciones, y Genesis 6 verso 5 dice: Y vio Jehová que la maldad de los hombres era mucha en la tierra, y que todo designio de los pensamientos del corazón de ellos era de continuo solamente el mal.” La maldad ha contaminado la creación de Dios y la tierra se llenó de corrupción. Ahora, Noé está preparándose para construir un arca para soportar el diluvio, esto es lo que estudiaremos el día de hoy.

Mira el capítulo 6 versículo 11: “Y se corrompió la tierra delante de Dios, y estaba la tierra llena de violencia. Y miró Dios la tierra, y he aquí que estaba corrompida; porque toda carne había corrompido su camino sobre la tierra.” Esta palabra “corrompida” significa: “arruinadas” “manchado”, describe algo que se ha llenado de inmoralidad. Dios nos está diciendo que la perversión sexual, la codicia, el egoísmo y el orgullo se ha impregnado, no solamente en el corazón del hombre, sino también en su mente y en el trabajo de sus manos; la violencia ha corrompido la tierra. En este momento, con la tecnología actual, nuestros teléfonos estarían constantemente avisándonos sobre ataques terroristas, actos de violencia, corrupción y muerte.

Este pasaje describe algo que difícilmente podemos imaginar, no tenemos todos los detalles y no están descritos todos los actos de violencia, pero este versículo nos está diciendo que la corrupción y la maldad se han infiltrado en la tierra. La corrupción ha llevado al hombre a su peor versión. Ahora, detengámonos para hacer una pregunta, Dios va a enviar el diluvio dentro de un corto tiempo, cuándo vemos a Dios trayendo el juicio para estas personas la pregunta que con frecuencia nos hacemos es ¿Por qué Dios hace esto? ¿Por qué envía el diluvio? ¿Por qué trae juicio sobre estas personas? Cada vez que escuchamos esta sentencia nos preguntamos ¿Por qué Dios hizo esto? Pero si hay alguien a quien deberíamos estar cuestionando es a nosotros mismos, nosotros debemos preguntarnos si ¿realmente podemos seguir viviendo en oposición a todo lo que Dios dice y seguir viviendo tranquilamente?

¿Cómo puede el hombre vivir de esta manera? ¿Cómo puede vivir en la gracia; respirar el aire que Dios nos ha dado, comer de la comida que Dios ha provisto, mirar las estrellas y no ver la gloria de Dios? ¿Cómo puede el hombre seguir viviendo en abyecta oposición, en desobediencia a Dios y esperar que Él se haga de la vista gorda?

¿Crees que puedes seguir viviendo en pecado? ¿Realmente crees que el hombre puede vivir oponiéndose a Dios sin consecuencias negativas? Gálatas capítulo 6, versos 7 y 8 dicen: “No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará. Porque el que siembra para su carne, de la carne segará corrupción; mas el que siembra para el Espíritu, del Espíritu segará vida eterna.” (Gálatas 6:7 y 8)

No te dejes engañar, Dios no puede ser burlado. Si estás viviendo en el pecado, habrán consecuencias, y no podrás decirle a Dios: “Esto no es justo” Mira, la justicia de Dios odia el pecado. Algunos de ustedes dirán: “Dios creó los cielos y la tierra en el capítulo 1 y en el capítulo 6 ¿ya va a enviar el Diluvio?, apenas han pasado cinco capítulos” Bueno, al mirar la genealogía, desde la creación hasta el diluvio, vemos que han transcurrido 1.656 años. Así que la tierra ha tenido bastante tiempo.

El hombre se ha corrompido y la violencia ha conquistado la tierra, entonces Dios dice que las cosas tienen que cambiar. En el capítulo 1 el verso 31 de Génesis, Dios creó la Tierra y dijo que era buena, pero ahora el pecado ha estropeado la creación y Dios va a empezar todo nuevamente. Ahora, en medio de la corrupción y la violencia, hay un hombre y su familia que van a marcar la diferencia, este hombre se llama Noé y las escrituras nos dicen que Noé caminaba con Dios. Mira el capítulo 6 versículo 9, si estás siguiendo el esquema literario de Génesis, este es el tercer periodo de tiempo. Noé era un hombre justo e Inocente de su generación, Noé caminaba con Dios, recuerda que en el programa anterior vimos que Enoc caminó con Dios; su pensamiento estaba acorde con el pensamiento de Dios, él disfrutaba de la amistad con Dios, y Noé hace lo mismo. Dicen las escrituras que él era irreprensible. Esta palabra significa que era completo, no significa que era perfecto, más adelante veremos que Noé era un pecador como todos nosotros, pero era un hombre de integridad, era un hombre justo.

De hecho, la palabra justo, es una palabra original de Mesopotamia, se trata de una expresión qué significa “caña de río” Las personas de Mesopotamia estaban familiarizados con los ríos y estas “cañas de río” eran utilizadas como herramientas de medida para asegurarse de que una pared estaba recta o de que una valla estaba adecuadamente erguida; la “caña de río” era una regla y una norma. Dios toma esta palabra y la usa figurativamente para describir la justicia. Este es el estándar, es el borde recto por el cual se miden todas las otras cosas, así que, cuando leemos en las escrituras que alguien es justo, estamos diciendo que los patrones de su vida están a la medida de las instrucciones bíblicas y estos son los requisitos para una relación con Dios.

Para nosotros, la justicia viene solamente a través de Jesucristo. En medio de una cultura de violencia, corrupción y muerte: Noé destacaba como una luz. Bien, ahora tenemos que hacernos esta pregunta ¿Qué es lo que debemos hacer? La cultura en la que vivimos nos impacta de tal manera, que cuando estamos en medio de toda esta locura ¿Nos vemos de la misma manera que todos los demás, o permanecemos de pie en medio de la oscuridad mostrando la luz de Cristo brillando a través de nosotros?

Que vivimos de una manera diferente, no por lo que somos sino por quién es Jesús, no por lo que nosotros creemos sino debido a, en quién nosotros creemos, este es un pensamiento desafiante ¿verdad? Resplandecer en medio de una cultura de oscuridad, esto es lo que hizo Noé. Dios le dijo que debía construir un arca, un gran barco hecho de madera de “gofer” la palabra “gofer” es una transliteración de la palabra hebrea “goper” qué puede ser aplicada al “ciprés” de hecho, en la Nueva Versión Internacional de la Biblia es traducida como “madera de ciprés” La mayoría de las personas piensan que el arca fue construida de madera de ciprés recubierto con brea por dentro y por fuera. El arca medía 138 metros de largo, algo parecido a un campo entero de fútbol y la mitad de otro campo más.

Dios le ordenó a Noé que pusiera un par de cada especie de cada animal en el arca. El verso 22 dice: “Y lo hizo así Noé; hizo conforme a todo lo que Dios le mandó.” Noé es un hombre justo, un hombre de obediencia, él hizo todo lo que Dios le pidió, obedecer a Dios es el estándar.

La primera parte del capítulo 7, nos habla de Noé y su familia, “Dijo luego Jehová a Noé: Entra tú y toda tu casa en el arca; porque a ti he visto justo delante de mí en esta generación. De todo animal limpio tomarás siete parejas, macho y su hembra; más de los animales que no son limpios, una pareja, el macho y su hembra. También de las aves de los cielos, siete parejas, macho y hembra, para conservar viva la especie sobre la faz de la tierra. Porque pasados aún siete días, yo haré llover sobre la tierra cuarenta días y cuarenta noches; y raeré de sobre la faz de la tierra a todo ser viviente que hice.” (Génesis 7:1-4) y ahora, mira el verso 5, nuevamente Moisés recalca lo que es un hombre justo, “E hizo Noé conforme a todo lo que le mandó Jehová.”

Lo ves, cuando tú caminas con Dios, entonces tú haces lo que Dios quiere que hagas, Él está a cargo, no tú. Noé obedeció las órdenes de Dios. No sabemos exactamente cuánto tiempo le tomó construir el arca, pero si sabemos que Noé tenía 500 años cuando sus hijos nacieron y que entraron en el arca cuando tenía 600 años. También sabemos que durante el tiempo en el cual se estaba construyendo el arca, Noé predicaba sobre la justicia y la rectitud a otras personas.

Según 1 de Pedro, el día 17 del segundo mes del año 600 de Noé, llegó el diluvio, mira el versículo 13: En este mismo día entraron Noé, y Sem, Cam y Jafet hijos de Noé, la mujer de Noé, y las tres mujeres de sus hijos, con él en el arca; ellos, y todos los animales silvestres según sus especies, y todos los animales domesticados según sus especies, y todo reptil que se arrastra sobre la tierra según su especie, y toda ave según su especie, y todo pájaro de toda especie. Vinieron, pues, con Noé al arca, de dos en dos de toda carne en que había espíritu de vida. Y los que vinieron, macho y hembra de toda carne vinieron, como le había mandado Dios; y Jehová le cerró la puerta.” (Génesis 7:13-16) La Nueva Versión Internacional dice: “Dios los trajo” Dios trajo a Noé y a su familia dentro del arca, ahora, mira el final del versículo 16, ¿qué es lo que hace Dios? Dios toma esta gran puerta que estaba en el lado del arca y la cierra.

La historia del diluvio es fascinante. Hay un montón de preguntas, pero no te pierdas el punto principal de esta historia, y lo descubriremos en nuestro próximo programa. Esperamos que puedas acompañarnos. Que Dios te bendiga.

“El Principio 13”

“El Principio 15”