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Viviendo la Generosidad

 

 Esto es lo que Dios hace, Él pone ciertas oportunidades en tu camino y cuando tu vida está girando en torno a Cristo, tú tienes el deseo de satisfacer esas necesidades, pero nuevamente, la intención no es suficiente.

 Tener buenas intenciones es bueno sólo cuando esas intenciones se ponen en acción, si se quedan sin satisfacer, las intenciones simplemente son inútiles. En los próximos minutos compartiremos, cómo podemos convertir nuestras buenas intenciones en las buenas obras que Dios ha creado para nosotros.

Queremos determinar qué se necesita para ser un pueblo que vive la generosidad todo el tiempo, sea en diciembre o sea en julio, pero ¿Cómo podemos ser generosos durante todo el año?

Abre tu Biblia y busca el libro de 2 Corintios capítulo 8, hoy vamos a considerar algunos principios de esta vida de generosidad y cómo podemos mantenerla durante todo el año, no solamente durante la época navideña. Permíteme establecer el contexto de 2 de Corintios 8 y 9, la iglesia en Jerusalén estaba pasando por un momento muy difícil, en Hechos capítulo 8 nos enteramos de que el pueblo de Dios está pasando por una gran persecución, muchos cristianos tuvieron que huir y los que se quedaron seguramente perdieron sus puestos de trabajo, lo más probable es que fueron encarcelados. La persecución continuaba y en Hechos capítulo 11 leemos que una gran hambruna atacó a toda la zona.

Así que, aquí tenemos a los creyentes en Jerusalén, la iglesia madre está atravesando por un momento económico sumamente difícil y mientras Pablo está en medio de sus viajes misioneros, empieza a desafiar a las iglesias para crear un fondo de socorro. Cuando él les dio este desafío, los creyentes en Corinto respondieron de manera ejemplar, fue increíble, ellos se mostraron sumamente generosos, de hecho, Pablo comenzó a utilizarlos como un ejemplo. El problema es que la iglesia de Corinto perdió su generosidad, en alguna parte del camino ellos perdieron el interés y dejaron de ser generosos.

Ya había pasado un año y ellos no habían cumplido con su compromiso, esto sucede a veces ¿verdad? Grandes intenciones, buen comienzo, un gran deseo, pero sólo es temporal. De la misma manera como sucede con los globos de helio en una fiesta de cumpleaños, están volando alto y al día siguiente apenas están flotando en el suelo.

Tuve un profesor en el seminario que solía decir: “cada vez que tengo el deseo de hacer algo, termino acostado en el sofá y el deseo desaparece” A veces, esto sucede con la generosidad, el deseo simplemente desaparece. Así que Pablo les dice a los Corintios, en 2 de Corintios 8 y 9: “¡hey! terminen lo que empezaron, su generosidad no puede ser temporal”

Estamos llamados a vivir la generosidad, así que permíteme darte unos principios de lo que es vivirla, nuestra generosidad no puede ser temporal. Aquí está el primer principio: la generosidad no tiene absolutamente nada que ver con la cantidad que tienes en tus manos, la generosidad tiene que ver con la actitud de tu corazón. Todo en la vida cristiana es como esto, todo tiene que ver con la actitud de tu corazón, mira 2 Corintios 8:1, Pablo escribe a los Corintios: “Asimismo, hermanos, os hacemos saber la gracia de Dios que se ha dado a las iglesias de Macedonia” Las iglesias de Macedonia fueron creadas por la iglesia en Filípos.

La iglesia de Tesalónica, la iglesia de Berea y los macedonios estaban pasando por algunas grandes pruebas de pobreza, pero mira lo que estas pruebas produjeron en ellos: verso 2, “que en grande prueba de tribulación, la abundancia de su gozo y su profunda pobreza abundaron en riquezas de su generosidad” ¿Qué? “riquezas de su generosidad” ¿Cómo funciona esto? ¿Cómo podían estar rebosantes de alegría? Mira los versículos 3 y 4, Pablo dice: “Pues doy testimonio de que con agrado han dado conforme a sus fuerzas, y aún más allá de sus fuerzas, pidiéndonos con muchos ruegos que les concediésemos el privilegio de participar en este servicio para los santos”

Parece que Pablo sabía que la iglesia en Macedonia se encontraba en tal situación de pobreza que ni siquiera les preguntó si podían dar para la iglesia en Jerusalén. Necesitaban un fondo de socorro, tanto, como la iglesia en Jerusalén, quizás más, pero mira el versículo 4: “pidiéndonos con muchos ruegos que les concediésemos el privilegio de participar en este servicio para los santos” ¿De dónde viene un deseo como éste? Hoy quiero decirles que no se trata de la cantidad. Los macedonios no tenían mucho que ofrecer, pero, ¿De dónde viene ese deseo de no quedarse afuera? Mira el versículo 5: Y no como lo esperábamos, sino que a sí mismos se dieron primeramente al Señor, y luego a nosotros por la voluntad de Dios” Esta es la clave, no se trata de cuánto dar, eso es sólo el producto, es sólo el resultado de algo que ha sucedido dentro del corazón y los macedonios lo tenían, “a sí mismos se dieron primeramente al Señor” ¿Has hecho esto?

Ahora tengo que hacer dos preguntas: en primer lugar, ¿Has llegado al punto en tu vida cuando te das cuenta de que no podrás encontrar ninguna satisfacción o significado en la vida por tu propia cuenta? puedes tener todo el dinero del mundo y aun así tener el corazón vacío, ¿Has llegado a ese punto donde te das cuenta de que tienes que confiar y creer en Jesucristo para que puedas tener cualquier tipo de satisfacción en esta vida?

Aquí está la segunda pregunta, ¿Cuántos de ustedes han confiado realmente en Cristo? ¿Te has entregado realmente a Él? ¿Tu vida gira alrededor de Cristo? ¿Puedes realmente decir: “Sí, Cristo es el centro de mi vida”?

Antes de tomar cualquier decisión quiero que sepas que tu relación con Dios afecta directamente cualquier cosa que tú haces; verás, vivir la generosidad no se trata de cuánto tienes o cuánto das, se trata de tu corazón y tu corazón debe tener como punto de enfoque, al Señor Jesucristo, tu vida debe girar alrededor de Él, esa es la clave para vivir la generosidad, no se trata de hacer algo durante la época de Navidad, la generosidad es algo que debemos hacer todo el tiempo.

Aquí está el segundo principio: Vivir la generosidad tiene que ser algo que vaya más allá de la intención, Pablo dice en el versículo 10: “Y en esto doy mi consejo; porque esto os conviene a vosotros, que comenzasteis antes, no sólo a hacerlo, sino también a quererlo, desde el año pasado” Los Corintios han puesto en marcha algo que ya habían pensado hacer antes, “Ahora, pues, llevad también a cabo el hacerlo, para que como estuvisteis prontos a querer, así también lo estéis en cumplir conforme a lo que tengáis. Porque si primero hay la voluntad dispuesta, será acepta según lo que uno tiene, no según lo que no tiene” (2 Corintios 8:11 y 12), Tienen buenas intenciones, bien, háganlo ahora.

Cuando se trata de la generosidad tendremos innumerables oportunidades durante todo el año para que puedas invertir tu tiempo, tus habilidades y tus recursos, de hecho, habrá más oportunidades de las que tú mismo imaginas, pero nuevamente, la intención no es suficiente. “El camino al infierno está empedrado de buenas intenciones” Puedes tener las mejores intenciones, pero si no haces nada, no pasará nada. Bueno, hay algo que sí sucede cuando una necesidad no queda satisfecha: alguna persona se queda sin alimentarse, un niño se queda sin regalos, una familia es desalojada de su casa y las personas que están solas se quedan solas, la gente que está desalentada permanece desalentada, las personas que están desamparadas se quedan desamparadas y las personas que están perdidas se quedan pérdidas; entonces el infierno se regocija y el cielo llora cuando los hijos de Dios permanecen cómodos y bien alimentados, sólo con sus buenas intenciones pero nunca hacen nada.

Cualquiera que está familiarizado con C.S. Lewis sabe que las “cartas del diablo a su sobrino” son un gran libro, si aún no lo has leído te lo recomiendo, y aquí está una historia de un diablo viejo enseñándole algunas cosas a un diablo joven, permítanme leerles lo que dice: “la cosa es impedir que los cristianos hagan algo, no importa cuántas buenas intenciones tengan, mientras esto no se convierta en acción, no importa cuánto tiempo pasen pensando en hacer cosas mientras no se conviertan en acciones” Esta es la mejor manera de fertilizar las semillas que el enemigo ha sembrado en el alma humana, no hay que permitirles hacer nada, ninguna cantidad de piedad será perjudicial para nosotros, mientras la mantengan lejos de la acción. Los seres humanos son esclavos de sus hábitos pero si se mantienen pasivos, estos hábitos se ven debilitados. Ahora escucha esto: “mientras más tiempo te mantengas inactivo, a la larga dejarás de tener la capacidad de sentir” “El camino al infierno está pavimentado de buenas intenciones” pero las buenas intenciones deben ser complementadas con la aplicación.

Aquí hay otro principio: Vivir la generosidad es dar y también recibir, mira 2 Corintios 8:13 y 14, Pablo escribe a los Corintios, Porque no digo esto para que haya para otros holgura, y para vosotros estrechez, sino para que en este tiempo, con igualdad, la abundancia vuestra supla la escasez de ellos, para que también la abundancia de ellos supla la necesidad vuestra, para que haya igualdad” ¿Escuchas lo que Pablo está diciendo? Él dice que sí tienen generosidad deben dar y también deben aprender a recibir, tú tienes los recursos para hacer algo al respecto.

Quizás ahora estás pasando por un buen momento financiero, pero no hay garantía de qué, tal vez algún día, tengas alguna necesidad, así que vivir la generosidad es aprender a dar y también a recibir. Cada año, durante nuestro servicio de la víspera de Navidad, solicitamos levantar un fondo de misericordia, esto va directamente a una cuenta que utilizamos durante todo el año para ayudar a la gente, estamos esperando que este próximo año tengamos muchas personas para ayudar, hacemos esto porque vivir la generosidad es aprender a dar y también a recibir. Tú puedes apoyar este año, pero no sabes lo que va a pasar el próximo año, tal vez tú seas el que tiene que recibir algo, posiblemente esa ayuda puede ser la que tú vayas a necesitar desesperadamente. De esta manera puedes vivir la generosidad que da y recibe.

Una cosa más, vivir la generosidad implica tener sinceridad en nuestro corazón, sinceridad de nuestro amor a Cristo y a los hermanos. La generosidad no puede ser temporal, un verdadero seguidor de Jesucristo demuestra su generosidad a lo largo de todo el año, su sinceridad, su amor a Cristo y a los hermanos. Mira el versículo 8 y 9 Pablo está hablando a los Corintios y les pide que cumplan con lo que ellos se han propuesto, Pablo no les está ordenando, él tenía la autoridad para hacerlo pero ¿Por qué crees que no lo hace? Pues porque la generosidad es una actitud del corazón, no se puede forzar una actitud del corazón, por eso Pablo no les está ordenando que lo hagan, solamente quiere probar la sinceridad de su amor comparándolo con la seriedad de los demás, “Quiero ver si realmente tienen ese amor a Cristo que ustedes dicen que tienen”.

Mire el versículo 9, ¿puedes leer este verso conmigo? Dice: Porque ya conocéis la gracia de nuestro Señor Jesucristo, que por amor a vosotros se hizo pobre, siendo rico, para que vosotros con su pobreza fueseis enriquecidos.” La gracia y la generosidad de Jesucristo no es temporal.

Ahora, permíteme decir esto, estamos completamente conscientes de que son tiempos económicamente difíciles y sé que algunos de ustedes están tratando simplemente de mantener su cabeza por encima del agua, financieramente hablando, yo sé que todo esto es una lucha. Algunos de nosotros, posiblemente estamos en el siguiente nivel, donde nuestros trabajos son bastante seguros, pero hay muchas cosas que cubrir y siempre tenemos preocupación por el futuro. También, están aquellos a quienes Dios ha bendecido enormemente ¿Saben cuál es su desafío? Ellos se despiertan cada mañana pensando: “Dios, ¿estoy utilizando esto sólo para satisfacer mis necesidades o estoy usando esto para servirte a ti?”

Muchas veces te hemos pedido tu dinero, tus talentos y tu tiempo, esta mañana queremos pedirte que seas generoso con la gracia y con tu perdón.

 

Mirando la Generosidad

“El Pesebre”