in

“El Divorcio”

Esto es muy bueno ¿verdad? cuando tenemos sexo a la manera de Dios, cuando estás con tu esposo o con tu esposa, esto es una bendición ya que estás con la persona con la que te puedes divertir, estás con la persona con la que estás comprometido.

Cuando tenemos sexo a la manera de Dios puedes, tú soñar con un proyecto de vida para los próximos 5 o 10 años porque a menos que Dios tenga otros planes esta será la persona con la que vas a tener hijos y con la que vas a vivir por el resto de tu vida, puede ser extraña y misteriosa pero es quién te ama de todas maneras, a veces el sexo es algo mental, a veces es necesario satisfacer esto, pero en el contexto de vivir juntos eso es lo que hace que una relación sexual sea tan hermosa en la relación matrimonial.

Una relación matrimonial tiene lugar en el contexto de una vida invertida con una persona que se ha comprometido contigo en la riqueza o la pobreza, en la salud y en la enfermedad y todas las relaciones de la vida, todas las experiencias de vida son bellamente ilustrado en este acto de sexo matrimonial.

Cada vez que los esposos y las esposas están juntos sexualmente dicen: “Eres todo mío. Yo me ofrezco a ti. Reafirmo mi pacto que hice contigo” El poder del sexo en un matrimonio reconfirma la relación más y más y más.

Bueno, realmente es muy importante conocer los planes de Dios para el sexo, pero hoy quiero hablar de algo muy importante, hoy vamos a considerar cinco verdades bíblicas sobre el divorcio. Mi propósito con este mensaje es éste: si estás en una relación de compromiso, sólo queremos fomentar eso y queremos que te comprometas con esta relación, si estás contemplando el divorcio o si están separados por ahora, los animamos para hacer todo el esfuerzo que sea necesario para que el matrimonio funcione. Sé que algunos de ustedes ya se han divorciado, mi propósito no es poner sal en sus heridas emocionales, sólo quisiera que podamos ver el cuadro completo y hermoso del matrimonio. Ahora, vamos a dedicar este mensaje a los matrimonios, pero al final me gustaría hablar con aquellos que se han divorciado.

Aquí está la primera de ellas: el matrimonio no se trata de ti, el matrimonio es mucho más grande de lo que te imaginas, el matrimonio se trata de Dios mismo.

Para el análisis de lo que es el divorcio, debemos comenzar con una visión global de lo que es el matrimonio, porque hemos reducido el ideal del matrimonio a nuestra felicidad y satisfacción y, sin duda, la felicidad y la satisfacción son excelentes, pero el matrimonio es mucho más grande de lo que te imaginas, más grande que tu felicidad y más grande que mi felicidad, el matrimonio se trata de Dios. Vamos al libro de Génesis capítulo 2 verso 18: “Y dijo Jehová Dios: No es bueno que el hombre esté solo; le haré ayuda idónea para él” (Génesis 2:18)

En este punto de la creación, Dios creó los cielos y la tierra, y dijo que todo lo que Él había hecho era bueno, de esta manera en Génesis 1:31, Dios dice que todo lo que había hecho era, no sólo bueno, sino muy bueno. Ahora, Dios mira al hombre solo y le dice que no es bueno para él estar así. La soledad del hombre no encaja en el plan final de Dios para Adán, Adán no podría hacer las cosas que Dios quería que él hiciera solo, así que Dios dice: “le haré una ayuda idónea para él”. La palabra “ayuda” no es de ninguna manera un término degradante, la mayoría de las veces es utilizado para describir a Dios mismo, la palabra ayuda significa: “aquel que viene para ayudar a otro”, “uno que establece que es lo que hace falta”, “aquel que trae el remedio” Por lo tanto, piensa en esto: Dios creó al hombre de una manera que él necesite ayuda, las mujeres, es decir esa ayuda idónea que le falta, pero entonces, ¿Acaso a la mujer le faltaba algo también? Claro que sí, a ella le faltaba el hombre ya provisto.

Las carencias del hombre, la mujer las puede suministrar, y las carencias de la mujer, solo pueden ser suministradas por el hombre; en conjunto son capaces de hacer cosas que nunca podían hacer por sí solos. Así que, aquí está la pregunta: ¿Para qué los unió Dios? El matrimonio es algo más que solamente ser felices, el matrimonio es la gran aventura de la vida, es la misión que Dios ha puesto para que la búsqueda de la felicidad no se concentré en el egoísmo tantas veces tan perjudicial y destructivo para un matrimonio, porque hombre y mujer solos no pueden proporcionarse el beneficio del que disfrutan al estar juntos en el matrimonio. Ahora, su compañero nunca podrá satisfacerle totalmente, sólo Dios puede hacerlo, por lo tanto, el matrimonio es mucho más que ser feliz, el matrimonio se trata de ser obediente y la obediencia siempre es complicada, siempre es difícil.

Aquí está la segunda cosa, Dios nos hizo el uno para el otro. Mira Génesis capítulo 2 versos del 19 al 20, mira lo que hace Dios: “Jehová Dios formó, pues, de la tierra toda bestia del campo, y toda ave de los cielos, y las trajo a Adán para que viese cómo las había de llamar; y todo lo que Adán llamó a los animales vivientes, ese es su nombre. Y puso Adán nombre a toda bestia y ave de los cielos y a todo ganado del campo; más para Adán no se halló ayuda idónea para él”

Piensa en esto: ¿Porque Dios hizo que Adán pusiera el nombre a todos los animales? Bueno, cada animal necesitaba un hombre, esto es algo práctico, pero también lo hizo para que Adán se diera cuenta de que él estaba solo, “más para Adán no se halló ayuda idónea para él. Entonces Jehová Dios hizo caer sueño profundo sobre Adán, y mientras éste dormía, tomó una de sus costillas, y cerró la carne en su lugar. Y de la costilla que Jehová Dios tomó del hombre, hizo una mujer, y la trajo al hombre. Dijo entonces Adán: Esto es ahora hueso de mis huesos y carne de mi carne; ésta será llamada Varona, [isha en hebreo] porque del varón fue tomada” (Génesis 2:20-23)

La traducción al español no le hace justicia a la emoción que Adán debe haber sentido. Recuerda que él ha puesto nombre a todos los animales, y cuando se despierta, delante de él está Eva, esta hermosa y perfecta mujer. ¿Cuándo fue que miraste a tu esposo o a tu esposa y pensaste: “este es”? es a partir de ese momento que los dos fueron responsables de cultivar y desarrollar esa relación.

Bueno, ahora te pregunto: ¿Qué hace que las parejas terminan su matrimonio? Bueno pues eso es como una especie de fuga lenta y, tristemente, ni el esposo ni la esposa ponen atención a esas fugas, y el matrimonio poco a poco se va agotando. Muchas parejas dicen: “bueno, esto simplemente ya no vale la pena, hemos llegado demasiado lejos, no podemos reparar los problemas en nuestro matrimonio” En el libro El Cantar de los cantares de Salomón, hay un canto que habla sobre el amor apasionado entre un hombre y una mujer, en el capítulo 2 verso 15 dice: “Cazadnos las zorras, las zorras pequeñas, que echan a perder las viñas; Porque nuestras viñas están en flor” Estas “zorras pequeñas” le dan pequeñas mordidas a las plantas y arruinan viñedos enteros, un pequeño mordisco a la vez y sólo un bocado pequeño, pero constante, puede arruinar plantas enteras. Cuestiones sencillas pueden, poco a poco, ir destruyendo nuestro matrimonio, el matrimonio es de Dios, Él nos ha hecho el uno para el otro.

En tercer lugar, Dios odia el divorcio, lo dice en el libro de Malaquías capítulo 2 versos 15 y 16, ¿No hizo él uno, habiendo en él abundancia de espíritu? ¿Y por qué uno? Porque buscaba una descendencia para Dios. Guardaos, pues, en vuestro espíritu, y no seáis desleales para con la mujer de vuestra juventud. Porque Jehová Dios de Israel ha dicho que él aborrece el repudio, y al que cubre de iniquidad su vestido, dijo Jehová de los ejércitos. Guardaos, pues, en vuestro espíritu, y no seáis desleales” (Malaquías 2:15,16)

¿Porque Dios odia el divorcio? Bueno, hay varias razones para ello, veamos algunas de ellas: primero, Él es el que te ha hecho el uno para el otro, Él es quien los puso juntos en el matrimonio. Mateo capítulo 19 versículo 4 Jesús dice: “Él, respondiendo, les dijo: ¿No habéis leído que el que los hizo al principio, varón y hembra los hizo” y luego dice al final del verso 6, “Así que no son ya más dos, sino una sola carne; por tanto, lo que Dios juntó, no lo separe el hombre” Dios odia el divorcio, porque Él dispuso que una pareja esté junta, y Él dice, “lo que Dios juntó, no lo separe el hombre”

Segundo, Dios espera que tú mantengas tus votos, Eclesiastés capítulo 5 dice: “Cuando a Dios haces promesa, no tardes en cumplirla; porque él no se complace en los insensatos. Cumple lo que prometes. Mejor es que no prometas, y no que prometas y no cumplas. No dejes que tu boca te haga pecar, ni digas delante del ángel, que fue ignorancia. ¿Por qué harás que Dios se enoje a causa de tu voz, y que destruya la obra de tus manos?” (Eclesiastés 5:4-6)

No puedo decirles cuántas veces he hablado con parejas que vienen y me dicen que han estado casadas durante 5, 7 o 15 años y me dicen: “el día de la boda yo sabía que esto era un error” Y yo les digo: ¿entonces porque siguieron adelante con esto? ¿porque han estado juntos durante estos 15 años? no es cuestión de racionalizar su decisión diciendo: “bueno en primer lugar nunca debí haberme casado” Es precisamente eso lo que dice este pasaje: “Cuando a Dios haces promesa, no tardes en cumplirla” Dios te ha llamado para cumplir tu compromiso en el matrimonio, recuerda que es “para bien o para mal” “en la riqueza o en la pobreza” Nos gustaría muchos estar juntos en la riqueza, pero a veces son más las veces que estamos en la pobreza, recuerda, dijiste: “en salud o en enfermedad” y seria genial estar juntos y saludables, pero muchas veces tenemos que cuidar a nuestro cónyuge en la enfermedad y a veces enfermedad hasta la muerte.

Tercera razón, Dios odia el divorcio porque Él sabe lo que esto les hace a los hijos. Tú puedes decirme que están divorciándose justamente para no hacerles daño a los niños, que es lo mejor para ellos y que es lo mejor para ustedes, piensan: “Sería mejor para nosotros dividirnos que discutir todo el tiempo, así los niños no seguirán viendo las disputas y los problemas” Así que piensan que es mejor para ellos optar por el divorcio, siempre yo les digo: “no, no es así, eso no es lo mejor para la familia, deben de hacer algo con su relación para que funcione”

El matrimonio es difícil, es verdad, el matrimonio es muy difícil, pero Dios los ha puesto juntos para que honren su nombre, Dios los junto para que puedan hacer lo que no hubieran podido hacer por sí mismos solos. Esperamos que puedas acompañarnos en nuestro próximo tiempo juntos donde estaremos descubriendo más sobre los planes de Dios para la familia. Que Dios te bendiga.

 

“Sexualidad Bíblica 2”

“El Divorcio 2”