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“El Divorcio en la Vida Real 2”

Sabes, creo que este es un gran recordatorio para aquellos que nos están escuchando y que están involucrados en una iglesia, todos debemos entender que somos parte de una gran comunidad de creyentes y hay muchas personas a nuestro alrededor que vienen a la iglesia y debemos mostrarles nuestra mejor sonrisa

Hay muchos que están pasando por momentos difíciles y sólo Dios puede ministrar el anhelo más profundo de sus corazones, estas personas necesitan saber que hay gente alrededor de ellos, personas que quieren alentarlos y hacerles saber que están orando por ellos y hacerles saber que van a estar a su alrededor para apoyarles.

PABLO// Estamos junto a una invitada muy especial, ella ha pasado por el reto del divorcio en su propia vida, quiero que veamos las cosas de las que hemos venido hablando de las escrituras aquí en la vida real. Así que Gretchen, una vez más, bienvenida a nuestro programa de hoy, realmente apreciamos que nos acompañes.

Gretchen// Muchas gracias por permitirme estar aquí, junto a ustedes.

PABLO// Gracias a ti. Bueno, habíamos estado hablando sobre tus primeros años de matrimonio y de cómo conociste al Señor, también nos contaste sobre el dolor de tus hijos por la postura de su iglesia frente a tu separación. Sabemos que tu grupo de apoyo ayudó mucho con esto, pero ¿qué les dirías a las personas que van a las iglesias?

Gretchen// Bueno, he visto a mucha gente sentada en la iglesia, tal y como yo solía hacerlo, llorando mientras todas las demás personas están haciendo lo suyo ahí en el santuario, y sería muy valioso que alguien viniera y pusiera su brazo alrededor de tus hombros, y oraran contigo o simplemente se quedarán ahí llorando a tu lado, hubiera sido muy bueno que alguien haga eso por mí.

PABLO// Bien, tú estás casadas: hay algunos asuntos con la bebida, no tienes trabajo, has sufrido abuso, verbal y físico, y en ese momento tenías cuatro niños.

Gretchen// Durante esos años, sí.

PABLO// También tenías problemas financieros, hubo cierta infidelidad, pero con todo eso, tú todavía deseabas mantenerte en el matrimonio, sentías que debías seguir orando para que Dios cambie a tu esposo ¿Por qué deseabas mantenerte en el matrimonio?

Gretchen// Las Escrituras. Busque en las escrituras, y a menos de que Dios me lo hubiera dicho claramente, yo iba a perseverar, debemos perseverar. No sabia cuando iba a llegar el cambio, no sabía cuándo iban a mejorar las cosas, pero de lo que si estaba segura era de que habían cosas que tenían que cambiar. Las cosas pueden cambiar en cualquier momento y cuando llega el momento, a veces sucede en medio de una situación en donde hay abuso, entonces el Señor dice: “ya es suficiente” y te lo quita, es en su tiempo, tiene que ser en su tiempo, si fuera cuando nosotros lo queremos podríamos estropearlo todo.

PABLO// Así es, estuviste esperando mucho por esto y fue difícil, pero el Señor lo hizo.

Gretchen// Oh si, nos separamos un par de veces debido a lo violento que él era, pero luego yo sentía como que todavía esto no había terminado, así que hablábamos y volvíamos a estar juntos por un tiempo, pero nada cambiaba. Entonces llegó el momento donde…. bueno es una larga historia, no lo voy a contar ahora, pero el Señor me llevó a otro estado a causa de las continuas amenazas.

PABLO// Gretchen es importante que la gente escuché esto: cuando hablamos de querer mantener un matrimonio y hablamos de mantenerse orando, no estamos hablando de situaciones en las que puedan estar en riesgo los niños, tú nos contaste que estuvieron separados un par de veces, y no quisiera que nadie tenga la impresión de que estabas en una situación en la que tus hijos podrían estar físicamente en riesgo o siendo violentados psicológicamente, queremos dejar en claro esto.

Gretchen// Si, y bueno, esto sucedió muchas veces, yo deseaba sostener el matrimonio, pero él era muy violento, gracias a Dios nunca fue violento con los niños, sin embargo, cada vez era más violento conmigo y, finalmente mi hijo mayor se involucró, fue ahí cuando pude ver que se estaba volviendo violento con su padre, y en ese momento es cuando el Señor nos quitó de ahí

Como dije, todo es el tiempo de Dios, y aún seguía orando, y le decía a Jesús: “Tú puedes hacer milagros, tú puedes ir más allá de lo que podemos imaginar” así que fue ahí cuando nos separamos, pero aun sin solicitar el divorcio.

PABLO// Bien, ahora tu estas en otro estado, bastante lejos de tu familia; económicamente debió haber sido muy difícil, ciertamente esto debió haber sido un gran salto para ti y para tus niños. Fue Dios quien los separó por un tiempo y tu esposo no sabía dónde estabas por tu seguridad.

Gretchen// Y por sanidad, había llegado a un punto en donde necesitaba sanidad por todo lo que te había pasado. Y sí, fuimos a otro estado y recibimos asistencia del gobierno por un período de tiempo porque tuve un bebé en ese momento, mi madre era viuda y realmente no podía ayudarme, no había realmente nadie que pudiera ayudarme y la verdad, no quería que la gente pague todas mis cuentas. Así que tenía muchas dificultades económicas y él nunca me apoyó en nada.

PABLO// Bueno, estamos hablando con Gretchen sobre una situación de matrimonio desafiante que ella vivió, y creemos que su historia será instructiva y alentadora para ti. Ahora, Gretchen, hablaste sobre la situación difícil en la que estabas: hay abuso físico, hay abuso verbal, hay alcohol involucrado. Sé que eso es un gran desafío para los que escuchan. Podrías por favor hablarnos sobre algunas de las características de tu matrimonio y lo que hiciste, pensando que estabas ayudando, pero a largo plazo terminó perjudicando la situación.

Gretchen: Bien, muchas veces le justificaba a él delante de otras personas, familiares y amigos porque él no llegaba a casa o cosas así, cuando gritaba yo les decía a los niños que estaba molesto por algo, así que le justificaba por estas cosas, a veces yo llamaba a su trabajo para decir que no podía ir porque estaba enfermo, finalmente me di cuenta de que lo que estaba haciendo no estaba nada bien, el Señor me mostró que no era correcto. En un momento pensé: ¿Qué estoy haciendo? No estoy ayudando en nada con esto, estoy haciendo las cosas más fáciles para él, pero esto no ayuda en nada a la situación de la familia.

PABLO// Entonces te mantuviste orando aun en esa situación, hasta que realmente sentiste que tus hijos estaban en peligro, y queremos realmente hacer énfasis en esto, cuando una familia se halla en una situación donde hay abuso físico y verbal, necesitan buscar ayuda y hallar seguridad, tienen que salir de esa situación. Por la gracia de Dios ustedes pudieron hacerlo, se fueron a otra ciudad y aunque el divorcio aún no se establecía en ese momento, tu seguías orando. ¿Pensabas que Dios podía cambiar a tu esposo todavía?

Gretchen// Si Dios pudo cambiarme a mí, podía cambiar a cualquier persona, porque yo era un desastre. Así que yo sabía que Dios podía cambiarlo a él también. Y durante un buen tiempo yo oraba junto con los niños por él, aunque estaba a miles de kilómetros, me gustaba recibir llamadas en donde me decían: “no vas a creer esto, alguien hablo con él en el bar y Dios trataba de llegar a él de muchas maneras”. Eran cosas asombrosas. Sabes, él pudo haber dicho en muchas ocasiones: “no va más” “hasta aquí” tal como el hijo prodigo, venir al Señor arrepentido y decir: “quiero volver con mi familia”, pero nunca hizo eso, aunque Dios fue misericordioso con él durante tanto tiempo.

Así que me gustaría animar a los que nos escuchan, oren, oren sin descanso, no importa por lo que estén pasando en su matrimonio, oren por esa persona. Cuando oramos por alguien podemos perdonar a esas personas.

PABLO// Lo que acabas de decir es muy importante, porque muchas veces oramos por las personas y sabemos que de alguna manera Dios va a obrar, así como cuando decías que alguien iba y hablaba con él, y esto era una respuesta a tu oración.

Es tan importante dejar que Dios obre en nuestra vida y nos conceda el don del perdón, el perdón no necesariamente tiene que venir de esta persona, no es un asunto de exigir o aceptar o conceder el perdón. La libertad que sentimos después de perdonar y ser perdonados es sólo una parte del beneficio del perdón, el perdón se trata de nosotros y del Señor. Nunca sabemos cómo va a obrar Dios, ¿verdad?

Gretchen// No, y esto fortalecía mi fe, pues yo pensaba: “aquí está el Dios del universo, Él me escucha y está tratando de atraerlo a Él y reconciliarnos”

PABLO// Gretchen, estamos haciendo esta serie sobre el matrimonio y la familia y sé que hay muchas parejas que han pasado por un divorcio, algunos como ustedes han luchado y han orado y han buscado la reconciliación y han perdonado aún en medio de la infidelidad del otro cónyuge, otros han descubierto que tienen diferencias irreconciliables y saben que simplemente el matrimonio no funciona, así que se divorciaron, pero a pesar de eso y a pesar de que tú estás a miles de kilómetros, Dios está obrando en la vida de tu esposo, él es todavía tu esposo, tú estás orando por él, pero también y lo llamaste varias veces y le dijiste que buscara consejería, que buscaran ayuda. Nos encantaría escuchar cuál fue su respuesta. Pero eso lo veremos en nuestro próximo programa.

Gretchen, estas a miles de kilómetros de distancia, evidentemente un montón de cosas estaban pasando en tu vida ¿Pensabas que él extrañaba a sus niños?

Esperamos que puedas acompañarnos en nuestra próxima emisión y conocer junto a Gretchen la importancia de mantenerse junto a Dios en estos momentos tan difíciles para la familia. Bendiciones

 

“El Divorcio en la Vida Real 1”

“El Divorcio en la Vida Real 3”