in

“El diseño de Dios para la familia 3”

“Por esto dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y los dos serán una sola carne. Las casadas estén sujetas a sus propios maridos, como al Señor”

 La familia pertenece a Dios y, como mayordomo, el padre de familia se encarga de administrarla de la mejor manera posible. Como mayordomo, el padre de familia deber ser un profeta en la familia, es decir quien comunica la voz de Dios a la familia. También debe ser un sacerdote, es decir quien presenta delante de Dios a la familia. También debe ser un líder, es decir quien con amor define la dirección que debe seguir la familia. Además, debe ser un entrenador, es decir quien, fundamentado en la palabra de Dios, enseña a los hijos a enfrentar la vida en el temor de Dios

Hoy en día, hay un montón de matrimonios luchando porque no han dejado a papá y a mamá, ¿Aún sigues emocionalmente ligados a ellos? Por supuesto que, si en el matrimonio surge alguna cuestión difícil, tienen derecho a buscar el consejo de sus padres, pero no permitas que ellos intervengan en las decisiones matrimoniales.

Una vez más consideremos la analogía de Cristo y la Iglesia, ahora quiero preguntarte: ¿La Iglesia es un miembro pasivo en el mensaje de Cristo? Absolutamente no.

Es interesante para mí que a medida que el apóstol Pedro nos da esta misma verdad, usa a la esposa de Abraham, Sara, como ejemplo de sumisión bíblica. Podemos leer sobre Sara en Génesis, capítulos 16 a 21, ella era una mujer fuerte, ella era todo menos pasiva en su matrimonio. Ella era dura a veces y un poco irritable ¿Por qué Dios usaría a Sara como un ejemplo de sumisión bíblica? Bueno, creo que hay dos razones: Primero, creo que Dios quiere que sepamos que la sumisión bíblica no quita tu personalidad, es decir, esto no quita tu participación en el matrimonio. Segundo, Sara esta junto a su esposo incondicionalmente, vemos esto en Génesis capítulo 12 cuando Dios le dijo a Abraham “lleva a tu familia a una tierra que Yo te mostrare” Sara dijo ¡vamos! Yo te apoyo, ella no se quedó atrapada por las dudas, ella se mantuvo junto a él en tiempos de desilusión.

Ella tuvo que afrontar muchos momentos de dificultad, y pasó por situaciones complicadas provocadas por su esposo insensato, pero ella siempre estuvo a su lado. Piensa en tu matrimonio como si tu fueras el presidente y ella la vicepresidente; están juntos, tomando decisiones juntos, su opinión cuenta, pero al final del día, una persona tiene que asumir su propia responsabilidad.

El esposo debe ser un siervo líder de su hogar, de ninguna manera dictatorial, pero quiero que sepan esto esposas, un día Dios va a mirar a los ojos a tu esposo y él va a tener que rendir cuentas por su deber ante la familia, pero luego, Él te mirará a los ojos y te dirá ¿cómo lo ayudaste a hacer eso? Así que la sumisión bíblica en el matrimonio es esta: esposas, “estén sujetas a sus propios maridos” voluntariamente. Esposos, Dios los ha llamado a ser siervos líderes de sus familias

Debemos honrar a nuestras esposas, sus dones y fortalezas, sus debilidades y sus habilidades, debemos honrarlas con nuestro pensamiento y con nuestros deseos. Debemos aprender a perdonar a nuestras esposas, así como Cristo nos ha perdonado. Nos gusta mucho el perdón de Dios ¿no es así? Pero todos sabemos que es difícil perdonar a las personas, y a pesar de eso debemos aprender a perdonar a nuestras esposas.

Debemos demostrar que ella es más importante para nosotros que nuestros padres, más importante que los hermanos y hermanas, más importante que el trabajo y la carrera, más importante que la recreación y sí, incluso más importante que sus hijos. Chicos, por favor escuchen esto. Esposo tú debes ser un siervo líder de tu hogar, nunca demandar sumisión y sí exiges esto argumentando que está en la Biblia, estás muy equivocado, debes ser un esposo siervo líder de tu casa, pero nunca por la fuerza o por la intimidación

¿Deseas aprender de un líder y siervo? Sólo mira a Jesús. Esposas deben mostrarse piadosas conforme al modelo bíblico, deben honrar a su esposo, así como honran a Cristo, de hecho, deben darle honor a su marido para honrar a Cristo, deben perdonar de la misma manera que Jesús nos ha perdonado. Esposa y esposo, deben comunicarse, amarse ser fieles, amar sus debilidades y de seguro que tienen muchas, deben esforzarse por mejorar, por crecer, por desarrollar sus dones. Un esposo cristiano está constantemente en batalla una batalla por dirigir a su familia y honrar a Dios, necesita desesperadamente de una esposa que crea en él. Esposa, si quieres hacer algo bueno por tu esposo esta noche, abrázalo y dile: “quizás no digo esto muchas veces, pero te amo y creo en ti”

Un esposo creyente necesita de una esposa que esté dispuesta con su corazón para amarlo y para honrarlo, la mujer cristiana está también en una batalla, una batalla para guiar a su familia, ella necesita desesperadamente de un hombre que la guie espiritualmente, un hombre que la respete lo suficiente como para sacrificarse por ella; ¿Quién se sacrificará por ella?, ¿quién le demostrará amor incondicional?, ¿quién establecerá su corazón en amar y servir a su esposa sino su esposo?

Ahora, sé que algunos de ustedes están preparándose para casarse o están en una relación. Es mejor que sepan desde ahora, que deben estar listos para comprometerse con un hombre o una mujer que esté dispuesto a dejar padre y madre, que esté dispuesta a comprometerse para bien o para mal, en salud y enfermedad, que pueda demostrar verdadera unidad, que tenga la capacidad de liderar fielmente a la familia. ¿Puedes seguir su liderazgo si eres mujer y puedes liderar si eres hombre? Si estas cuestiones aún no han sido resueltas en tu relación, entonces es hora de que lo pienses mejor o de que salgas de esa relación y hagas lo correcto.

Sé que algunos de ustedes están divorciados, puedo entenderlo, y sé que han pasado a través de ese infierno, pero si van a casarse nuevamente o si ya se casaron otra vez, estas son las cosas que tienen que hacer para avanzar en su matrimonio y lograr que esta vez sí funcione, son muchas las personas que no lo hacen. Las estadísticas dicen que el 50% de los nuevos matrimonios no llegan al final, el 70% de los matrimonios realizado por segunda y tercera vez terminan. Escucha esto: Puedes huir de ti mismo, pero no llegarás lejos, la cuestión no es cuantos matrimonios tengas, si no sanas tú corazón y vives de acuerdo con los planes de Dios, nada de esto tendrá sentido.

Por lo tanto, si estás en tu segundo matrimonio, debes aplicar estas cosas, es mejor estar comprometidos y es mejor hacer las cosas que no hiciste en tu primer matrimonio, porque aún hay muchas cosas por aprender, tienes que hacerlo a la manera de Dios, y todos nosotros solo podemos hacerlo a la manera de Dios cuando sometamos nuestras vidas a Jesucristo.

C.S. Lewis dice “Mi esposa y yo alimentábamos el amor cada uno a su manera, yo a veces solemne y romántico, alegre y realista, a veces también dramático, ella como una tormenta,  a veces contundente y a veces tan cómoda cómo ponerse un par de zapatillas, no hay nada que no haya quedado satisfecho en nuestro corazón o en nuestro cuerpo” A veces el sexo es algo mental, a veces es necesario satisfacer esto, pero en el contexto de vivir juntos eso es lo que hace que una relación sexual sea tan hermosa en la relación matrimonial.

Confiamos en que te unas a nosotros para ese mensaje la próxima vez. Que Dios te bendiga

 

“El diseño de Dios para la familia 2”

“Sexualidad Bíblica 1”