in

“Verdadero”

Tiempos desafiantes exige liderazgo probado. Exige disciplina espiritual pero también exige un nuevo nivel de autodisciplina. Me encanta cómo Pedro, a lo largo de su libro, entrelaza la soberanía de Dios en nuestra responsabilidad personal.

Una carta de campo de batalla a amigos y familiares suele ir al grano sin rodeos. Es verdaderamente la última voluntad y testamento del escritor que dice las cosas más importantes. En el programa de hoy, Ron Moore comienza a ver una de esas cartas y las ocho cosas importantes que su escritor desea comunicar a aquellos que aún están involucrados en la batalla.

Bien, quiero que pienses en sentarte en tu escritorio o en tu mesa o donde sea más cómodo para ti. Tienes tu taza de café frente a ti y con una pluma en la mano empiezas a escribir una carta, y esta es una carta muy significativa porque es la última que escribirás. Esto no es algo que vas a hacer en la computadora, esto es algo que vas a escribir con tu puño y letra. Ahora, esta es la pregunta: ¿a quién le vas a escribir? ¿qué vas a poner? Y ¿qué vas a decir?

Toma tu Biblia y vuelve conmigo al Libro de 2 Pedro. 2 Pedro es el segundo y último libro de los apóstoles que Pedro escribirá y él sabe que sus palabras deben ser importantes, recuerda que Pedro está escribiendo a cristianos esparcidos por cinco provincias romanas y les escribe para decirles que se mantengan firmes porque viene la persecución.

Ahora, quiero hacer un corto resumen de lo que Pedro trata, empecemos: en el capítulo 3, Pedro les habla acerca de la venida del Señor, él les dice que Cristo vendrá nuevamente. En el capítulo 2, él les dirá que hay algunos maestros falsos y deben tener cuidado y aquí, en el capítulo 1, Pedro dice que hay algunas cosas en las que deben mantenerse firmes, cosas que no puedes olvidar. Mira 2 Pedro capitulo 1 versos del 12 al 15 Pedro dice: «Por esto, yo no dejaré de recordaros siempre estas cosas, aunque vosotros las sepáis, y estéis confirmados en la verdad presente. Pues tengo por justo, en tanto que estoy en este cuerpo, el despertaros con amonestación; sabiendo que en breve debo abandonar el cuerpo, como nuestro Señor Jesucristo me ha declarado. También yo procuraré con diligencia que después de mi partida vosotros podáis en todo momento tener memoria de estas cosas.»

Ahora en el capítulo 21 de Juan, Jesús le había dicho a Pedro que iba a morir violentamente. Recuerda que Él le dijo en Juan 21 cuando seas viejo, alguien vendrá y te atará las manos y una persona te llevará a un lugar donde no quieres ir. Es decir, Pedro sabía que iba a morir violentamente y ahora, él está en Roma y escucha todos los días que los cristianos están siendo asesinados y que sabe que su vida está a punto de terminar. Por eso, Pedro dice que él no dejará de recordaros siempre estas cosas.

Ahora la pregunta es, ¿qué son estas cosas? Estas cosas son todas las cosas que Pedro les enseñó en su primer y segundo libro. Estas son las cosas que son esenciales para la fe cristiana, cosas en las que necesitan mantenerse firmes. A lo largo de sus cartas, él los ha alentado con una doctrina sólida y una aplicación práctica. Entonces ¿recuerdas que Pedro les dijo que tienes un nuevo nacimiento y una esperanza viva? Pedro dijo: tú tienes una herencia que nunca puede: perecer, estropearse o desvanecerse. Pero, debes recordar que cuando te enfrentes a la persecución, tu perseguidor se acercará a ti y te preguntará, ¿crees en Jesucristo? Y entonces debes decidir entre decir que sí o negarlo, aun sabiendo que si aceptas ser un seguidor de Jesucristo, entonces morirías. Ahora, si has decidido aceptar tu fe, entonces ¿no crees que necesitarías saber con certeza que tienes una herencia que no puede perecer, arruinarse o desvanecerse en el cielo esperándote?

Es precisamente eso lo que Pedro quiere recordarnos hoy, él quiere que recordemos que Jesucristo nos redimió con Su preciosa sangre, fue Jesucristo quien nos reconcilió con Dios y ahora tenemos que darle a Cristo el trono de nuestro corazón. Pedro nos recordó que si antes vivíamos en la tierra de las tinieblas, ahora hemos sido traídos a la luz maravillosa de Dios.

Pedro dice que el tiempo es corto, y no tienes tiempo para posponer el crecimiento espiritual. Él nos dijo en 1 Pedro, los primeros 11 versículos, que todo lo que necesitas te lo ha dado Dios mismo, pero sobre todo, Dios te ha dado la salvación. Sólo Él puede hacer eso. Dios te ha dado el poder de vivir la vida espiritual a través del Espíritu Santo, sólo Él puede hacer eso. Dios te ha dado promesas que sólo Él puede cumplir. Ahora debes perdonar con Él y participar en una vida de crecimiento después de Cristo. Entonces Pedro quiere refrescar tu memoria para que no te olvides de estas cosas.

Así que, el primer desafío que Pedro nos da es: mantente firme en lo que sabes, ¿para qué? Pues para que estés seguro. Ahora, en la primera carta de Pedro, él les dice que la persecución está por venir, así que debes permanecer firme porque los que vienen del exterior te perseguirán, pero en su segunda carta, él dice que, la persecución no sólo está llegando, sino que también debes tener cuidado con algunas otras cosas; hay falsos maestros en la iglesia que toman la verdad, la tuercen y la envuelven en estos atractivos paquetes y tienes que tener cuidado.

Hoy más que nunca necesitamos permanecer firmes en lo que sabemos que es la verdad. Hay lugares donde podemos obtener todo tipo de información: radio y televisión que han existido por mucho tiempo, pero ahora pueden ir a Google y puedes buscar e ir a cualquier lugar del mundo y obtener cualquier enseñanza que desee escuchar. Hoy más que nunca necesitamos saber en qué creemos. Mira, muchas veces la gente viene y me pregunta, ¿qué piensas de este autor, o qué tal este libro? Y eso está bien y estoy feliz de dar mi opinión, pero esta es la pregunta con la que siempre respondo a sus preguntas, ¿Tú qué piensas de él y por qué? Y una vez que me dan su respuesta, inmediatamente pregunto: ¿cuál es la base para tu evaluación sobre él? Mira, lo que sabes acerca de lo que crees es lo que realmente importa.

En segundo lugar, Pedro dice que debes permanecer firme en lo que sabes. Ahora mira los versos del 16 al 18. Pedro dijo que, a diferencia de los falsos maestros, ellos, los apóstoles «no han dado a conocer el poder y la venida de nuestro Señor Jesucristo siguiendo fábulas artificiosas, sino como habiendo visto con nuestros propios ojos su majestad. Pues cuando él recibió de Dios Padre honra y gloria, le fue enviada desde la magnífica gloria una voz que decía: Este es mi Hijo amado, en el cual tengo complacencia. Y nosotros oímos esta voz enviada del cielo, cuando estábamos con él en el monte santo» ¿De qué está hablando Pedro? Bueno pues, regresemos a Mateo capítulo 16, ahí Pedro tuvo una semana genial; Jesús preguntó a los discípulos: ¿quién dicen que soy? y ellos dijeron: Unos, Juan el Bautista; otros, Elías; y otros, Jeremías, o alguno de los profetas. Él les dijo: Y vosotros, ¿quién decís que soy yo? ¿Recuerdas la gran confesión de Pedro? “Respondiendo Simón Pedro, dijo: Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente. Entonces le respondió Jesús: Bienaventurado eres, Simón, hijo de Jonás, porque no te lo reveló carne ni sangre, sino mi Padre que está en los cielos. Y yo también te digo, que tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi iglesia;  y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella. Y a ti te daré las llaves del reino de los cielos

Ahora, sólo un par de días después, Jesús les estaba diciendo que Él iba a morir, lo iban a matar y al tercer día iba a levantarse de entre los muertos. Mateo 16 los versos 22 y 23 dice: «Entonces Pedro, tomándolo aparte, comenzó a reconvenirle, diciendo: Señor, ten compasión de ti; en ninguna manera esto te acontezca.” Ahora, recuerdas que Jesús acababa de decir a Pedro que él es bienaventurado y ahora, un par de días después, está diciendo: a Pedro: “¡Quítate de delante de mí, Satanás!; me eres tropiezo, porque no pones la mira en las cosas de Dios, sino en las de los hombres.»

¿Te imaginas? Pedro escuchó a Jesús decir que él era un obstáculo para Jesús. Bueno, seis días después de eso, Jesús llevó a Pedro, Santiago y Juan a una montaña alta, y mientras estaban allí, Jesús se transfiguró; todo su aspecto cambió. Mateo dice que Su rostro se mostró como el sol y Sus ropas se volvieron blancas como la luz. Marcos dice que su ropa era deslumbrantemente blanca, más blanco que nadie podría blanquearlos. Juan dice que su rostro se volvió tan blanco como un relámpago. ¿Puedes imaginarlo? Jesús se transfiguró ante sus ojos. Y luego apareció Moisés, el libertador y el dador de la ley del Antiguo Testamento. Y junto a Moisés estaba Elías, representando al profeta. Así podías tener al dador de la ley, a los profetas y a Jesucristo. ¿Te puedes imaginar esto? La Biblia dice que Pedro, Jacobo y Juan estaban allí mirando aterrorizados

Tuve un profesor en el seminario que decía que, a veces es mejor mantener la boca cerrada y parecer estúpido que abrir la boca y eliminar toda duda. Bueno, Pedro debería haber escuchado eso porque al no saber qué decir, Pedro dijo a Jesús: “Señor, bueno es para nosotros que estemos aquí; si quieres, hagamos aquí tres enramadas: una para ti, otra para Moisés, y otra para Elías”. Marcos, dijo que él ni siquiera sabía de lo que estaba hablando. Mateo 17 versos del 5 al 9 dice: “Mientras él aún hablaba, una nube de luz los cubrió; y he aquí una voz desde la nube, que decía: Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia; a él oíd.  Al oír esto los discípulos, se postraron sobre sus rostros, y tuvieron gran temor. Entonces Jesús se acercó y los tocó, y dijo: Levantaos, y no temáis. Y alzando ellos los ojos, a nadie vieron sino a Jesús solo.  Cuando descendieron del monte, Jesús les mandó, diciendo: No digáis a nadie la visión, hasta que el Hijo del Hombre resucite de los muertos.”

Y en su camino de regreso, le hicieron a Jesús una pregunta acerca de que Elías venía primero y Jesús les dice que, de hecho, Juan el Bautista era de quien el profeta estaba hablando. Y confirmaron que Jesús es el Cristo, el Hijo del Dios viviente.

Creo que ese fue un punto de articulación en la vida de Pedro. ¿Puedes imaginarlo? Él ve a Jesús transfigurado y escucha la voz de Dios, él mismo la escucho, nadie se lo conto. Fue una experiencia personal la que le hizo a Pedro escribir esto, entonces Pedro dice a sus lectores: “no inventamos esto, los falsos maestros vendrán y te darán mitos e inventarán historias, pero yo te estoy hablando de Jesús, que es el Cristo, que es el Hijo de Dios, que Él es nuestra única verdad”

Mira, la mayoría de las falsas enseñanzas se centrarán alrededor de la persona de Jesús; la negación de su nacimiento virginal, la negación de que Él sea completamente Dios o completamente hombre, pero tú debes estar tan afianzado en su Palabra, que ninguna de estas ideas calen dentro de tu corazón y te hagan dudar del Dios formador y creador de vida, que Dios te bendiga.

“Humildad”

“Verdadero 2”