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“Hagámoslo juntos 2”

Por eso es tan importante hablar sobre el futuro. Porque cuando hablas del futuro, estás hablando de estar juntos mañana y el día siguiente y la próxima década. Me encanta esta palabra “metacompromiso”. No sólo estamos comprometidos. Estamos comprometidos a comprometernos.

Un matrimonio sólido sellado en la unidad forma un vínculo resistente, pero no es irrompible. Entonces, hoy Ron Moore advierte sobre la kriptonita que puede dañar, incluso un matrimonio plenamente enamorado.

Cuando Dios da un gran concepto y ese concepto es verdadero, incluye todos los conceptos más pequeños. Cuando Dios dice: deja a tus padres, ciertamente no significa romper por completo la relación con tus padres. De hecho, en el Nuevo Testamento dice que habrá momentos en que es posible que debas cuidar de ellos. Pero sí significa que la lealtad central de tu vida es ahora con tu esposo o esposa.

Ahora piensa en eso. puede que no tengas buenos recuerdos, pero incluso si no tienes buenos recuerdos de tus padres, pero hasta antes de casarte, todas tus historias de vida están con tus padres. Los amas y han demostrado que te aman. Y luego te casas y comienzas a escribir una nueva historia. Y Dios dice que cuando haces eso, tienes que realinear tus lealtades, tienes que realinear tus compromisos básicos; tu compromiso principal ya no es con tus compañeros de fútbol de lunes por la noche, tu compromiso principal es con tu esposa, los lazos emocionales están ahora con tu cónyuge.

Ahora en cada matrimonio va a haber un momento en el que llega un gran desafío y este abandono significa que no volverás con tu mamá y tu papá para obtener consejos. Ustedes son una pareja. Eres un grupo familiar y tienes que resolverlo dentro de esa relación. Eso determinará qué unidad realmente existe entre ustedes. Tanto el esposo como la esposa deben hacer un descanso de sus padres y de todos los apegos anteriores. En la mayoría de los casos, esto significará una ruptura física, pero en todos los casos, debe haber un corte emocional.

Así que no vuelvas con tus padres cuando existan las peleas y si eres padre, no permitas que vuelvan a ti. Cuando te casaste, te casaste a largo plazo. Y siempre les digo a las parejas pre casadas que es mejor que miren a la persona que están sentados a su lado en este momento y observes las características que tienen ahora porque no va a cambiar y será mejor que estés dispuesto a amarla con todo y eso. Por eso es tan importante hablar sobre el futuro. Porque cuando hablas del futuro, estás hablando de estar juntos mañana y el día siguiente y la próxima década.

Me encanta esta palabra: “metacompromiso”. Compromiso con el compromiso; no sólo estamos comprometidos, estamos comprometidos a comprometernos, “meta-compromiso”. Así que, deja a tu padre y a tu madre, apégate a tu esposa y eso no hace relación únicamente al tema de la carne, eso tiene que ver con el desarrollo espiritual en conjunto como seguidores de Jesucristo. Es un compromiso espiritual, sexual y físico, y ese compromiso debe ser exclusivo y satisfactorio. Ese es el diseño de Dios.

Ahora, ¿qué sigue a Génesis capítulo 2? Génesis capítulo 3 y es precisamente ahí donde nos vamos a enfocar, vamos a pensar en esas cosas que destruyen la unidad en un matrimonio y, admitámoslo, nadie está exento de estas cosas:

Número uno, base espiritual débil o ausente; en un matrimonio, cuando hay una relación que tiene poco o ningún fundamento espiritual, entonces no puedes experimentar la unidad que Dios quiere. En el capítulo 19 verso 6 de Mateo, Jesús dice cuando habla sobre el matrimonio «Así que no son ya más dos, sino una sola carne; por tanto, lo que Dios juntó, no lo separe el hombre.» Entonces, si no tienes a Dios en la ecuación como el autor de esto, entonces no hay manera de que lo disfrutes como Él quiere que se disfrute. Y nuevamente, sólo confiando en Cristo y en su obra en la cruz, puedes tener un perdón personal y una relación personal con el Dios viviente. Y cuando eso sucede, entonces tienes una oportunidad de disfrutar de tu matrimonio a plenitud. Todavía tienes que trabajar duro y depender del Espíritu Santo, todavía tienes que someterte a Él, pero tienes la oportunidad de experimentar la profundidad de la unidad que Dios pretendió desde el principio con el matrimonio.

Así que el primer destructor es esta base espiritual débil o ausente. Ahora, una de las cosas que es extremadamente angustiante es que, estadísticamente, el divorcio entre los cristianos no es diferente del divorcio entre los no cristianos. Entonces, una de las cosas realmente importantes aquí es darnos cuenta de que sólo Dios puede mantener tu matrimonio unido y, por ende, deberás someterte a Él y todo lo que eso significa en tu vida espiritual. Solamente a medida que creces como cristianos, tu matrimonio también crecerá.

Aquí está el segundo: atar el nudo sin romper los lazos, esto significa dejar a padre y madre. Entonces, en este punto tengo algunas preguntas que hacerte: ¿hay apegos emocionales no saludables, con tus padres o tu familia? ¿Discutes constantemente sobre asuntos relacionados con tu familia de origen? Si ese es un punto de fricción, entonces eso puede ser una pequeña señal de alerta para lidiar con esto. Y cuando nos involucremos en la gestión de conflictos, hablaremos sobre cómo enfrentarlo. ¿Alguna vez ha discutido problemas de matrimonio con la familia de origen? Y la respuesta simple es si lo haces, detente, no hagas más eso. ¿El divorcio es alguna vez una opción en tu relación? Si el divorcio es una opción, si en el fondo de su mente dice: «Si esto no funciona, debemos terminarlo», tarde o temprano sucederá. Recuerda “metacompromiso”; compromiso con el compromiso.  Así que, resuelve lo que debes resolver, no pienses en lo que tu esposo necesita hacer. Has tú lo que tú debes hacer para que todo salga bien.

Tercero: desafíos, los desafíos de estar casado, recuerda que cuando decides unir tu vida con otra persona, esa persona viene llena de sus contextos y su forma de vida familiar, así que cuando llegamos al matrimonio estamos llenos de argumentos y expectativas diferentes: expectativas sexuales, desafíos de vacaciones. ¿Con quién vamos a pasar la Navidad, año nuevo, pascua, etc.?

Cuarto: filosofía de vida, tratar de criar a los niños es un desafío de disciplina La filosofía de la disciplina ¿De quién vas a obtener tu filosofía de disciplina? ¿Cómo te disciplinaron tus padres? ¿Así es como crees que se debe hacer la disciplina? Filosofía de las actividades. ¿En cuántas actividades vamos a involucrar a nuestros niños? Entonces tienes todas estas filosofías que debes alinear con tu conyugue para poder fortalecer su relación matrimonial y familiar. Miren, en algún momento sus hijos se van a ir y ustedes serán solo dos nuevamente, y si no desarrollan esa relación, más adelante habrá una relación de soledad y desamparo.

Quinto: poner condiciones, si cambias, cambiaré; esto se llama aceptación condicional basada en el rendimiento, ese tipo de relación se enfoca en las debilidades del otro. Así que si estas acostumbrado a ese tipo de relaciones, tú tienes un problema en esa área. Pensar en dar el 50/50 no funciona, lo único que realmente funciona será dar 100/100. Eso es amor incondicional. Cincuenta y cincuenta dice que te encontraré allí en el medio. Cien dice que voy todo el camino hacia ti. Si quieres encontrarte conmigo en el medio, sería genial. Pero incluso si no lo haces, todavía iré allí. 1 Corintios 13:5 dice: «no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor;»

Sexto: el engaño, ese es un destructor de la unidad. Ahora tengo que decirte afortunadamente por la gracia de Dios, una aventura no tiene que terminar con un matrimonio, a través del amor de Dios se puede restablecer un matrimonio, claro que eso toma mucho tiempo y trabajo, pero cuando hay un verdadero arrepentimiento y trabajas a través de él, entonces los matrimonios pueden prosperar.

Séptimo: peleas, Santiago 4: 1 a 3 dice esto: “¿De dónde vienen las guerras y los pleitos entre vosotros?  ¿No es de vuestras pasiones, las cuales combaten en vuestros miembros? Codiciáis, y no tenéis; matáis y ardéis de envidia, y no podéis alcanzar; combatís y lucháis, pero no tenéis lo que deseáis, porque no pedís. Pedís, y no recibís, porque pedís mal, para gastar en vuestros deleites.” Santiago pregunta “¿De dónde vienen las guerras y los pleitos entre vosotros? » Tú lo haces, no culpes a alguien más, tú eres el que lo hace.

Ahora, recuerda esto, los pleitos no tienen lugar en un matrimonio que honre a Dios. La unidad es el plan de Dios para el matrimonio, pero eso no lo hace fácil. La vida espiritual no es fácil. El matrimonio es duro y tenemos que entender que el matrimonio es un propósito para revelar a Dios, debemos comprometernos a trabajar, luchar y ordenar que Él sea revelado. Cualquiera puede divorciarse, pero se necesita un hombre y una mujer comprometidos con Dios y entre ellos para que el matrimonio funcione de acuerdo con su diseño. El resultado de hacerlo a la manera de Dios es la estabilidad y la satisfacción y una base sólida no sólo para ti, porque esto es más grande que ti mismo, esto trasciende a las generaciones venideras.

CORTINA BAJO TIERRA 2//

PABLO// Usted tiene dentro de su corazón mensajes y la comunicación se convierte en la administración de esos mensajes, cómo los maneja. Los manejará de una manera reflexiva, de una manera disciplinada, de una manera cuidadosa y lo hará por una razón; para crear significado. Ahora vamos a romper eso un poco. La gestión de los mensajes es responsabilidad tanto del hablante como del oyente. Podría ser el mejor orador del mundo y si nadie me escuchaba, ¿tuvo lugar una buena comunicación? No. Si escuchaste y hubo comunicación terrible, ¿tuvo lugar una buena comunicación? Huh-uh. De modo que la gestión de los mensajes es a la vez responsabilidad del orador y del oyente. En segundo lugar, la comunicación debe ser clara y debe ser segura. Tiene que ser al punto. Ahora puede usar muchas palabras y puede usar muchas figuras del habla para comunicar lo que va a decir, pero al final del día la persona tiene que saber lo que quiere decir. Tiene que ser claro y debe ser seguro. Y una de las razones por las que la comunicación se convierte en un problema en el matrimonio es que no es seguro.

“Hagámoslo juntos”

“Hablemos”