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El Evangelio, el Poder de Dios y el Sufrimiento Pt. 7

Esta es la imagen que tenemos aquí: Dios hablando amablemente con Job.

Él habla con dureza acerca de los amigos de Job, pero habla amablemente a Job. Su poder es grandioso. Así que, para empezar este estudio, ¿Qué te parece si tomas tu Biblia y me acompañas al libro de Job, capítulo 42, versículo 2? Esto dice: “Y aconteció que después que habló Jehová estas palabras a Job, Jehová dijo a Elifaz temanita: Mi ira se encendió contra ti y tus dos compañeros; porque no habéis hablado de mí lo recto, como mi siervo Job. Ahora, pues, tomaos siete becerros y siete carneros, e id a mi siervo Job, y ofreced holocausto por vosotros, y mi siervo Job orará por vosotros; porque de cierto a él atenderé para no trataros afrentosamente, por cuanto no habéis hablado de mí con rectitud, como mi siervo Job. Fueron, pues, Elifaz temanita, Bildad suhita y Zofar naamatita, e hicieron como Jehová les dijo; y Jehová aceptó la oración de Job”. ¿Lo ves? Dios siempre estará pendiente de nosotros, es increíble este último fragmento, Dios dice: “aceptó la oración de Job”. Dios nunca va a rechazar a un corazón humillado y ansioso de encontrarlo. Esa es la imagen de su gran poder.

Acompáñame a Job 42 verso 2. Ahí vemos a Job responder a Dios y Job dice: “Yo conozco que todo lo puedes, Y que no hay pensamiento que se esconda de ti”. Esta es su respuesta. Veo tu poder y ningún plan tuyo puede ser frustrado. Tu propósito está garantizado. Este sufrimiento es parte del propósito de Dios para tú vida.

Ahora, recuerda que Job está diciendo esto y él todavía no sabe lo que sucedió en Job 1 y 2 cuando Dios tuvo esta conversación con Satanás y le dio permiso divino para afligirlo de esta manera. Job aún no sabe nada de eso, pero él sabe que aunque no vea el propósito completo, él sabe que su propósito no puede ser frustrado. Y la belleza para nosotros como lectores de este libro es que vemos la imagen completa. Vemos la victoria de Dios a través de la victoria de Job. Y aquí es donde llego a una verdad que creo que resume todo el viaje que hemos visto en las últimas semanas. Quiero que pienses sobre esto conmigo. Esta es una verdad asombrosa en el Libro de Job. Los intentos de Satanás de atacar al pueblo de Dios sólo sirven para cumplir el propósito de Dios. ¿No es eso increíble?

Piénsalo conmigo. Llegamos al final de este libro y Satanás no solo ha hecho todo lo que ha hecho bajo el permiso divino de Dios, sino que todo lo que Satanás ha hecho ha servido para cumplir los propósitos divinos de Dios. Satanás ha sido usado para cumplir los propósitos de Dios. Esta es una verdad sorprendente y está en todas las Escrituras.

Veamos un ejemplo de ello, vamos a 2 Corintios capítulo 12, versículo del 7 al 10. ¿Recuerdas esto? Este es Pablo hablando de una espina en su carne. Escucha lo que dice: “para que la grandeza de las revelaciones no me exaltase desmedidamente, me fue dado un aguijón en mi carne, un mensajero de Satanás que me abofetee, para que no me enaltezca sobremanera; respecto a lo cual tres veces he rogado al Señor, que lo quite de mí. Y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad”. Así que escucha lo que Pablo dice: “Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo. Por lo cual, por amor a Cristo me gozo en las debilidades, en afrentas, en necesidades, en persecuciones, en angustias; porque cuando soy débil, entonces soy fuerte” (2 Corintios 12: 9 y 10).

¿Lo entendiste? Un mensajero de Satanás atormentando a Pablo. ¿Cuál es el resultado? Pablo es más fuerte y se jacta en Cristo por el trabajo de Satanás en él. La misma cosa sucede en Hechos, capítulos 7 y 8. ¿Recuerdas cuando Esteban es lapidado en Hechos, capítulo 7? Después de esto estalló la persecución de la iglesia; entonces Satanás dice: “ja, los tengo, los estoy persiguiendo” pero ahora yo te pregunto: ¿Qué sucede justo después del capítulo 8 de Hechos? Las iglesias se dispersan a Judea y Samaria. Ellos, los seguidores de Cristo, están predicando el Evangelio a donde sea que vayan. Esta es la imagen: Satanás ataca a la iglesia y Dios hace que este avance aún más. ¿No es genial? Los intentos de Satanás de atacar al pueblo de Dios sólo sirven para avanzar los propósitos de Dios.

Amo a Martín Luther. Leí su biografía hace sólo un par de semanas y él habla sobre esto. Martín Luther y la Reforma enfrentan todo tipo de conflictos y ataques de los papistas, los ataques de Satanás contra él. Quiero que escuches cómo él los describe. Él dice: «Tan pronto como se conozca la Palabra de Dios a través de usted», dice Lutero: «el diablo lo afligirá y lo hará un verdadero seguidor de Cristo y le enseñará, por su tentación, a buscar y amar a Dios». ¿Oyes eso?

Satanás, el diablo te enseña a amar la Palabra de Dios. Él dijo: «Yo mismo, oh mi papista, muchas gracias por haberme golpeado, presionado y asustarme a través del furor del diablo de que en realidad me han convertido en un teólogo bastante bueno que me conduce a un objetivo que nunca hubiera alcanzado antes». Él dice: “soy un mejor teólogo por Satanás”. ¿Ves esto? Satanás no sólo opera con el permiso divino de Dios, sino que está cumpliendo los propósitos divinos de Dios.

Señoras y señores, esta es la imagen de la cruz; el intento de Satanás de atacar al Hijo de Dios solo sirve para proporcionar salvación a los hijos de los hombres. Esa es una imagen impresionante; Hijo crucificado en la cruz, enemigos clavándole en la cruz burlándose de Él, golpeándolo, azotándolo, escupiendo sobre Él; El apogeo de Satanás, Él muere, pero tres días después, Jesús está vivo y 2.000 años más tarde, tú y yo le estamos cantamos alabanzas. ¡Toma eso, diablo! pero ¿acaso ese es el plan que Dios tenía para nosotros? ¿Que vayamos una vez por semana a la iglesia y le cantemos alabanzas cada domingo? No, claro que no. No puedes frustrar el propósito de Dios. No estoy diciendo que esto sea fácil cuando caminamos por el sufrimiento, el dolor, la lucha, las dificultades y no podemos explicar lo que está sucediendo; pero la realidad es que el propósito de Dios se cumplirá. Su propósito nunca fallará. Su poder es grande y su propósito está garantizado.

En tercer lugar, imagina la revelación de Dios, su poder es grandioso, su propósito está garantizado. Su conocimiento es perfecto. Job dice en el capítulo 42, versículo 3: «¿Quién es el que oscurece el consejo sin entendimiento? Por tanto, yo hablaba lo que no entendía; Cosas demasiado maravillosas para mí, que yo no comprendía”.

La imagen aquí es que el conocimiento del hombre es limitado, imperfecto e incompleto, mientras que el conocimiento de Dios es ilimitado, perfecto y completo. Lo que esto significa es:

  • Número uno: Dios conoce todas las cosas de manera comprensible. Este es el objetivo de este viaje que Dios acaba de hacer con Job. Dios dice: “Job, hay cientos de millones de procesos sucediendo en el mundo en este momento y tu ignoras el 99.9% de ellos. Por lo tanto, no tiene sentido que pretendas juzgarme por mi trabajo, mucho menos decirme cómo debería gobernar el mundo. Yo sé todas estas cosas y tengo un plan perfecto”.
  • Número dos: Dios nos conoce a cada uno completamente. El Dios que conoce cada detalle de este mundo conoce cada detalle de tu vida. El Dios que sabe exactamente cuándo caerá un rayo o cuándo se formará el rocío en una hoja. El Dios que sabe exactamente cuándo comerá este animal porque Él proporciona la comida. El Dios que sabe que la luz y la oscuridad habitan. Ese es el mismo Dios que conoce cada detalle que está sucediendo en tu vida hoy.

No hay nada en la creación que esté fuera de su vigilancia y su cuidado, especialmente si están caminando por el sufrimiento, no hay absolutamente ningún detalle en tu vida que esté fuera de su vigilancia y su cuidado. Él lo sabe todo, Él te conoce más completamente de lo que te conoces a ti mismo. Esta es una imagen poderosa y una imagen íntima al mismo tiempo. Dios conoce todas las cosas de manera integral, Él conoce a cada uno de nosotros por completo.

La cuarta imagen de la revelación de Dios es que su misericordia es personal. Hasta este punto cuando vemos a Job hablando de Dios, es indirecto, es impersonal, pero ahora quiero que escuches su conclusión en el capítulo 42, versículo 5. Escucha lo que dice: «De oídas te había oído; Mas ahora mis ojos te ven”. Esta es la razón por la cual Santiago capítulo 5, versículo 11, da un comentario sobre Job y dice: «He aquí, tenemos por bienaventurados a los que sufren. Habéis oído de la paciencia de Job,) y habéis visto el fin del Señor, que el Señor es muy misericordioso y compasivo”. ¡Sorprendente!

El Señor es compasivo y misericordioso y Santiago capítulo 5, versículo 11 nos dice que cuando caminamos por el sufrimiento, no confiamos en alguna fuerza ciega e impersonal que existe, sino que confiamos en un Dios misericordioso que está íntimamente involucrado en cada detalle de nuestras vidas. Su misericordia es personal.

Ahora, aparentemente Job está silenciado en los capítulos 32 hasta el 42, él está silenciado ante la majestad de Dios. Ahora sería un gran regalo si pudiéramos llegar a este punto de asombro ante Dios sin caminar a través de lo que Job acaba de atravesar. Pero la realidad es que lo que las Escrituras nos enseñan es que no llegas a este punto con asombro hasta que has realizado este viaje. Y una vez más, esa no es una verdad reconfortante si nuestra meta en la vida es ser felices y hacer que las cosas vayan bien todo el tiempo para tener una mejor vida, una vida despreocupada. Esa no es una buena noticia. Pero si nuestro objetivo es el conocimiento profundo de Dios, entonces esta es una buena noticia. No digo que sea una noticia fácil, de hecho, es una noticia dolorosa, pero es una buena noticia.

Y escucha lo que hace Job, en medio de su asombro, Job dice: «Por tanto me aborrezco, Y me arrepiento en polvo y ceniza«. Nuestra reacción inicial ante la grandeza de Dios es temor Santo, e inmediatamente nos arrepentimos de nuestro pecado.

Ahora piensa en esto conmigo, Job dice: “Por tanto me aborrezco, Y me arrepiento en polvo y ceniza”. ¿De qué se está arrepintiendo Job aquí? No es que se arrepienta de lo que sus amigos le dijeron, Job se está arrepintiendo de la pequeña visión de Dios que tenía en su sufrimiento y está caminando a la gran visión de Dios que tiene ahora. Nos arrepentimos del pequeño pensamiento acerca de Dios y nos volvemos a un gran pensamiento sobre Dios. Y tengo la sensación de que es una confesión que todos y cada uno de nosotros en nuestras vidas debemos hacer.

Constantemente nos estamos desviando de los verdaderos, grandes y grandiosos puntos de vista de Dios a los pequeños puntos de vista de Dios. Y cuando descubrimos que estamos cayendo en un gran error, entonces nuestra reacción inicial es sobrecogedora, cambiamos nuestra visión de Dios y nuestra respuesta eterna es la adoración.

Te invito a que en la intimidad de tu habitación termines de leer el resto del capítulo 42 y entonces podrás ver la restauración de Job integralmente: su salud, su familia, sus amigos y posiciones, todo ello es restaurado. Algunos teólogos han dicho que ese es el objetivo del Libro de Job: confiar en Dios y recuperar todas tus cosas, pero a través de esta serie hemos visto que ese no es el objetivo de este libro. Entonces, ¿cuál es el punto cuando todo el dolor se va? Y te pido que por favor no vayas a pensar que todo esto solo quitó todo el sufrimiento. No; un sobreviviente del Holocausto no minimiza su sufrimiento cuando se instala en una vida confortable en Europa o América urbana. El sufrimiento sigue siendo real. Los efectos persistentes después de eso. Entonces, ¿cuál es la razón por la cual este libro termina de esta manera? creo que la imagen es clara.  Job 42 termina de esa forma para enseñarnos que el sufrimiento no tiene la última palabra. Dios tiene la última palabra sobre el sufrimiento.

El Evangelio, el Poder de Dios y el Sufrimiento Pt. 6

Palabras grandiosas Pt. 1