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La fe no es ciega

12. La fe no es ciega (Haz click y descarga el texto)

Cuando aprendemos a obedecer las instrucciones de Jesús descubrimos una enriquecedora verdad

¿Cuántas veces hemos escuchado aquella frase de “la fe es ciega”? Pues en esta ocasión el pastor Roon Moore nos mostrará que la fe no es más que el conocimiento pleno de Jesús, Dios nunca te pedirá hacer algo sin antes mostrarte su protección.
Acompáñanos a descubrir las pruebas que el Señor Jesús nos da para afirmar nuestra certeza y convicción en Él

Jesús no vino para acompañarte mientras atraviesas por una difícil enfermedad, Él va a hacer todas estas cosas ¡claro que si! Pero principalmente ¿Para qué vino Jesús? Vino para buscar y rescatar lo que se había perdido, y es muy peligroso que Jesús sólo venga y arregle tu matrimonio, veo esto todo el tiempo, tu vienes a Jesús con tu matrimonio destruido, entonces Jesús lo arregla y vuelven a estar juntos, entonces ¿sabes que sucede? tú te olvidas de Jesús, vienes con tu negocio hecho pedazos, entonces Jesús lo soluciona y cuando todo empieza a funcionar bien otra vez, ¿sabes que sucede? Tú te olvidas de Jesús, esos no son caminos de salvación. El primer paso para la salvación es reconocer delante de Jesús, ¡soy un pecador! ¡estoy destrozado! ¡mi corazón está lejos de Jesús! ¡necesito un salvador! Ahí es donde comienza la conversión, ahí es donde comenzó la conversión de Pedro.

Jesús puede ayudarnos con todas estas cosas, pero tiene que empezar en el punto de partida, tú tienes que reconocer esto; ¡Yo soy un pecador! ¿has llegado a ese punto? ¿entiendes lo que significa hacer esto? ¡Yo soy un pecador y necesito un Salvador! Al hacerlo Jesús te dirá lo mismo que le dijo a Pedro; “No temas” Tal vez tú tienes miedo de venir a Jesús, tienes miedo de dejar cosas que sabes que no están bien, tienes miedo porque sabes que estas en una relación que no es adecuada, tienes miedo porque en tu vida hay algo que no es honesto, tienes miedo de venir a Jesús porque tienes cosas que cambiar, incluso hay cosas a las que tienes que renunciar, ninguno de nosotros puede hacer las cosas que se supone debe hacer un cristiano, lo único que tenemos que hacer es decir; ¡Yo soy un pecador y necesito un Salvador!

Cuando hacemos eso, toda nuestra vida cambia, y podemos hacer todo lo que Dios quiere que hagamos, “No temas; desde ahora serás pescador de hombres”. (Lucas 5:10) Recordemos que antes de estas palabras el Señor Jesús había dicho a Pedro que arrojara la red al mar, Pedro y sus compañeros habían sido testigos de un gran milagro, entonces “Pedro cayó de rodillas ante Jesús, diciendo: Apártate de mí, Señor, porque soy hombre pecador”
Pero Jesús le dice a Pedro; ¿Crees que esto que has visto es increíble? ¿piensas que todos estos peces son algo asombroso? ¡no tienes idea de lo que tengo preparado para ti Pedro! vas a ver la vida de hombres y mujeres transformada por el poder de Dios, vas a ver cosas que nunca has visto. Dios quería hacer eso con Pedro, y Dios quiere hacer eso contigo, Él quiere darte cosas que nunca imaginaste, quiere llenar de gozo tu corazón, un gozo que no tiene fin, “No temas; desde ahora serás pescador de hombres”.
Mira lo que hicieron estos hombres. “Y cuando trajeron a tierra las barcas, dejándolo todo, le siguieron”. Estos pescadores de clase media dejaron la mejor pesca de sus vidas, su empresa, todo, se alejaron de todo y le siguieron. Tal vez tú estás pensando, bien, lo entiendo, ¿entonces cuando sigo verdaderamente a Jesús tengo que dejar mi negocio y dedicarme al ministerio? ¿Tengo que convertirme en un misionero, o en un pastor? Bueno, eres un pastor en tu aula de clases, eres un embajador de Jesús en tu trabajo, en tu empresa, en esa reunión de trabajo, en tu casa, mientras cuidas a los niños, ahí mismo donde tu estas, tú eres un ministro de Dios, no tienes que dejar todo para seguir a Jesús y dedicarte al ministerio, eso no es lo que está diciendo este pasaje, este pasaje está diciendo que puedes ser un ministro, un seguidor de Jesús, ahí mismo donde tu estas, no debes tener miedo de seguirle, pero si debes estar dispuesto a dejarlo todo para ser un seguidor, estar dispuesto a contar su historia, en cualquier momento, en cualquier lugar, donde quiera que te encuentres, en tu oficina, en tu aula de clases, en tu casa, dondequiera que estés.

¿Sabes lo que me impresiona de esta historia? Cada vez que tengo la oportunidad de estudiarla me sorprende este asunto; antes de que Jesús llamara a estos hombres para seguirle ¿Qué fue lo que hizo? Él les dio pruebas, no he podido encontrar nada en las escrituras acerca de una fe ciega, en ningún lugar dice que debemos correr hacia el final del acantilado y saltar al vacío y que eso es la fe, lo que me dicen las escrituras es lo que está en el libro de Hebreos capítulo 11 verso 1, “Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve”. ¿De dónde viene esta certeza? ¿De dónde viene esta convicción? Jesús le dio pruebas al rebelde Pablo, ¿Recuerdas esa historia?

Vamos a Hechos 9: 3 y 4 y recordemos esta prueba “Mas yendo por el camino, aconteció que, al llegar cerca de Damasco, repentinamente le rodeó un resplandor de luz del cielo; y cayendo en tierra, oyó una voz que le decía: Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?” Pablo se dirigía a perseguir y matar a los cristianos, pero Jesús se paró delante de él y le dio esta prueba. Pablo, antes de su conversión era llamado Saulo, mira los versos 19 y 20, “Y habiendo tomado alimento, recobró fuerzas. Y estuvo Saulo por algunos días con los discípulos que estaban en Damasco. En seguida predicaba a Cristo en las sinagogas, diciendo que éste era el Hijo de Dios”. De seguro todo esto fue desconcertante para los de Damasco, pero a través de las escrituras vemos como Jesús nos da más y más pruebas de cuanto nos ama.

Otro ejemplo de esto es Abraham, lo podemos ver en el capítulo 11 y 12 de Génesis, ¿Crees que Abraham hubiera creído en el pacto que Dios estaba haciendo con él si no hubiera visto como Sara se quedó embarazada aun en su vejez? Él bebe Isaac fue la prueba.
Cuando Moisés iba a sacar a los hijos de Israel de Egipto, ¿recuerdas que él no quería ir? Pero Dios le dio la prueba en una zarza ardiente, convirtió su bastón en una serpiente y luego en un bastón otra vez, luego vinieron las plagas y la apertura del Mar Rojo, ahora, piensa en Josué, me encanta su historia, Josué va a conducir a los hijos de Israel hacia la Tierra Prometida, pero en su camino se atraviesa un gran Rio, ¿qué hace Dios? Detiene el rio, así que pasan hacia la Tierra Prometida, pero inmediatamente levantan su mirada y se encuentran con una de las ciudades más poderosas de esos tiempos, Jericó, ¿te imaginas que estaría pensando Josué? “Dios, gracias por lo del Jordán, pero ¿Cómo vamos a conquistar esta ciudad gigantesca?”
Dios le dijo; “eso ya está solucionado” vas a caminar alrededor de la ciudad durante siete días y al séptimo día la ciudad va a caer y luego vas a conquistarla. Ahora, piensa en Jesús crucificado, incluso fuentes extra bíblicas nos hablan de este hombre de Nazaret crucificado en Jerusalén, fue sepultado en una tumba y tres días después la tumba estaba vacía, Jesús resucitado hizo no una sino 11 apariciones posteriores a su resurrección para dar pruebas de que él estaba vivo, ¿quieres oír otra prueba?
Hombres desertores ahora estaban dispuestos a dar su vida por la causa de Jesucristo, y convertirse en pescadores de hombres, el auge y la supervivencia del cristianismo vino de la valentía de estos hombres que vieron las pruebas, y aquí estamos hoy, gracias a esas pruebas.

Jack Keebler dijo lo siguiente: “En la era del escepticismo esta más de moda dudar que creer” el creyente es visto como alguien inocente, ingenuo, en cambio el que duda es visto como cuidadoso, inteligente, como si dudando nos libráramos de los peligros de creer en algo falso, y esto es aún más peligroso que fracasar al creer en algo verdadero”. ¿verdad? Puede ser muy peligroso no creer en algo verdadero, puede ser eternamente peligroso, ¿Cómo puede darte Dios pruebas de si mismo? ¿Cómo puede Dios mostrarte el siguiente nivel espiritual por donde debes caminar? Dios te quiere como su hijo, te quiere como a su hija, Él tiene cosas asombrosas para ti, cosas que ni siquiera puedes imaginar, quiere que lo sigas por este inesperado camino del cristianismo, Dios quiere llevarte al siguiente nivel espiritual.

Dios quiere que seas un impacto en tu mundo, ¿Eres lo suficientemente valiente para hacer esta oración? Jesús, provee una prueba para mí, estoy luchando, quiero ser un seguidor fiel, dame una prueba. Basado en las escrituras y sobre la base de lo que ha sucedido en el pasado, si haces esta oración, entonces, Dios hará algo impresionante en tu vida, tal vez te digan que eso es imposible, pero por la mano de Dios, lo imposible se vuelve posible, ¿estás dispuesto a hacer esta oración? Jesús, dame una prueba.

Jesús no vino para acompañarte mientras atraviesas por una difícil enfermedad, Él va a hacer todas estas cosas ¡Claro que si! Pero principalmente ¿Para qué vino Jesús? Vino para buscar y rescatar lo que se había perdido.
Atrevete, busca a Dios con todo tu corazón y prepárate a recibir su más grande prueba de amor. Por favor quédate con nosotros, el Pastor Ron Moore regresará en unos instantes con una mirada a nuestro próximo tiempo juntos.

La historia de Mateo nos recuerda que la Gracia de Dios puede abarcar todo pecado y Dios quiere extender esa Gracias a todo aquel que escucha el mensaje de Jesús.
Esperamos que puedas acompañarnos en nuestra próxima emisión.

Pedro y su pesca

La enorme Gracia de Dios