in

Oposición desde adentro de la iglesia

Es motivo de mucho gozo para nosotros saber que Usted nos está escuchando a través de esta radio emisora. Bienvenida, bienvenido al estudio bíblico de hoy. Estamos estudiando la segunda carta del apóstol Pablo a Timoteo, en la serie que lleva por título: Consejos para una iglesia en peligro. En esta ocasión, David Logacho nos hablará acerca del peligro de la oposición desde adentro de la iglesia.

¿Oposición desde adentro de la iglesia? Así es. La oposición no sólo proviene de fuera de la iglesia sino que puede originarse también desde dentro de la iglesia.

Este tipo de oposición es especialmente peligrosa por cuanto utiliza el engaño para lograr sus fines.

Sobre esto justamente trata el pasaje bíblico que vamos a estudiar el día de hoy. Se encuentra en 2 Timoteo 3:1-9. Esta porción bíblica gira alrededor de los hombres que llevan a cabo esta oposición dentro de la iglesia.

En primer lugar notamos la certeza de la venida de tiempos peligrosos para la iglesia. 2 Timoteo 3:1 dice: «También debes saber esto: que en los postreros días vendrán tiempos peligrosos.»

Pablo está hablando de tiempos peligrosos. El adjetivo griego que se ha traducido como «peligroso» significa literalmente algo feroz. Este adjetivo se usa para describir a los dos endemoniados gadarenos, quienes, según Mateo 8:28 eran feroces en gran manera.

Cuando Pablo habla de los tiempos peligrosos, se está refiriendo a épocas de ferocidad extrema. Estas épocas de ferocidad extrema vendrán sobre la iglesia en lo que Pablo ha llamado los postreros días. Los postreros días se refiere a nuestra época, hasta el momento cuando Cristo Jesús venga a la tierra por segunda vez. Inclusive en el momento que Pablo estaba escribiendo la segunda carta a Timoteo, la iglesia de Cristo ya estaba experimentando estos tiempos peligrosos.

La Biblia también enseña que a medida que se va acercando la segunda venida de Cristo, el grado de peligrosidad de estos tiempos de ferocidad irá en aumento constante y llegará a su clímax durante la tribulación.

De modo que Timoteo debía saber que las cosas para la iglesia no iban a ser más fáciles a medida que pasa el tiempo, sino más difíciles por la presencia de esos tiempos peligrosos. A nadie le gusta pasar por tiempos peligrosos, pero eso es lo que la iglesia de Cristo tiene que soportar hasta la segunda venida de Cristo.

En segundo lugar, encontramos el carácter de los hombres que se levantarán en los tiempos peligrosos que vendrán sobre la iglesia. 2 Timoteo 3:2-4 dice: «Porque habrá hombres amadores de sí mismos, avaros, vanagloriosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, impíos, sin afecto natural, implacables, calumniadores, intemperantes, crueles, aborrecedores de lo bueno, traidores, impetuosos, infatuados, amadores de los deleites más que de Dios»

Los tiempos peligrosos que vendrán sobre la iglesia en los postreros días, estará orquestados por hombres peligrosos. Pablo nos da las cualidades de carácter de estos hombres.

Amadores de sí mismos, tiene que ver con que todo se centra en ellos mismos.

Avaros, habla de su codicia por el dinero fácil.

Vanagloriosos tiene que ver con la jactancia.

Soberbios habla de su arrogancia.

Blasfemos da a entender que son mal hablados, profanos, abusivos, listos para el insulto.

Desobedientes a los padres indica que son indomables, rebeldes a cualquier autoridad.

Ingratos tiene que ver con esa actitud de que nada deben a nadie, ni a Dios.

Impíos significa que manifiestan absoluto irrespeto hacia lo sagrado, son irreverentes consumados.

Sin afecto natural habla de que tienen el corazón de piedra, totalmente encallecido, insensibles.

Implacables denota la resistencia a vivir en paz o a buscar reconciliación.

Calumniadores significa que esparcen falsos y malignos rumores. Intemperantes denota la falta absoluta de autocontrol.

Crueles tiene que ver con el trato brutal a sus semejantes.

Aborrecedores de lo bueno significa una total indisposición a realizar lo que se considera bueno en general.

Traidores habla de su tendencia a ser desleales con todos.

Impetuosos, significa total terquedad en los que se le mete en la cabeza.

Infatuados indica atrevimiento para lograr sus fines.

Amadores de deleites más que de Dios nos habla de una mentalidad orientada a la obtención de placer a cualquier costo, inclusive si para eso es necesario ofender gravemente a Dios.

Al escuchar esta descripción de estos hombres, es muy probable que vengan a su mente algunos nombres de personas que cumplen si no con todo, al menos con la mayoría de lo que se ha descrito. Son este tipo de personas las que causan tanto daño a la iglesia del Señor y en último término al mismo Señor.

Avanzando en nuestro estudio bíblico, tenemos en tercer lugar la conducta de estos hombres peligrosos. 2 Timoteo 3:5 donde dice: «que tendrán apariencia de piedad, pero negarán la eficacia de ella; a éstos evita.»

Estos hombres peligrosos ocultan su verdadera identidad detrás de un manto de falsa piedad. Por afuera tienen la imagen de hombres íntegros. Probablemente asistan a todas las reuniones de la iglesia con la Biblia bajo el brazo, tienen todo el vocabulario especializado de los creyentes. Oran, cantan y hasta enseñan la Biblia.

Todo esto es el manto de falsa piedad. Debajo del manto de falsa piedad se esconde su verdadero carácter. En su vida privada son egoístas, amantes del dinero, orgullosos, vanidosos, irrespetuosos, rebeldes a la autoridad, ingratos, profanos, insensibles, sin compasión, mentirosos, dominados por sus pasiones, crueles, enemigos de todo lo bueno, traicioneros, atrevidos, vanidosos y listos a buscar placer a cualquier precio.

Pablo dice que estos hombres tendrán apariencia de piedad, pero negarán la eficacia de ella. Esto significa que por fuera parecerán íntegros, pero no tendrán poder para también ser íntegros en su vida privada.

Son como un hermoso vehículo, pero cuando se abre el capó, uno se encuentra que le falta el motor. No puede moverse a ningún lado. Así son estos hombres peligrosos, por fuera parece que tuvieran todo, pero por dentro les falta lo más importante. Les falta la presencia poderosa del Espíritu Santo, el motor para vivir en santidad.

Pablo aconseja a Timoteo a evitar a hombres así. Evitar se entiende en el sentido de no intimar con ellos. Como dice la palabra del Señor en 1 Corintios 15:33 «No erréis; las malas conversaciones corrompen las buenas costumbres.»

En cuarto lugar, tenemos lo que conquistan estos hombres peligrosos. 2 Timoteo 3:6-7 dice: «Porque de éstos son los que se meten en las casas y llevan cautivas a las mujercillas cargadas de pecados, arrastradas por diversas concupiscencias. Estas siempre están aprendiendo, y nunca pueden llegar al conocimiento de la verdad.»

Estos hombres peligrosos hacen un trabajo eficiente para ganar adeptos a sus erradas doctrinas. Con celo digno de mejor causa, hacen visitación casa por casa. Seguramente con engaño logran que se les abra la puerta de las casas. Una vez adentro, se cercioran bien para ver si está el padre de familia. Si está en casa, saben que no pueden lograr mucho, pero si no está, saben que tienen el campo libre para hacer su trabajo a la perfección.

Conforme a lo que dice Pablo, llevan cautivas a las mujercillas cargadas de pecados. Mujercillas habla de mujeres fáciles de convencer, mujeres volubles. Estas mujeres están cargadas de pecados y arrastradas por diversas concupiscencias. Esto significa que están conscientes de la gravedad de su condición espiritual y por tanto están en busca de una solución.

Los hombres peligrosos aprovechan de esta condición espiritual de estas mujercillas para arrastrarles en el error doctrinal. Mujercillas así, son fácil presa para los hombres peligrosos. Estos aprovechan también la actitud de las mujercillas, quienes están siempre aprendiendo, no en el buen sentido, sino en el sentido de ir de aquí para allá para escuchar algo novedoso.

Son ese tipo de persona que no tiene iglesia local fija, sino que van de iglesia en iglesia, se quedan un poco tiempo en cada una y se van a otra no sin antes criticar acremente la iglesia de donde han salido. Mujeres así, jamás llegarán al conocimiento de la verdad.

Si Usted, amiga oyente, quiere en realidad llegar al conocimiento de la verdad, debe buscar una iglesia local sana, y una vez que la encuentre, quédese allí, para ser edificada por la palabra de Dios y también para edificar a los demás creyentes. Caso contrario, bien puede ser que Usted también llegue a ser arrastrada al cautiverio de las falsas doctrinas de hombres peligrosos.

En quinto lugar, tenemos la condición espiritual de estos hombres peligrosos. 2 Timoteo 3:8 dice: «Y de la manera que Janes y Jambres resistieron a Moisés, así también éstos resisten a la verdad; hombres corruptos de entendimiento, réprobos en cuanto a la fe»

Hombres peligrosos como los que amenazan la iglesia, han existido siempre. Dos de ellos son Janes y Jambres. Estos nombres no aparecen en el Antiguo Testamento. En todo caso se trató de hombres que resistieron a Moisés. Normalmente se acepta que eran dos de los magos egipcios que duplicaron algunos de los milagros realizados por Moisés.

A la manera de Janes y Jambres, los hombres peligrosos de los postreros días también resisten a la verdad revelada en la palabra de Dios. Esto resulta de la lamentable condición espiritual en la que se encuentran. Pablo dice que son hombres corruptos de entendimiento y sobre todo, réprobos en cuanto a la fe. Estos hombres peligrosos de ninguna manera son creyentes.

Por último, en séptimo lugar, tenemos la condenación de los hombres peligrosos. 2 Timoteo 3:9 dice: «Mas no irán más adelante; porque su insensatez será manifiesta a todos, como también lo fue la de aquellos.»

La actividad de los hombres peligrosos no durará por mucho tiempo. En algún momento se hará evidente lo torcido de su enseñanza y lo corrupto de su carácter. Una vez que estas cosas se hagan evidentes, estos hombres peligrosos caerán en desgracia. Lamentablemente se levantarán otros hombres peligrosos con nuevos engaños, para seguir asolando a la iglesia de Cristo. El carácter impío de Janes y Jambres también fue puesto en evidencia en la época de Moisés y sus actividades malignas no duraron mucho tiempo.

En resumen entonces amable oyente, la iglesia de Cristo está viviendo tiempos peligrosos típicos de los postreros días. ¿Está Usted fortaleciéndose en el Señor para no salir lastimado de estos tiempos peligrosos? Si no lo está haciendo, debe lo antes posible nutrirse del Señor. Es la única manera posible para mantenerse firme en los tiempos peligrosos.

 

Un instrumento limpio para el Señor

La necesidad de andar en la verdad