in

El trato que Timoteo debía dar a las viudas

Reciba cordiales saludos amable oyente, al inicio de un nuevo estudio bíblico en el libro de 1 Timoteo. Este estudio bíblico es parte de la serie titulada: Claves para ser un buen ministro de Jesucristo. En esta oportunidad continuaremos estudiando el trato que Timoteo debía dar a las viudas.

Si tiene una Biblia a la mano, ábrala en 1 Timoteo capítulo 5 a partir del versículo 4. En nuestro estudio bíblico último, vimos como Pablo ordenó a Timoteo a honrar a las viudas que en verdad lo son. Honrar no implica solamente respeto y consideración, sino también sustento material, bien sea en dinero, vestido, alimentos, vivienda y cuidados en general. La orden a Timoteo en cuanto a honrar a las viudas no se aplicaba para todo tipo de viudas, sino solamente para las viudas que en verdad lo son. ¿Quiénes son entonces estas viudas que en verdad lo son? ¿Cómo reconocerlas? Pues de esto trata el estudio bíblico de hoy. El primer requisito para ser reconocida como una viuda que en verdad lo es, tiene que ver con que la viuda no tenga familiares cercanos que vean por ella. Note lo que dice 1 Timoteo 5:4-5. Pero si alguna viuda tiene hijos,  o nietos,  aprendan éstos primero a ser piadosos para con su propia familia,  y a recompensar a sus padres;  porque esto es lo bueno y agradable delante de Dios.
1Ti 5:5  Mas la que en verdad es viuda y ha quedado sola,  espera en Dios,  y es diligente en súplicas y oraciones noche y día.
La voluntad de Dios es que si una viuda tiene hijos o nietos, deben ser estos quienes se encarguen del bienestar de ella. La razón que da Pablo para este mandato es triple. Primero porque los familiares cercanos de una viuda, sean hijos o nietos, deben aprender primero a ser piadosos para con su propia familia. Esto significa que velar por el bienestar de una viuda en la familia es un proceso que necesita ser aprendido, porque la tendencia natural de los familiares cercanos, llámense hijos o nietos, es ignorar o abandonar a una viuda. Segundo, porque los hijos y nietos deben recompensar a sus padres. Por una buena parte de la vida, mientras los padres eran jóvenes y tenían recursos, los padres dieron todo para criar a sus hijos y hasta a sus nietos. ¿Sería demasiado pedir que cuando los padres ya no puedan valerse por ellos mismos, por su edad avanzada, sean los hijos y los nietos quienes vean por ellos? Parecería lo más lógico y sensato, pero desgraciadamente es algo tan pisoteado en la sociedad de nuestro tiempo. Si no fuera así, no habría tantos ancianos, algunos viudos o viudas, quienes han sido abandonados en un asilo porque sus hijos o nietos, a pesar de tener recursos en abundancia, se resisten a velar por ellos. Cuando los hijos y los nietos ignoran a una viuda, han negado la fe y son peores que un incrédulo. Esto es drástico, pero eso es lo que dice Pablo en 1 Timoteo 5:8 porque si alguno no provee para los suyos,  y mayormente para los de su casa,  ha negado la fe,  y es peor que un incrédulo.
Esto no se aplica solamente a hijos o nietos que abandonan a una viuda, sino también a esposos que descuidan la provisión para su familia. Quien lo hace, ha negado la fe, o está haciendo algo contrario a la palabra de Dios y por ese motivo es peor que un incrédulo por cuanto hasta los incrédulos tienen un sentido de responsabilidad hacia sus familiares, o los suyos, los de su casa. La tercera razón es la más contundente: Porque esto es bueno y agradable delante de Dios. Ningún creyente fiel podría ignorar esta razón. Si algo es bueno y agradable delante de Dios, los creyentes estamos en la obligación de cumplir. Pero no toda viuda tiene hijos y nietos que puedan ver por ella, por eso Pablo dice que la que en verdad es viuda ha quedado sola. En estas condiciones, esta viuda espera solamente en Dios y lo demuestra por medio de su diligencia en súplicas y oraciones noche y día. Es posible que todos nos abandonen, pero Dios jamás nos abandonará. Salmo 27:10 dice: Aunque mi padre y mi madre me dejaran, 
 Con todo,  Jehová me recogerá.
Así que, una viuda que en verdad lo es, según las instrucciones de Pablo, es alguien no tiene hijos ni nietos que vean por ella. Caso contrario esa viuda debería ser cuidada por sus hijos o nietos, de modo que la iglesia no tenga la responsabilidad de velar por ella. Note lo que dice 1 Timoteo 5:16: Si algún creyente o alguna creyente tiene viudas,  que las mantenga,  y no sea gravada la iglesia,  a fin de que haya lo suficiente para las que en verdad son viudas.
El segundo requisito para que una viuda sea considerada como una viuda que en verdad lo es, es que sea mayor de 60 años. Ponga atención a lo que dice la primera parte de 1 Timoteo 5:9  Sea puesta en la lista sólo la viuda no menor de sesenta años
Cuando este versículo habla de ser puesta en la lista, se refiere a la lista de viudas que pueden recibir ayuda material de parte de la iglesia. Ninguna viuda en esa lista debe ser menor de 60 años. Pero ciertamente debe haber habido viudas menores de 60 años y que no tenían hijos ni nietos que vean por ellas. ¿Cuál es el consejo de Pablo en este caso? Pues note lo que dice 1 Timoteo 5:14-15: Quiero,  pues,  que las viudas jóvenes se casen,  críen hijos,  gobiernen su casa;  que no den al adversario ninguna ocasión de maledicencia.
1Ti 5:15  Porque ya algunas se han apartado en pos de Satanás.
El consejo de Pablo es que las viudas jóvenes, se casen, y que críen sus propios hijos o tal vez los que tengan con sus nuevos esposos, si están todavía en edad de procrear, y que manifiesten su carácter cristiano por medio de gobernar bien su casa, se sobreentiende que esto se debe hacer bajo el liderazgo de su nuevo esposo, de forma que no den ninguna ocasión al adversario para que hable mal de ellas. Tristemente, algunas viudas jóvenes en la iglesia, no habían obedecido este principio, y habían entrado a una vida disipada y en ese sentido se habían apartado de la fe y habían seguido el consejo del adversario mayor, Satanás. Esto no significa que estas viudas jóvenes habían perdido su salvación, si llegaron a ser salvas antes de que sus esposos murieran, sino que su estilo de vida era como si pertenecieran a Satanás, algo muy triste y trágico por supuesto. No son pocos los casos cuando mujeres enviudan y parece como si su difunto esposo les hubiera otorgado una licencia para cometer todo tipo de inmoralidades. El tercer requisito para que una viuda sea considera como una viuda que en verdad lo es, es que tenga buen testimonio. 1 Timoteo 5, desde la segunda parte del versículo 9 hasta el versículo 13 dice así: que haya sido esposa de un solo marido,
1Ti 5:10  que tenga testimonio de buenas obras;  si ha criado hijos;  si ha practicado la hospitalidad;  si ha lavado los pies de los santos;  si ha socorrido a los afligidos;  si ha practicado toda buena obra.
1Ti 5:11  Pero viudas más jóvenes no admitas;  porque cuando,  impulsadas por sus deseos,  se rebelan contra Cristo,  quieren casarse,
1Ti 5:12  incurriendo así en condenación,  por haber quebrantado su primera fe.
1Ti 5:13  Y también aprenden a ser ociosas,  andando de casa en casa;  y no solamente ociosas,  sino también chismosas y entremetidas,  hablando lo que no debieran.
Para ser reconocida como una viuda que verdaderamente lo es, tenía que tener un buen testimonio. Cuando el texto habla de ser esposa de un solo marido, se refiere a su integridad moral, básicamente su pureza en el área sexual. Junto con esto es necesario que sus buenas obras hablen de su verdadera fe. Una fe sin buenas obras es una fe muerta. Entre las buenas obras que se espera de una viuda que verdaderamente lo es, es que haya criado a sus hijos en disciplina y amonestación del Señor como dice Pablo en Efesios 6:4, que haya practicado la hospitalidad, como dice Hebreos 13:2 No os olvidéis de la hospitalidad,  porque por ella algunos,  sin saberlo,  hospedaron ángeles.
Que haya servido desinteresadamente a otros creyentes, pues esto está detrás de la idea de lavar los pies de los santos. Que haya socorrido a los afligidos, es decir un carácter misericordioso hacia las personas que están en necesidad, y en general que haya practicado toda buena obra. A decir verdad, parece que el mal testimonio de algunas viudas jóvenes afectó gravemente el testimonio de la iglesia y por eso Pablo aconseja a Timoteo a que no tolere esta situación. Pablo estaba consciente del hecho que algunas viudas jóvenes impulsadas por sus deseos, mas no por Cristo, quieren casarse de cualquier manera, con cualquier persona y en cualquier momento, lo cual atenta contra su propio testimonio y contra el testimonio de la iglesia, mientras que otras viudas jóvenes descuidan su conducta como creyentes y se vuelven ociosas y como no hacen nada productivo no tienen para comer y se las arreglan visitando a sus amigas en sus casas a la hora de la comida, y después de llenar sus vientres hacen una sobremesa de chismes y murmuración, por lo cual se vuelven entremetidas, hablando lo que no debieran. Timoteo debía exhortar para que esto no continúe sucediendo en la iglesia de Efeso. Así que, un buen ministro de Jesucristo, ayudará a las viudas que en verdad lo son. Estas viudas cumplen con tres requisitos. Primero, no tienen hijos ni nietos que velen por ellas. Segundo, son mayores de 60 años y tercero deben tener buen testimonio.

Antes de despedirnos queremos agradecerle su sintonía y además le invitamos a que visite nuestra página en Internet y nos haga llegar sus comentarios acerca del programa y por supuesto conozca la respuesta a la PREGUNTA DEL DÍA que hoy nos dice: ¿Debe un creyente abstenerse de ingerir cualquier bebida alcohólica? Nuestra dirección en Internet es: triple w.labibliadice.org Hasta la próxima y que Dios le bendiga ricamente.

Cómo un buen ministro de Jesucristo debe tratar a los diferentes segmentos de la congregación en una iglesia local

La necesidad de sostener económicamente a sus líderes