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La importancia de planificar y depender de Dios

Reciba cordiales saludos amiga, amigo oyente. La Biblia Dice… le da la bienvenida al estudio bíblico de hoy con David Logacho. Estamos estudiando la primera epístola de Pablo a los Corintios en la serie titulada: Un mensaje oportuno para una iglesia en crisis. En esta ocasión, el apóstol Pablo nos hará conocer los planes que tenía en cuanto a la iglesia en Corinto, mientras estaba en Efeso. De esto aprenderemos la importancia de planificar y depender de Dios para el desarrollo de ese plan.

Llegando casi al final de su primera carta a los corintios, Pablo es movido por el Espíritu Santo a informar a los creyentes corintios acerca de sus planes inmediatos en cuanto a ellos y en eso nos deja una hermosa enseñanza sobre la necesidad de planificar y encomendar a Dios esos planes. En la porción bíblica de 1 Corintios 16:5-12, Pablo va a hablar sobre su propio plan, luego sobre el plan para Timoteo y por último sobre el plan para Apolos. En cuanto a su propio plan, 1 Corintios 16:5-9 dice: «Iré a vosotros, cuando haya pasado por Macedonia, pues por Macedonia tengo que pasar. Y podrá ser que me quede con vosotros, o aun pase el invierno, para que vosotros me encaminéis a donde haya de ir. Porque no quiero veros ahora de paso, pues espero estar con vosotros algún tiempo, si el Señor lo permite. Pero estaré en Efeso hasta Pentecostés; porque se me ha abierto puerta grande y eficaz, y muchos son los adversarios.» Por lo que podemos apreciar de este pasaje bíblico, el apóstol Pablo estaba en Efeso cuando escribió su primera epístola a los Corintios. Esto tuvo lugar durante su tercer viaje misionero. Estando en Efeso, Pablo informó a los creyentes en Corinto lo que estaba pensando hacer en relación con la iglesia de Corinto. Sabiendo los numerosos y difíciles problemas que había en la iglesia de Corinto, Pablo trató de ayudar de alguna manera para buscar una solución y por eso planificó hacer dos visitas rápidas, aprovechando la necesidad que tenía de ir a Macedonia. El plan original de Pablo aparece en 2 Corintios 1:15-16 donde dice: «Con esta confianza quise ir primero a vosotros, para que tuvieseis una segunda gracia, y por vosotros pasar a Macedonia, y desde Macedonia venir otra vez a vosotros, y ser encaminado por vosotros a Judea.» Efeso queda en la provincia romana de Asia. Casi en la misma latitud, pero al otro lado del Mar Egeo, queda Corinto, en la provincia romana de Acaya. Hacia el norte de Corinto queda la provincia romana de Macedonia, en donde quedaban Berea y Tesalónica como las ciudades más importantes. El plan original de Pablo, era partir de Efeso, cruzar el mar Egeo, llegar a Corinto, estar allí de paso, luego ir al norte hacia Macedonia, estar allí un tiempo, después regresar a Corinto y desde allí partir hacia Judea llevando el donativo para los creyentes pobres de Judea. Pero Dios movió las circunstancias para que Pablo no pueda llevar a cabo este plan. El nuevo plan contemplaba salir de Efeso, por tierra ir a Macedonia, porque le era necesario ir a Macedonia, y luego de pasar por Macedonia, ir hacia el sur a Corinto. Pablo pensaba quedarse por un tiempo en Corinto o inclusive pensaba que podría pasar el invierno en Corinto, de modo que los creyentes corintios le encaminen hacia donde habría de ir. Note que Pablo no tenía todavía definido su itinerario desde Corinto en adelante. Pablo dice a los corintios que no quería verlos sólo de paso, como había planificado inicialmente, sino que realmente esperaba estar con ellos por algún tiempo, siempre y cuando así el Señor lo permita. Esto es digno de imitarse en Pablo. Me refiero al hecho de planificar lo que iba a hacer pero dejando siempre una puerta abierta para que Dios haga lo que a él le parezca. Pablo no se sentía dueño del tiempo como para disponer de él como quisiera. Sabía que Dios es el único amo y Señor del tiempo y sólo él puede hacer con el tiempo lo que a él le plazca. El cambio de planes de Pablo, inclusive generó el disgusto de algunos creyentes corintios quienes pensaron que Pablo no quería venir a Corinto porque tenía miedo de enfrentar los problemas que había en la iglesia. Pero la verdadera razón por la cual Pablo se vio forzado a cambiar su plan original fue porque estando en Efeso se encontró con una oportunidad que no podía dejar pasar por alto. Por eso Pablo planificó quedarse en Efeso hasta Pentecostés. Pablo por tanto dice: Porque se me ha abierto puerta grande y eficaz, y muchos son los adversarios. Cuando Pablo habla de una puerta grande, se está refiriendo a la maravillosa oportunidad que se le estaba presentando en Éfeso para ganar a muchos para Cristo. Pablo debe haber visto de primera mano el grandioso poder de Dios manifestándose en cientos o tal vez miles de personas que reconociendo su pecado hallaban perdón al pie de la cruz de Cristo. Pero además de ser una puerta grande, era una puerta eficaz. Esto puede tener dos significados. Por un lado puede indicar que demanda mucho trabajo el ganar almas para Cristo, pero por otro lado, puede indicar que el atravesar esa puerta grande será de enorme beneficio para el reino de Dios. Pablo estaba por tanto, ante una oportunidad única. Por eso decidió quedarse en Efeso más tiempo que lo inicialmente había planificado. Pero algo que no se puede dejar pasar por alto, es el comentario que Pablo hace al final, luego de hablar de la puerta grande y eficaz. Pablo dice: Y muchos son los adversarios. Hacer la obra del Señor no es como andar sobre un lecho de rosas. Siempre están presente las dificultades. No es extraño por tanto que Pablo haya tenido que enfrentar a muchos adversarios. No se nos dicen nombres, pero es natural asumir que se trata de los plateros de Efeso, quienes amasaban una cuantiosa fortuna fabricando templecillos de Diana, la diosa pagana que era matrona de la ciudad de Efeso. Como resultado de la predicación del evangelio por parte del apóstol Pablo, muchos habitantes de Éfeso estaban recibiendo a Cristo como Salvador y una de las primeras cosas de la vida vieja que estaban abandonando, era dejar de comprar los famosos templecillos de Diana. Esto estaba atentando contra las finanzas de los que se dedicaban al lucrativo negocio que giraba alrededor de la adoración a Diana. Consecuencia de esto fue que los plateros de Efeso, incitaron a la población a acabar con Pablo y los suyos. Gracias a Dios no tuvieron éxito porque Dios estaba protegiendo sus vidas. Algo admirable en Pablo es que a pesar de la oposición, persistió en hacer la obra de Dios en Efeso hasta cuando eso fue posible. Gran lección para los que servimos al Señor amable oyente. La obra del Señor no está libre de opositores, pero no debemos caer en el juego de ellos, porque ellos buscan detener la obra del Señor. Debemos persistir a pesar de la oposición, mientras el Señor así lo permita. ¿Qué podemos aprender de todo esto? Muchas cosas. La planificación es vital para hacer la obra del Señor. Pablo planificaba con anticipación todo lo que hacía. Dios es más grande que nuestros planes y él puede modificarlos cuando él quiera o como él quiera. Las oportunidades que Dios nos pone por delante deben ser aprovechadas al máximo, a pesar de la oposición, aun cuando eso implique que tengamos que cambiar los planes. Pablo lo hizo y Dios lo bendijo. Muy bien. Ahora consideremos el plan para Timoteo. 1 Corintios 16:10-11 dice: «Y si llega Timoteo, mirad que esté con vosotros con tranquilidad, porque él hace la obra del Señor así como yo. Por tanto, nadie le tenga en poco, sino encaminadle en paz, para que venga a mí, porque le espero con los hermanos.» Timoteo fue un fiel discípulo de Pablo. Era bastante joven y muy tímido por naturaleza. En el caso que Timoteo aparezca por Corinto, Pablo solicita varias cosas a los corintios. Primero, que hagan todo lo posible para que Timoteo esté con tranquilidad. Esto significa que procuren hacer que Timoteo se sienta cómodo en Corinto. La razón para este pedido es porque Timoteo es un siervo del Señor así como Pablo y otros más. Segundo, que nadie le tenga en poco. Esto significa que nadie le menosprecie. Por ser joven, Timoteo corría el riesgo de ser menospreciado por los más viejos. Tercero, encaminarle en paz a Efeso. Pablo apreciaba mucho a Timoteo y esperaba que tan pronto cumpla su propósito en Corinto, retorne a Efeso para colaborar con Pablo. Vemos una vez más como Pablo dedicaba tiempo a planificar no sólo sus asuntos, sino también el de sus colaboradores cercanos. Finalmente, Pablo habla sobre el plan para Apolos. 1 Corintios 16:12 dice: «Acerca del hermano Apolos, mucho le rogué que fuese a vosotros con los hermanos, mas de ninguna manera tuvo voluntad de ir por ahora; pero irá cuando tenga oportunidad.» Qué interesante, a pesar de ser todo un apóstol de Jesucristo, Pablo no utilizaba su posición para obligar o exigir que sus colaboradores hagan lo que a él le parecía lo correcto. Pablo rogó mucho a Apolos que vaya a Corinto, pero Apolos no se sintió obligado a cumplir con la voluntad de Pablo. Esta es una voz de alerta contra los pastores o líderes que exigen absoluta obediencia a sus colaboradores, como si ellos fueran el mismo Dios. Apolos debe haber tenido sus motivos para no ir a Corinto conforme a la voluntad de Pablo. El motivo puede ser que este relacionado con la tendencia de los creyentes corintios a parcializarse a favor de él por su exquisita oratoria. Puede ser que Apolos no quería prestarse para esto y por eso se resistió a ir a Corinto cuando Pablo le rogó mucho. Pablo no dice que Apolos nunca va a ir a Corinto, sino que irá cuando tenga oportunidad. De esta manera, Pablo ha dado a conocer a los corintios los planes que tenía para él, para Timoteo y para Apolos. La planificación es vital para la buena marcha de la obra del Señor.

Antes de despedirnos queremos agradecerle por su sintonía y además le invitamos a visitar nuestra página en Internet y nos haga llegar sus comentarios acerca del programa y además conozca la respuesta a la PREGUNTA DEL DÍA La Biblia dice que debemos hacer todo decentemente y con orden. ¿Cómo se explica entonces el ruido y el desorden que se produce en algunas iglesias? Nuestra dirección en la Internet es: labibliadice.org Hasta la próxima y que Dios le bendiga ricamente.

Dar a Dios con propiedad

El epílogo de la carta