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La descripción del amor

Saludos cordiales amiga, amigo oyente. Es un gozo estar nuevamente con usted para juntos participar en el estudio bíblico de hoy, el cual es parte de la serie titulada: Un mensaje oportuno para una iglesia en crisis. Esta serie de estudios bíblicos está basada en la primera epístola de Pablo a los Corintios. Un ingrediente infaltable en todo lo que los creyentes hacen para el Señor es el amor. En el estudio bíblico de hoy, David Logacho continuará explicando la descripción del amor, tal cual como aparece en el capítulo 13 de primera a Corintios.

En nuestro estudio bíblico último, vimos cuan indispensable es el amor para servir al Señor como él se merece. De otra manera, todo lo que hacemos para el Señor y para nuestros semejantes, no es sino como algo comparable a metal que resuena o címbalo que retiñe. Pero los creyentes de Corinto, al igual que muchos hoy en día, tenían un concepto muy vago de lo que es el amor. Tal vez pensaban que amor sólo tiene que ver con romance entre un hombre y una mujer, y por eso, Pablo se embarcó en hacer una descripción del amor, para que todos lo puedan reconocer o manifestar en su vida. Dentro de esto, Pablo dejó establecido que el amor es sufrido y benigno. Además, el amor no tiene envidia, no es jactancioso y no se envanece. Estas características del amor fueron ya explicadas en el estudio bíblico último. Pablo prosigue describiendo el amor. Veamos cómo lo hace. Para eso, abramos nuestras Biblias en 1 Corintios 13:5 al 13. En los versículos 5 a 7 se nos habla de lo que resta de la descripción del amor y en los versículos 8 a 13 se nos habla de la permanencia del amor. Describiendo el amor, Pablo dice lo siguiente en 1 Corintios 13:5-7 «No hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor; no se goza de la injusticia, mas se goza de la verdad. Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.» El amor no hace nada indebido. No hacer nada indebido es la traducción de una sola palabra griega, la cual tiene dos parte, un prefijo que la hace negativa y otra palabra que significa forma. No hacer nada indebido significa entonces no hacer algo que esté fuera de forma, fuera de lo que se espera, fuera de lo normal. Cuando este amor se manifiesta en una persona, esta persona será cortés, ordenada, considerada, prudente. Luego dice que el amor no busca lo suyo. Este tipo de amor no está interesado en el bienestar personal sino en el bienestar de los demás. Es tan difícil para la carne el abandonar el primer lugar y empujar a que otros lo tomen, pero cuando se manifiesta el amor verdadero en una persona, esta persona jamás hará cosas o dirá cosas para buscar su propio beneficio, sino que hará cosas y dirá cosas para buscar el beneficio de los demás. Después dice que el amor no se irrita. La idea detrás de las palabras que se han traducido como «no se irrita», es que el amor no cae fácilmente en la provocación. Es inevitable que en el diario vivir encontremos personas o situaciones que tienden a irritarnos, pero cuando el verdadero amor está actuando en una persona, esa persona no caerá fácilmente en la provocación para hacer cosas indignas como entrar en una pelea o buscar venganza. Luego dice que el amor no guarda rencor. La frase: No guarda rencor, es la traducción de una frase griega que literalmente significa: No pensar en el mal. Puede significar no guardar rencor, ciertamente, pero también puede significa no ser un malpensado, como decimos vulgarmente, es decir, no arribar precipitadamente a conclusiones erradas sobre las motivaciones de las demás personas. Una esposa que de pronto recibe buen trato por parte de su esposo, podría razonar y decir: ¿Qué estará tramando mi marido que me está tratando tan bien? Está dudando de las motivaciones de su esposo. Esto es lo que el verdadero amor evita. No es malpensado. Luego dice que el amor no se goza de la injusticia mas se goza de la verdad. En todo ser humano existe una tendencia a la satisfacción morbosa por lo deshonesto, lo incorrecto, lo impropio, lo prohibido. Pero el verdadero amor, rehúsa dar cabida a este deseo natural del hombre y más bien halla satisfacción en todo lo que es honesto, apropiado y verdadero. En este punto, Pablo deja de describir el amor con negativos y pasa a continuar describiendo el amor utilizando la palabra: todo. Dice que el amor todo lo sufre. Esto es distinto de lo que antes se dijo cuando se habló que el amor es sufrido. Cuando Pablo dice que el amor todo lo sufre, se está refiriendo a la capacidad de disculpar las faltas o errores de otros. No se trata de ignorar las faltas o errores de los demás, sino de una capacidad para no hacer de esas faltas o errores, un motivo para la discordia o la pelea. Todos somos propensos a fallar o cometer errores y mucho ayuda encontrar personas que lejos de hacer leña del árbol caído, están dispuestos a disculpar, perdonar y seguir adelante. Luego dice que el amor todo lo cree. En el verdadero amor existe una confianza de que si alguien, como Dios, promete algo, lo va a cumplir. Después dice que el amor todo lo espera. Esto tiene que ver con la esperanza. El verdadero amor se alimenta de las cosas que Dios ha prometido en su palabra y a pesar que todavía no se han hecho realidad, sin embargo sabe que en su momento se harán realidad. Finalmente, el amor todo lo soporta. No hay nada ni nadie que pueda acabar con este amor. Este amor vence cualquier adversidad que se pueda presentar. Ahora que Pablo ha descrito el amor, pasa a mostrar que este tipo de amor permanece para siempre. Lo que en esencia Pablo va a mostrar es que los creyentes corintios estaban entusiasmados con cosas pasajeras, como los dones espectaculares, y estaban descuidando algo que es eterno, como el amor. Sacrificaron lo eterno en el altar de lo pasajero. Este es un gravísimo error que Pablo va a corregir. En el versículo 8, Pablo muestra lo permanente del amor y lo pasajero de algunos dones espirituales. Dice así: «El amor nunca deja de ser; pero las profecías se acabarán, y cesarán las lenguas, y la ciencia acabará.» De lo que dice este versículo, es claro que el amor es permanente, nunca deja de ser, pero por contraste, los dones espirituales, entre los cuales están el don de profecía, el don de lenguas y el don de ciencia, son pasajeros. En algún momento llegarán a su fin. Pablo usa estos tres dones espirituales porque eran los más anhelados y cotizados por los creyentes corintios. Por tener estos tres dones se estaban comiendo unos a otros. Note que al hablar del don de profecía y del don de ciencia, Pablo dice que se acabarán. En el idioma que se escribió el Nuevo Testamento, este verbo está en voz pasiva, indicando que algo externo hará que estos dones se acaben. Más adelante Pablo va a mostrar que esto externo que hará que se acaben estos dones es lo que Pablo llama: Lo perfecto. Pero al hablar del don de lenguas, Pablo está usando un verbo diferente y conjugado en la voz media lo cual significa que el don de lenguas cesará por sí sólo. En los versículos 9 y 10 Pablo se refiere al momento cuando se acabará el don de profecía y el don de ciencia. Observe que Pablo ya no se ocupa del don de lenguas, por cuando el don de lenguas cesará por sí mismo. Dice así: «Porque en parte conocemos, y en parte profetizamos; mas cuando venga lo perfecto, entonces lo que es en parte se acabará.» El momento que Pablo escribió la primera epístola a los Corintios, se estaba dando lo que dice este texto. El conocimiento y la profecía eran parciales. Pero esto se iba a acabar cuando venga lo perfecto. Para algunos intérpretes, lo perfecto es el establecimiento del estado eterno, es decir una vez que Dios cree los cielos nuevos y la tierra nueva. Para otros intérpretes, lo perfecto es el momento que se completó el canon de la Biblia, es decir cuando se terminó de escribir el último libro del Nuevo Testamento. Luego Pablo plantea dos ilustraciones para enfatizar su punto de que lo que es en parte en algún momento va a llegar a su fin. La primera ilustración es la del niño en crecimiento. 1 Corintios 13:11 dice: «Cuando yo era niño, hablaba como niño, pensaba como niño, juzgaba como niño; mas cuando ya fui hombre, dejé lo que era de niño.» Los niños tienen su propia manera de hablar, de pensar y de juzgar o discernir las cosas. Pero cuando pasa el tiempo y llegan a ser adultos, dejan atrás lo que es propio de los niños. Así es con la profecía y la ciencia. Cuando llegue lo perfecto, se acabarán. La segunda ilustración es la del espejo. 1 Corintios 13:12 dice: «Ahora vemos por espejo, oscuramente; mas entonces veremos cara a cara. Ahora conozco en parte; pero entonces conoceré como fui conocido.» Antes de que venga lo perfecto, cualquiera que sea la interpretación que adoptemos, la profecía y la ciencia eran parciales, por eso se veía las cosas eternas como cuando se veían las cosas en un espejo en ese tiempo. En aquella época los espejos eran metales lo mejor pulidos posible y por eso las imágenes se veían borrosamente. Así se ven las cosas eternas mientras la profecía y la ciencia son parciales. Pero llegará un momento, cuando venga lo perfecto, cuando las cosas eternas ya no se verán oscuramente sino claramente, como ver a alguien cara a cara. El conocimiento, aunque no sea igual al de Dios, sin embargo será muchísimo mayor que el que había cuando Pablo escribió su primera epístola a los Corintios. Pablo termina este capítulo mostrando la preeminencia del amor sobre la fe y la esperanza. 1 Corintios 13:13 dice: «Y ahora permanecen la fe, la esperanza y el amor, estos tres; pero el mayor de ellos es el amor.» Pablo habla de tres virtudes. La fe, la esperanza y el amor. Estas virtudes estuvieron presentes antes que Pablo escriba su carta y después que Pablo escribió su carta y aún hasta hoy, pero llegará un momento cuando la fe ya no haga falta, porque se habrán cumplido todas las promesas de Dios y todo lo que está profetizado en la Biblia. En ese momento también, la esperanza ya no hará falta porque todo lo que esperamos ya será una realidad. Pero en cambio, el amor seguirá presente. Por eso, cuando ponemos juntos al amor con la fe y la esperanza, el mayor de ellos es el amor.

Antes de concluir nuestra edición de hoy, le invito a visitar nuestra página Web y conocer la respuesta a la PREGUNTA DEL DIA. En Mateo 6:31-33 Jesucristo dijo que no debemos preocuparnos por lo que vamos a comer, pero en 2 Tesalonicenses 3:12 dice que debemos trabajar para comer. ¿Cómo es esto? Nuestra dirección es: labibliadice.org Además puede hacernos llegar sus consultas y sugerencias y por supuesto escuchar nuevamente el programa de hoy. Le recuerdo nuestra dirección: labibliadice.org Hasta la próxima y que Dios le bendiga grandemente.

La necesidad de incluir el amor en todo lo que estaban haciendo para el Señor

Comparación entre el don de profecía y el don de lenguas